Alberto CASTRO
AL CIERRE

Fragilidad

Los índices europeos rebotaron a lo grande el viernes de la semana pasada, pero ayer volvieron a dar síntomas de fragilidad y se anotaron pérdidas generalizadas. Los analistas esperaban conocer si el resultado de las elecciones catalanas iba a tener alguna trascendencia en el desarrollo de las negociaciones. Finalmente, se quedó en un asunto tangencial, sin clara repercusión en las decisiones del mercado de renta variable español.

Por el contrario, se puso atención en las dificultades del sector del automóvil y las noticias procedentes de Estados Unidos. En el primer caso, la presión sigue arrastrando a la baja a las marcas presentes en los índices, dado que no será fácil disipar las dudas sobre la honestidad general en el control de las emisiones contaminantes de los modelos diésel. En Estados Unidos, se consolidaba la opinión de que la subida de tipos de interés será este año, tal como advertía William Dudley, presidente de la Fed de Nueva York.

El Ibex se dejó un 1,32%, hasta los 9.394,20 puntos. Las bajadas del resto de Europa fueron más contundentes por la presencia de valores relacionados con el automóvil y las materias primas. Fráncfort cedía un 2,12%; Londres, un 2,46%; y París, un 2,76%. En el Ibex, ArcelorMittal (-8,02%) y Acerinox (-6,08%) encabezaron a los perdedores, mientras que Bankia (+1,37%) y Sabadell (+1,37%) se anotaron las mayores subidas. Los pesos pesados terminaron en rojo. Entre ellos, los peores fueron Telefónica (-2,27%), BBVA (-1,99%) y Santander (-1,97%).

En París, las firmas de automóviles volvían a sufrir descensos notables. Peugeot bajó un 5,23%, y Renault, un 4,66%. Los títulos de ArcelorMittal (-8,26%) y Kering (-5,38%) fueron los más penalizados.