Joseba SALBADOR
DONOSTIA
«LUNES NEGRO» EN LOS MERCADOS FINANCIEROS

El temor a un frenazo de la economía china desata los nervios

Aunque ayer no sucediese nada diferente a lo de los últimos días, el temor a una brusca desaceleración de la economía china sigue extendiéndose como la pólvora, mientras los esfuerzos de Pekin por evitarlo no surten los efectos deseados. Esta situación, unida a la caída del petróleo, llevó a los mercados financieros de todo el mundo a vivir un auténtico «lunes negro».

Desde hace varios años no se producían descensos tan acusados como los registrados ayer en las bolsas de todo el mundo, que se iniciaron con la de Shanghai, donde su índice se hundía un 8,5% (la mayor caída desde 1997), a pesar de que ninguna empresa cotizada puede descender más del 10%.

La nefasta jornada bursátil en China se extendió como un tifón por el resto de plazas. Hong Kong y Tokio se dejaron un 4,5% y Sidney un 3%, mientras en Europa las caídas eran aún superiores: París se hundió un 5,3%, Madrid un 5%, Frankfurt un 4,7% y Londres un 4,6%.

Ya por la noche, Wall Street cerraba con una caída del 3,58%, en una sesión de extrema volatilidad en la que llegó a desplomarse más de mil puntos.

Pero, en realidad, ayer no sucedió nada diferente a lo de los últimos días. Los datos macroeconómicos sobre el mediocre crecimiento chino ya eran conocidos, pero el temor a una brusca desaceleración de la segunda economía mundial sigue latente, y parece que los esfuerzos de Pekín para enderezar la situación –como la autorización a los fondos de pensiones estatales para invertir parte de sus activos en Bolsa– no están teniendo los efectos deseados.

El Gobierno chino también ha tratado de reactivar su economía mediante sucesivas devaluaciones del yuan, pero ello ha provocado una masiva salida de las inversiones en esta moneda durante las últimas semanas.

Así pues, lo único que está ocurriendo es que el miedo está extendiéndose como la pólvora, lo que ha disparado los nervios y la volatilidad en los mercados, con las consiguientes órdenes de venta por parte de los operadores.

Todos los sectores están registrando descensos, aunque los más pronunciados son los de aquellas compañías que tienen una mayor exposición a China, como las de bienes de equipo, energía, inmobiliarias y servicios financieros.

Sin datos fehacientes

Pese a citarse la ralentización de la economía china como uno de los principales motivos de esta situación, lo cierto es que se desconoce a ciencia cierta a qué ritmo se está produciendo.

Según los datos oficiales, en el segundo trimestre del año el PIB creció un 7% en tasa anual y un 1,7% en términos intertrimestrales, si bien otras fuentes consideran que no supera el 5%. El Gobierno chino ha fijado un objetivo de crecimiento para 2015 del 7%, medio punto porcentual menos que la meta establecida para los últimos ejercicios.

Entretanto, la semana pasada se conoció que la actividad del sector manufacturero de China había experimentado en agosto un significativo empeoramiento, con su peor indicador en 77 meses.

El departamento de análisis de Bankinter sostiene que nadie sabe «realmente» cuál es la magnitud de este parón. «Ese es el ‘quid’ de la cuestión, porque si nos encontramos ante un aterrizaje brusco, estamos hablando de una bomba de relojería», advierten los expertos en declaraciones efectuadas a la agencia Europa Press.

Los analistas coinciden en señalar que no solo preocupa el freno de la economía china, sino las implicaciones «a nivel global» que ello conlleva, es decir, caídas en los precios de las materias primas, contagio a otros países emergentes o penalización de las compañías exportadoras.

Mientras, el analista de XTB Daniel García explicaba que el pánico vendedor que se está viendo en las bolsa es «aparentemente inusual», al tiempo que advertía de que los inversores están temiendo una mayor devaluación del yuan.

«Ante el ‘sell-off’ al que nos enfrentamos junto con el bajo crecimiento del PIB de la zona euro y de EEUU parece ser que China actuará como principal catalizador en este escenario de volatilidad», apuntaba.

Otros expertos, por el contrario, se muestran más optimistas. El estratega de mercado de IG Daniel Pingarrón señala que la situación actual «es muy complicada e imprevisible», pero adelanta que «lo más probable» es que se avecine un importante rebote, «siendo imposible saber cuánto durará».

Así, precisa que en el momento en el que los mercados chinos o los datos macroeconómicos del país asiático den alguna buena noticia (aunque aislada), los selectivos europeos rebotarán con fuerza en el corto plazo.

El banco UBS cree que la volatilidad de los mercados mundiales va a continuar por un tiempo, aunque recalca su confianza en que este mal momento pasará, comenzando en los mercados de los países desarrollados y por la estabilización de los datos macroeconómicos en China, ayudada por nuevas medidas del Gobierno de Pekín.

Las empresas vascas pueden ver reducidas sus exportaciones

La desaceleración de la segunda mayor economía del mundo y la consiguiente bajada en las previsiones de demanda energética ha presionado lógicamente a la baja en los precios de las materias primas.

Así, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, registraba ayer su precio más bajo desde el inicio de la crisis (desde marzo de 2009), y cerró en 42,69 dólares, un 6% menos que el viernes.

De esta forma, el Brent se sitúa a apenas tres dólares de distancia de los 39 por barril marcados en enero de 2009, cuando esta materia prima tocaba mínimos tras el fuerte desplome iniciado en setiembre de 2008 con la quiebra de Lehman Brothers.

En el caso del barril de Texas, acabó en Nueva York en 38,24 dólares (un descenso del 5,46%), por primera vez en seis años por debajo de la barrera de los 40 dólares..

En el lado de la oferta, Irán y Argelia lanzaron mensajes acerca de la posible convocatoria de una reunión especial de la OPEP para abordar sus objetivos de producción y tratar de detener el desplome de los precios, si bien por el momento no se ha producido una confirmación oficial.

Esta situación, en cualquier caso, resulta positiva para los países importadores, donde la bajada del crudo (30% en dos meses) debería reflejarse en un abaratamiento de los carburantes.J.S.

La menor previsión de demanda lastra los precios del petróleo

Aunque las exportaciones vascas a China ya tocaron techo el pasado año, hay sectores como el de la Máquina Herramienta que mantienen este mercado en primera posición de sus ventas internacionales, con lo que un parón de su economía podría afectar seriamente a sus carteras de pedidos.

En cifras globales, las exportaciones vascas al país asiático se han reducido un 37% en el primer semestre del año, hasta los 215 millones, con lo que China ha quedado fuera de los diez primeros destinos comerciales de las empresas vascas.

No obstante, en sectores como el de la Máquina Herramienta, el mercado chino sigue encabezando el ranking de países a los que más venden los fabricantes vascos, y a cierre del pasado año se situaba en el 19,9% del total, seguido de Alemania (11,2%) y de EEUU (7%), si bien en lo que va de año el foco de las exportaciones de máquina herramienta se empieza a desplazar desde China a EEUU.

En el caso concreto de Gipuzkoa, Adegi resaltaba recientemente que China ha pasado de ser el séptimo destino de maquinaria en 2007 a encabezar la lista. Por tanto, los problemas del gigante asiático pueden terminar afectando a las empresas vascas. Según los expertos, una caída del PIB chino en un 1% puede acarrear un decenso de dos décimas en las economías de la zona euro.J.S.