GARA
MADRID

Las familias de los militares desaparecidos temen un secuestro

El Ministerio español de Defensa seguía ayer sin tener noticias del paradero de los tres militares que volaban a bordo del helicóptero Superpuma que cayó al mar a 74 kilómetros del Sahara tras cinco días de búsqueda, mientras sus familiares comienzan a temer que sean víctimas de un secuestro. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, confirmó el domingo que el secuestro es una de las hipótesis con la que se trabaja desde que se desvanecieron los informes iniciales aportados por la Gendarmería marroquí de que los tres militares, miembros del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR) del Ejército del Aire, habían sido rescatados por un pesquero marroquí.

Aunque el ministro señaló que no era la más plausible, esa posibilidad ha cundido ya en el ánimo de las familias. «Creemos que ha sido un secuestro», señaló a la COPE Francisco Ojeda, padre de uno de los desaparecidos.

El viernes Defensa hizo públicos una serie de detalles que inducen a pensar que el helicóptero no se estrelló, sino que amerizó, y que sus tripulantes pudieron sobrevivir. Así, el piloto de un F-18 español y el de un helicóptero marroquí informaron de que se había visto una bengala y de que alrededor de la aeronave, se apreciaba en el agua la mancha de colorante que los tripulantes pueden activar si caen al mar, para ser localizados desde el aire. Además, hay fotos que demuestran que no sufrió daños.

Ojeda deduce que «el helicóptero hizo un amerizaje normal. Las palas están bien, no entraron en contacto con el agua. El aparato estuvo bastante tiempo en superficie, estaban los flotadores abiertos. Todo hace pensar que fueron rescatados».