Dabid LAZKANOITURBURU

Ofensivas militares en pinza contra el ISIS en Irak y en Siria

La implicación de Rusia en la guerra siria parece haber actuado como un resorte en la lucha contra el ISIS. Los kurdos de Irak y de Siria, apoyados desde el aire por EEUU, han arrebatado al ISIS puestos fronterizos estratégicos. Washington da por muerto al «yihadista John» en un ataque y el Ejército sirio sigue su ofensiva en Alepo con cobertura rusa.

Los peshmerga kurdos anunciaron haber arrebatado la localidad estratégica siria de Sinjar al Estado Islámico (ISIS). De confirmarse esta información se trataría del último de una serie de reveses de ese grupo yihadista de nuevo cuño que anunció la creación de un califato a caballo entre Siria e Irak.

«Estoy aquí para anunciarles la liberación de Sinjar», anunció el líder de la región autónoma de Kurdistán, Massud Barzani en el norte de Irak (Kurdistán Sur) en una comparecencia ante la prensa cerca de esa ciudad, situada cerca de la frontera siria. La conquista de Sinjar, situada en un eje que une la ciudad de Mosul con las regiones sirias también en manos del ISIS, corta una ruta estratégica de comunicación y de traslado de combatientes y suministros entre los dos países.

Durante la mañana, combatientes kurdos (unos 7.500 toman parte en el operativo) penetraron a pie en la ciudad por el norte. La localidad presentaba un espectáculo desolador con casas, coches y tiendas destruidas. Grafitis del ISIS en las paredes y barriles con explosivos les dieron la bienvenida.

La conquista de Sinjar, además de estratégica, sería una victoria simbólica. Fue en sus montañas donde los yihadistas se lanzaron en agosto de 2014 a un genocidio contra los yezidíes, kurdos de fe sincrética.

Cobertura aérea de EEUU

Ayudados por combatientes yezidíes (practican una religión de orígenes zoroástricos, considerada diabólica por el ISIS) y apoyados por bombardeos estadounidenses, los peshmerga lanzaron el lunes el operativo contra 300-400 yihadistas.

Consejeros militares estadounidenses seleccionaban los objetivos a atacar desde las montañas de Sinjar. Varios misiles cargados de explosivos fueron destruidos antes de entrar en la ciudad por los raids aéreos y por misiles anticarro Milan de los combatientes kurdos.

El objetivo ahora era asegurar la localidad con una zona tapón y desactivar las bombas en su interior, táctica utilizada en sus repliegues por el ISIS.

Ataque de los kurdos de Siria

Paralelamente, una coalición arabo-kurda en Siria, apoyada igualmente por los bombardeos estadounidenses, arrebató ayer al ISIS una posición clave en la frontera con Irak.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición entre los kurdos del YPG, asirios y grupos árabes, «han tomado el control de la localidad de al-Hol (controlada por el ISIS), en la ruta de aprovisionamiento en armas y material del ISIS procedente de Irak», anunció el portavoz del FDS, coronel Talal Ali Sello. El FDS es una coalición impulsada por EEUU tras el fiasco de su plan para armar y adiestrar a rebeldes sirios para que se sumaran a la lucha contra el ISIS. Desde Washington y en una entrevista a la cadena ABC, el inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, dio por logrado el objetivo de cortar el impulso del ISIS en Irak y en Siria. El grupo «no gana terreno en Irak y van y vienen en Siria, pero no hay un avance significativo del ISIS sobre el terreno», se congratuló. En referencia a Sinjar, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, se mostró «absolutamente convencido» de que los kurdos conquistarán definitivamente la ciudad.

Ofensiva siria en Alepo

El Ejército sirio y los bombardeos de cobertura rusos son el tercer puntal de esta ofensiva en pinza contra el ISIS.

Es imposible sostener que haya coordinación para completar esta pinza, pero militarmente es un hecho incontestable su coincidencia en el tiempo.

Los objetivos de Damasco y de sus aliados de Rusia, Irán y el Hizbulah libanés van evidentemente más allá del ISIS pero indudablemente lo incluyen como objetivo.

Y tras más de un mes de bombardeos rusos comienzan a llegar, siquiera con cuentagotas, las buenas noticias para el régimen, que el jueves arrebató al Frente al-Nosra (Al Qaeda de Siria) y a sus aliados salafistas e islamistas del Ejército de la Conquista su principal base militar en la localidad de Al-Hader, al sur de la ciudad de Alepo.

A ello se añade la liberación el martes del aeropuerto militar de Kweires, sitiado por el ISIS, que huyó en desbandada.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) ha reconocido como cruciales ambas conquistas, pues acercan al régimen a la carretera internacional de Alepo, en manos rebeldes desde 2012, le sitúan ya cerca de la estación eléctrica que suministra energía a toda la devastada ciudad y dan profundidad tanto a los bombardeos rusos como al Ejército sirio y a las milicias extranjeras chiíes en su ofensiva contra el ISIS, fuerte al este de la provincia.

