Mikel INSAUSTI
CRÍTICA «Pan (Sekula Betirako lurraldera bidaia)»

No hay niñez para alguien que siempre ha sido niño

He leído comentarios sobre lo interesante que podría haber sido descubrir la infancia de Peter Pan, tal como planteaba sobre el papel esta película del británico Joe Wright. Y, sin embargo, no le encuentro sentido a la propuesta de una precuela dedicada a la niñez de alguien que nunca ha dejado de ser niño. El guion de Jason Fuchs es una pura contradicción, con respecto a la obra teatral y el cuento de James M. Barrie en los que dice basarse. Si los personajes no son reconocibles, ¿a qué viene inventarse otra identidad que no es la suya?. Peter Pan se parece más a Oliver Twist y el Capitán Garfio a Indiana Jones, así que si el adaptador fuera honesto debería reconocer otras fuentes literarias o cinematográficas, incluso por encima de la del creador del País de Nunca Jamás a donde van los Niños Perdidos. Por querer hacer algo distinto se han incluido un sinfín de caprichosos elementos, que ni encajan en la historia original, ni resultan novedosos en cuanto pretendida versión alternativa. No merece la pena perder el tiempo con la polémica racial sobre el personaje de Tigrilla, una piel roja interpretada por la actriz blanca Rooney Mara. Yo me lo tomaría como una rareza más, dentro del aire de función teatral infantil que quiere a veces simular “Pan”. Algo parecido ocurre con la banda sonora, porque la profesional partitura de John Powell se ve afectada por excentricidades varias, con escenas cliperas de los piratas cantando el “Smell Like a Teen Spirit” de Nirvana o el “Blitzkrieg Bop” de Ramones.

No menos discutible es el trabajo de dirección artística, muy recargado y que en su lado oscuro y feísta depende mucho del diseño del personaje del pirata Barba Negra, que responde a una deliberada sobreactuación por parte de Hugh Jackman. El vestuario me recuerda al de “Dune”, mientras que la ambientación de Nunca Jamás remite bastante a “Avatar”, dentro de una mezcla imposible.