Aritz INTXUSTA

Iruñea se pone manos a la obra en el reparto del trabajo y la vivienda

Una de las áreas en las que más se está avanzando en Iruñea es en cómo se afronta la problemática de la vivienda. En estos meses se han hecho estudios y se han puesto en marcha rehabilitaciones de casas vacías recurriendo al innovador plan Trebatu.

El Ayuntamiento de Iruñea está desarrollando varias iniciativas para luchar contra el problema de la vivienda y, a su vez, repartir el trabajo. Las medidas son muy simples, pero a su vez innovadoras. La primera de ellas fue empezar a mapear y estudiar el parque de viviendas deshabitadas de propiedad municipal para arreglarlas y sacarlas al alquiler social. La segunda tarea fue elaborar un informe sobre la vivienda en Iruñea con el que trabajar con los colectivos. Y el tercer pilar es el proyecto Trebatu, aunque este en realidad va más allá del ámbito de la vivienda, y su objetivo es el reparto más justo de los trabajos que licita el Ayuntamiento.

La capital navarra se ha puesto como reto rehabilitar 25 viviendas que el Ayuntamiento de UPN tenía abandonadas antes de que termine el año. Será la primera tanda de un parque de 170 viviendas vacías de las que es propietario. Esta misma semana se alcanzó el acuerdo para buscar a las empresas que rehabilitarán esas viviendas ubicadas en Arrotxapea, Sanduzelai y Buztintxuri. El consistorio está buscando pintores, carpinteros, electricistas, fontaneros, etc. Y es ahí donde entra en juego el proyecto Trebatu. Lo que ha hecho el Ayuntamiento es dividir estos trabajos por lotes pequeños, para que no sea una de las grandes empresas de la construcción la que se haga con todo el encargo, sino que se reparta entre cuantos más adjudicatarios, mejor. La ventaja de dividir en lotes este tipo de contratos es, de una parte, que hay más beneficiarios, pero también que las condiciones de solvencia que tienen que demostrar quienes aspiran a estos trabajos también resultan más pequeñas. Hasta ahora, con adjudicaciones ordinarias por elevados volúmenes económicos, solo grandes empresas eran capaces de cumplir con los requisitos de los pliegos e incluso muchas de ellas tenían que concurrir en alianza con otras (a través de las UTE).

Trebatu aspira a corregir una desigualdad entre grandes y pequeños a la hora de acceder a contratación pública que lleva décadas instalada en la sociedad. Actualmente, solo el 31% de los contratos públicos que se adjudican acaban en manos de la pequeña o mediana empresa. Todo lo demás, se los quedan las grandes –y muchas veces para subcontratar después llevándose un pellizco–. Y estas cifras son aún más escandalosas cuando se tiene en cuenta que el 98,7% del tejido empresarial navarro está compuesto por negocios pequeños y medianos.

En realidad, romper con esta dinámica no es tan sencillo como dividir los trabajos, sino que Trebatu incluye simplificar pliegos, introducir cláusulas sociales y diversos cambios normativos. E incluso Iruñea contempla cursos de formación para autónomos y pequeñas empresas, ya que muchas veces no se concurre a la licitación pública, sencillamente, porque no se sabe cómo se hace y se desconoce la normativa. Estos talleres de formación los están realizando los propios funcionarios de los servicios jurídicos del Ayuntamiento.

Esta nueva forma de sacar adelante los trabajos públicos entrecruza su camino con el proyecto del Ayuntamiento de poner en circulación para el alquiler social las casas que anteriores corporaciones tenían abandonadas. El plan arranca con las 25 viviendas cuyos trabajos están en proceso de adjudicación por lotes. Son las pisos que en mejores condiciones se encuentran ya que se pretende que salgan al alquiler social cuanto antes. Antes de arrancar con estas rehabilitaciones, el consistorio estudió todas las viviendas y las catalogó según la cantidad de trabajo que requerían, para ir abordándolas en posteriores fases. Con 170 nuevas viviendas en alquiler no se soluciona el problema, pero sí que puede tener un impacto en los casos más urgentes.

Las necesidades de vivienda, a estudio

El problema de la vivienda en Iruñea está más ligado a la rehabilitación que a la ampliación de la ciudad. Mientras se ponen en marcha los planes de rehabilitación, se ha terminado ya el primer “Informe sobre la Vivienda en Iruñea”. Y el resultado del mismo es sorprendente: hay más pisos vacíos que gente con «mucha o bastante necesidad» de una nueva vivienda. Este estudio estima que existen en estos momentos 5.436 viviendas vacías en la capital, mientras que los demandantes se sitúan en torno a los 4.800.

Sorprende también que la mayoría de viviendas de la ciudad están pagadas. Solo uno de cada cinco pisos y casas que están ocupados en la ciudad lo están en régimen de alquiler. Y, de los restantes, el 63% tienen la hipoteca ya finalizada. El estudio también revela que existe una diferencia mínima entre pagar un alquiler (488 euros mes de media) y la letra media de una hipoteca (508). Según los datos del informe, estos precios tan altos del alquiler están relacionados con segundas viviendas de familias de Iruñea que no las sacan al alquiler.

Por otro lado, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un foro para discutir con los colectivos los siguientes pasos a tomar. Las próximas rehabilitaciones de vivienda pública o el uso que se les tiene que dar se llevarán a debate con el objetivo de que Iruñea pueda cumplir con el sueño de convertirse en «una ciudad libre de desahucios».