Fuentes militares sirias anunciaron que están a escasos kilómetros de Deir Hafer, un bastión del ISIS más al este, y de Al-Bab, otro feudo de Daesh (acrónimo árabe despectivo para designar al grupo) al norte del aeropuerto reconquistado. «Nos preparamos para lanzar operaciones en estas regiones donde no hay combates desde hace tres años. El objetivo es penetrar en estas zonas bajo control del ISIS más que enfrentarnos a los rebeldes», aseguró esta fuente militar.

Por de pronto, estos siguen en el punto de mira y el régimen controla desde ayer la localidad de Al-Eiss y alrededores, sector en altura desde el que la carretera entre Homs y Alepo, en manos rebeldes, está ya a tiro.

«John el yihadista»

A la vez EEUU anunció otro simbólico golpe contra el ISIS, al afirmar que está «razonablemente seguro» de haber acabado con el verdugo más conocido del grupo, el británico «John el yihadista», en un ataque de dron en Siria.

«Estamos razonablemente seguros de que matamos al objetivo» dijo el coronel Steven Warren desde Bagdad, aunque matizó que llevaría tiempo una confirmación final formal.

Tampoco las autoridades británicas daban total seguridad. «Todavía no tenemos la certeza del éxito» del bombardeo contra Mohamed Emwazi, su verdadero nombre, pero la muerte de «este asesino bárbaro» sería «un golpe al corazón de Estado Islámico», dijo el primer ministro británico, David Cameron. «Fue un acto en defensa propia, se hizo lo correcto», agregó. Se cree que decapitó personalmente, en vídeos que dieron la vuelta al mundo, a los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff, y a los cooperantes británicos David Haines y Allan Henning y el estadounidense Abdul Rahman Kassig. Familiares de sus víctimas celebraron el ataque pero la madre de James Foley criticó que se hubieran hecho más esfuerzos para acabar con él «que para rescatar a esos jóvenes estadounidenses cuando estaban vivos»

Su muerte es un golpe sobre todo simbólico, que transmite la idea de que poder alcanzar objetivos del ISIS y lo hace en el terreno mediático en el que los yihadistas han sabido actuar.

Mohamed Emwazi, un programador informático londinense, nació en Kuwait en 1988 en una familia apátrida. Sus padres emigraron a Gran Bretaña en 1993 después de que sus gestiones para obtener la ciudadanía kuwaití fracasaran. Los testimonios le describen como un joven sin problemas aparentes, aficionado al fútbol y a los videojuegos, que luego «se convirtió en un asesino frío, sádico y despiadado», en palabras de un rehén.

 

El grupo de Viena hace la criba de grupos sirios

Casi una veintena de países se reunen hoy de nuevo en Viena para buscar un fin negociado a la guerra siria, intentando negociar ya puntos concretos como a qué grupos deben incluirse en un futuro diálogo de paz, descartando a los que sean considerados «terroristas». Aunque Moscú y Washington coinciden en que el ISIS debe ser derrotado, existen otras muchas organizaciones opositoras a Bashar Al Asad, sobre cuya definición hay discrepancias. El emisario especial de la ONU, Staffan de Mistura, coordina dos grupos de trabajo sobre quién debe ser incluido en las negociaciones y quién debe ser definido como «terrorista». Un tercer grupo trata sobre cómo mejorar las condiciones de la población civil, según el diario vienés “Die Presse”. Kerry señaló que «hay chicos malos por todas partes y chicos buenos que no están acostumbrados a trabajar juntos», en referencia a la maraña de alianzas y enfrentamientos entre las distintas partes. Insistió en que Al Assad difícilmente puede permanecer en el poder durante una transición, pero consideró importante mantener las actuales instituciones estatales para no tener «la implosión que vimos en Irak». El ministro de Exteriores británico, Philip Hammond, señaló que «Al Assad debe irse, pero si hay una transición, él podría jugar, hasta cierto punto, un papel». GARA

 

Duelo en Líbano tras el atentado del ISIS

Líbano guardó ayer una jornada de duelo, al día siguiente del atentado del ISIS en un barrio de Beirut, feudo de Hizbulah, en el que murieron 43 personas, en uno de los ataques más sangrientos después de la guerra civil. Los centros educativos cerraron y las banderas de los edificios oficiales ondearon a media asta, mientras las familias preparaban el entierro de las víctimas y las autoridades y los medios de comunicación condenaban el atentado, el mayor ataque del ISIS en Líbano. El balance de la Cruz Roja era de 43 muertos y 239 heridos, varios de los cuales se encontraban todavía en estado crítico.

El Ejército indicó que dos kamikazes que hicieron detonar sus cinturones explosivos en una calle comercial del barrio de Bourj al Barajne, mientras un tercero que no llegó a hacerlo fue encontrando muerto. Pero el ISIS, en su reivindicación, habló solo de un kamikaze y de una motocicleta-bomba. Se trata del primer atentado del ISIS contra un feudo de Hizbulah en Beirut desde junio de 2014. El grupo chií y las zonas libanesas donde cuenta con más adeptos han sido objeto de varios atentados yihadistas desde julio de 2013, como venganza por su implicación en la guerra siria al lado de las fuerzas de al-Assad. GARA