Asier VERA
GASTEIZ
Elkarrizketa
DORA MAKRI
PERIODISTA DE LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA GRIEGA

«Los ciudadanos griegos hemos perdido una batalla, no la guerra»

La periodista de la radiotelevisión pública griega Dora Makri ha sufrido en sus propias carnes la grave crisis económica y social que sufre el país heleno. Ha participado en Gasteiz en las jornadas «Periodismo a pie de calle» organizadas por el Ayuntamiento.

La periodista Dora Makri sabe lo que es sentir la crisis que azota Grecia desde hace seis años, después de que en 2013 se quedara sin empleo.

Hija de emigrantes griegos, nació en la ciudad suiza de Zúrich y se trasladó con su familia a los 12 años a Grecia, donde estudió Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.

Allí comenzó a trabajar en la radiotelevisión pública griega (ERT), de la que fue corresponsal en la capital española desde 1995 hasta que echó el cierre dieciocho años después.

En junio de este año recuperó por fin su empleo tras la reapertura de este medio de comunicación gracias a las decisiones del Gobierno de Alexis Tsipras.

Actualmente, la periodista Dora Makri es vicepresidenta de la Asociación Cultural Hispano-Helénica y ha recalado en Gasteiz, gracias a las jornadas «Periodismo a pie de calle» organizadas por el Ayuntamiento de la ciudad, donde ha impartido una conferencia titulada “Grecia: una crisis inacabada”.

Makri ha vivido en los últimos años entre los dos países. Por eso llega a afirmar que en el Estado español «no se ha sentido ni lo más mínimo la crisis».

Califica de «lujo» la crisis económica por la que está atravesando España, en comparación con la «desesperación completa» que vive la población griega, después de haber sufrido un «saqueo» por parte de la Troika y Alemania.

«Tercera guerra mundial»

Los ciudadanos de Grecia han padecido una «tercera guerra mundial» y, por esta razón, Dora Makri señala que votaron «no» en el referéndum sobre las condiciones que ofrecieron la UE y la Troika para el tercer rescate: «Fue una cuestión de orgullo, porque estamos cansados y nos sentimos humillados y manipulados», recalca.

Pese a que reconoce que le hubiese gustado que el entonces primer ministro Alexis Tsipras no hubiera aceptado finalmente las condiciones para el tercer memorándum, señala que el exgobernante griego sufrió un auténtico «chantaje» a través del corralito y de la amenaza de cerrar los bancos.

Atados por los bancos

El corralito continúa, lamenta la periodista, al tiempo que recuerda que no depende del Gobierno la suspensión de esta medida que limita el dinero que se puede sacar diariamente de los cajeros, sino del Banco de Grecia, a cuyo presidente lo nombra el Banco Central Europeo. «Estamos bien atados por los bancos», censura.

Pese a ello, resalta que Tsipras ha conseguido, tras el abrumador resultado de la consulta de la primera semana de julio, un margen de 35.000 millones de euros después de que «le tratasen como a un perro» durante las negociaciones previas con los «socios» europeos.

Makri ve a Alemania como la gran beneficiada con la grave situación económica griega, ya que le ha permitido ganar «110.000 millones de euros, gracias a la diferenciación de intereses, de forma que si no hubiera crisis en Grecia, Alemania tendría un déficit fiscal». A modo de ejemplo de las ventajas obtenidas por Alemania, cita la concesión a empresas de ese país de la gestión de catorce aeropuertos griegos durante los próximos cuarenta años.

La ocupación alemana

Sin embargo, Makri reprueba que Grecia no recibe el billón de euros que Alemania le debe en concepto de la ocupación alemana, que tuvo lugar entre 1941 y 1945 y que supuso «el robo de tesoros arqueológicos y la destrucción de la economía griega. Con ese dinero podríamos devolver los 37.000 millones de euros que debemos a España», ironiza.

Por otra parte, la periodista se muestra especialmente crítica con el gasto militar que realiza su país. Así, recuerda que casi una cuarta parte de los 50.000 millones de euros de deuda que pagarán este año los ciudadanos griegos irá destinada a abonar lo que se debe por la compra de armamento, sobre todo a Alemania (submarinos) y al Estado francés (fragatas).

En este sentido, incide en que en ninguno de los tres rescates la Troika le ha pedido a Grecia que baje el porcentaje que destina a los gastos de Defensa, que son «similares a los de Israel».

«Tenemos aviones de combate, pero no hay carreteras en la península del Peloponeso y durante los últimos cinco años se ha echado a mucha gente a la calle, entre ellos a 5.000 médicos, pero de armamento no se hablaba», insiste la periodista, al tiempo que considera que la única forma de poner freno a este desorbitado gasto militar es admitiendo a Turquía en la Unión Europea para que «nos dejen en paz».

Respecto a las nuevas elecciones legislativas griegas que, en principio, tendrán lugar el próximo 20 de setiembre, Makri augura que ganará Tsipras al ser alguien «honesto» que en sus siete meses de Gobierno ha aprobado solo diez leyes, pero con las que ha dado «muchas facilidades» al 30% de la población que se encuentra por debajo del límite de la pobreza.

Los neonazis

Recuerda Dora Makri que Tsipras necesitará un aliado, que desconoce cuál será.

Ella sólo espera que los ciudadanos griegos no apuesten en las urnas por el partido ultraderechista Amanecer Dorado, al que llega a tachar de «vergüenza de nuestro sistema democrático que surgió producto de la crisis».

Respecto a los socialdemócratas de PASOK, que gobernaron el país entre 2009 y 2012, así como en buena parte de la década de los 80 y los 90, la periodista vaticina que no llegarán a alcanzar ni el 3% de los votos, el mínimo para obtener representación parlamentaria. Igual fin, a su juicio, le espera al Partido Comunista, que «va a morir» con el actual secretario general, Dimitris Kutsumbas.

Estas elecciones, según indica la periodista, se llevarán a cabo en un clima de «mucha tristeza» en Grecia, dado que la gente no quería que se firmase un tercer rescate, si bien remarca que «hemos perdido una batalla, pero no la guerra».

En cuanto a una posible salida del Euro o de la UE, Makri lo tiene claro: «Es un negocio redondo que Grecia esté en la zona Euro para que le sigan chupando la sangre ya que, si saliéramos, ¿quién pagaría la deuda?».