Castillejo y Raquel Gómez ganan la Behobia más calurosa entre 28.262
El catalán y la extremeña se metieron en el palmarés de una Behobia soporífera que se dejó notar entre los 28.262 atletas que tomaron la salida. Según los organizadores concluyeron 27.823, un 16,5% menos de los inscritos. 1.200 fueron descalificados y 172 retirados.

Carles Castillejo se exhibió en la Behobia para adjudicarse en solitario la edición más calurosa de la madre de las populares vascas. El catalán cumplió los pronósticos que le señalaban como favorito y se escapó en Gaintxurizketa después de acabar allí con el último de sus perseguidores, el portugués Dias.
Castillejo dejó a dos de los anteriores campeones peleando por los otros puestos del podio: Jaume Leiva –primero en 2012 y ayer segundo– y José Carlos Hernández, que defendía la txapela y fue tercero. El de Viladecans le sacó más de dos minutos a Leiva y los invirtió en darse la vuelta y regresar para saludar a la numerosa afición, y aún le sobró. También mejoró en unos segundos (1.01:13) la marca del canario Hernández, que estrenó el nuevo recorrido en condiciones bastante mejores con 1.01:37. Y es que Castillejo, que regresó a Donostia dos años después de imponerse en el maratón, parecía el único de los 28.262 que tomaron la salida inmune a los rigores del mercurio que llegó alcanzar los 27 grados a la sombra.
«Pretendía bajar de la hora y un minuto, pero no fue posible por el viento y porque he hecho 19 kms en solitario. Para bajar de la hora tiene que hacer otro clima y estar entre gente dispuesta a darse de hostias hasta el km 15. Se me ha escapado en el Alto de Miracruz, que me ha resultado criminal. Ha sido una contrarreloj contra mí y quiero dar las gracias al público».
Doblete catalán con Leiva y la explicación del ganador al fenómeno de la asistencia en masa de sus compatriotas (5.400 inscritos): «Para el atletismo catalán la Behobia es una referencia. Tengo muchos amigos y gente que entreno que están aquí. Es una comunión entre el atletismo de élite y el popular». Luego prometió volver, mientras explicaba que la amenaza de sanción a los becados por correr una prueba excluida del calendario de la RFEA no le había permitido correr hasta ahora.
Sin trofeos se quedó Pedro Nimo, ganador en 2013 y ayer quinto. El gallego admitió que «he sufrido como un perro. El atletismo es trabajo y descanso, y yo tengo mil compromisos». El doble vencedor Rafa Iglesias acabó 13º. El tetracampeón Chema Martínez, tocado desde el medio maratón nocturno de Bilbo, firmó 1.39:34 entre la multitud y aseguró que «nunca me había pasado tanta gente».
También la última campeona Vanessa Veiga se quedó en tierra de nadie, e incluso con 1.35:13 lejos del top10. Raquel Gómez fue su sucesora y aunque tuvo que ser atendida en meta se recuperó para disfrutar del momento. A la extremeña del Pamplona Atlético, club con el que corre los 3.000 metros obstáculos, le suele acompañar su marido pero esta vez se quedó en la acera.
La de San Benito corrió de menos a más y terminó vistiendo su primera txapela. Un minuto después llegaba la gallega Paula Mayobre, una quiromasajista que ha sido internacional, venía de incógnito y en Ares ha montado su propio club con escuela de atletismo. Completó el podio en su tercera participación la alavesa Elena Loyo, a quien dirigió Martín Fiz una semana después de ganar el maratón de Nueva York en +50 años y se plantó con su pupila en el Boulevard. La txistulari de Murgia regresó al cajón con mejor marca que cuando fue segunda en 2013. También Maitane Guerrero corrió ayudada por Sergio Román, el hombre que le enseñó los secretos de la prueba a Nimo. El tándem hernaniarra atacó en Kaputxinos y Guerrero acabó cuarta en su quinta Behobia para ganar su primer trofeo María Luisa Irizar como mejor guipuzcoana por delante de Elena Silvestre (6ª), Uxoa Irigoien (7ª) y Claudia Behobide (9ª).
El donostiarra Ander Sagarzazu repitió como mejor guipuzcoano. Buscaba marca pero no era el día, sí para su segundo Trofeo Diego García.
Eterno Jeannot
La Behobia para discapacitados recuperó a Joel Jeannot, que estableció el nuevo récord en handbike. El francés poseía el del anterior recorrido (35.25 en 2011) y ayer estableció el del nuevo (33.16), en un trayecto que desconocía porque faltó a la cita del pasado año. «Es magnífico», señaló Jeannot, campeón de seis de las diez Behobias en las que ha tomado parte entre sillas y triciclos. Medallista paralímpico con la primera disciplina el próximo año quiere ir a Río en handbike. Ese objetivo le ha ayudado a recuperarse del accidente que sufrió en las cercanías de su casa de Périgueux cuando fue atropellado por un coche mientras entrenaba y sufrió «secuelas físicas pero sobre todo psicológicas». Ayer le sacó casi cinco minutos a Ludovic Narce, que hace una semana ganó el maratón de Nueva York.
La silla de ruedas resultó más limitada. A la escasa participación inicial se unieron las bajas de los portugueses, entre ellos Baptista, el último vencedor. Hubo doblete francés con Philippe Le Gouic y Jerome Bourrex y de nuevo tercer puesto para Mikel Goikoetxea, que resiste en silla pese a su dureza porque se siente más atleta que ciclista.
Muere un corredor navarro, 23 hospitalizados y 450 atendidos
La jornada de ayer, uno de los días más calurosos de noviembre de los que se tiene constancia desde que se toman estos datos, resultó trágica y muy dura para la Behobia. Lo peor fue el fallecimiento de José Javier Suescun, de 31 años, que murió tras desvanecerse en la meta y ser evacuado al hospital Donostia donde se confirmó su fallecimiento al parecer por parada cardiorrespiratoria. El fallecido era vecino de Berbinzana y había jugado en el equipo local "Injerto" como futbolista federado hasta hacía dos años. Según informó Efe, el domingo se desplazó a Donostia junto a un primo y un amigo con quienes tomó la salida. En un momento dado, al comprobar que sus allegados iban más deprisa, les dijo que se adelantasen, que él iba más tranquilo y no quería forzar, por lo que continuó algo más rezagado, pero no pudo evitarse el mortal desenlace. Se trata de la cuarta muerte de un corredor que se produce en esta carrera que vivió pérdidas similares en 2002, 2010 y 2013.
También ayer se produjo la muerte de un hombre de 42 años y pasaporte francés, que fue atendido en el puente de Behobia cuando sufrió un desvanecimiento y fue trasladado a la carpa de Cruz Roja. Al parecer era ajeno a la carrera. Los servicios sanitarios tuvieron mucho trabajo puesto que según confirmó el coordinador Iñigo Etxeberria a ETB hubo 45o atendidos de los cuales 23 fueron hospitalizados, cinco de ellos por golpes de calor.
Los organizadores de la popular guipuzcoana cifraron ayer la participación en la salida de 28.262 corredores, de los casi 34.000 que se habían inscrito y llegaron a meta 27.823. Hubo 1.200 descalificados y se retiraron 122 utilizando el servicio de taxis y 50 en el autobús escoba. M.S.

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