Pablo CABEZA
BILBO
Elkarrizketa
MIKEL GOROSABEL «NORTON»
GUITARRA, VOZ Y COMPOSICIÓN DE E.H. SUKARRA

«La clave está en encajar una buena melodía de voz sobre las bases musicales»

Tras un parón creativo que atravesó las dunas de 2002 hasta 2013, E.H. Sukarra retoma su discografia hace dos años con «Uhinak». Ahora es actualidad con «Azken gezia», uno de los mejores discos de su discografía; mezla melódica de pop, rock, punk y extrovertido eletro-sinte-pop.

Mikel Gorosabel es un viajero del tiempo y con él va en los bolsillos E.H. Sukarra, la popular banda eibartarra que sacudió el país con la segunda oleada de grandes formaciones oxigenantes y lúcidas para la escena vasca. Nacido en Eibar, se traslada a Arrasate en el 87 y hasta 1996. Regresa a Eibar un par de años y viaja a Barcelona, temporada 2002-2005. De la ciudad Condal se traslada a Bilbo, donde reside hasta 2011. En la actualidad vive y pasea por Alegría-Dulantzi, llanada alavesa, aunque el trío ensaya en Legarre, Eibar.

En la banda ha entrado Axier Garai, un mungiarra (reside en Bilbo) al que conoce el año pasado y con el que conecta rápidamente. Axier ha tocado el bajo en bandas punk, metálicas, reggerianas... y pipa con Doctor Deseo, incluso colaborador en directo. Un todoterreno. En la batería está desde 2011 Loiola Madera Zangitu, de Soraluze. «Lo conocía como espectador de E.H. Sukarra y de Lorelei. La gente de Soraluze ha tenido la oportunidad de ver en los conciertos que se hacían en el bar Gaztelupe prácticamente a todos los artistas relevantes de Euskalerria, y Loiola goza de una gran cultura musical de música vasca (digo vasca porque entrarían grupos que cantan en euskera, castellano, inglés...). Entró un poco por casualidad y estoy muy contento con su buen hacer. Es una gozada tocar con él», explica Norton.

El trío regresa con “Azken gezia”, su novena referencia y uno de sus discos más atractivos. Dinámica y extrovertida mezcla de pop, rock, punk y electro-sintes, derivada de los estudios de piano de Norton. El rock fluye altivo y orgulloso, pero los dos cortes finales del álbum apuntan –no es la primera vez– hacia el mejor dance-rock. Los productores tipo dj/baile se pelearían por remezclar la sorprendente “San Juan suen bezperan”.

Lleva 25 años de actividad, ¿percibe algún tipo de cambio en el comportamiento del público, en las bases de la escena?

Para E.H.Sukarra los 90 fueron años de gran intensidad y mucho éxito. No obstante, actualmente gozamos de un público fiel el cual aguanta toda la actuación sin pestañear. Presta mucha atención y se mete en cada canción y si alguno se anima se forman corrillos. Veo a un público sano. Cada uno vive su propio revival con nuestras canciones, que para algunos son parte de la banda sonora de sus vidas.

Con el tiempo, hay grupos que tiende a simplificar su estilo, depurar e ir directamente a la esencia de la canción, que puede ser el caso de «Azken gezia»

Sí, pero creo que es bueno intentar hacer un buen “guiso” con la idea de la canción, vamos intentar enriquecerla.

Pero sin fuegos artificiales...

Eso es una cuestión técnica, en cambio la esencia de una canción es algo que nace de nuestro interior. Intentamos que venga a nosotros. No sabemos cuándo, pero intuimos que llegará, por lo que tenemos que estar atentos. El resto es mimar esta idea, ordenarla, disfrutar con ella.

 

¿EH Sukarra es una banda rockera sin miedo al pop?

Así es, y creo que siempre lo ha sido ¿o acaso nuestro mayor éxito, “Eh Sukarra”, no tiene pinceladas pop?

Como «Aspaldiko loreak», por ejemplo, en el presente disco.

¿Y un poco de punk-rock? “Aspaldiko loreak” es una canción que lleva el sello E.H. Sukarra el cual he intentado mantener en todos los discos. Me refiero a la parte más punk-rockera del grupo: “Argi Ibili”, “Goazen”, “Eh Sukarra”, “To izorratu”, “Bost katu”, “Berdin izanen”, “Hor zaude laguna”, “Nerbixuak” etc... Digamos que en mi vertiente punk soy un discípulo de los Sex Pistols, concretamente de "Never mind the bollocks" que tuve la suerte de tenerlo y darle un montón de vueltas aprovechando las piras que hacía en el instituto. En esos momentos de soledad en casa de mis padres y en ausencia de ellos fue donde empecé a aprender a tocar la guitarra a los 14 años.

¿Cómo surge esa melodía?

Este disco ha nacido principalmente en la pequeña buhardilla donde tengo mi lugar de trabajo. Generalmente suelo ir grabando bocetos con una base rítmica, un bajo, una guitarra, un sinte... Pero la clave está en encajar una buena melodía de voz sobre esas bases que estoy creando, es entonces cuando veo clara la canción.

El costado opuesto a «Aspaldiko loreak» podría ser «Herio» [una canción, densa singularmente sombría], ¿qué influye para que una canción tome un rumbo u otro?

“Aspaldiko loreak” nació de un boceto rockero. “Herio” lo hizo de uno más electrónico, bajo electrónico a semicorcheas, bombo y caja a negras, combinando la tonalidad mayor y menor. La tonalidad menor sugiere tristeza, oscuridad, decadencia y la mayor luz esperanza alegría. Después de una comida familiar, subí a la buhardilla y me puse a cantar improvisando sobre la base que tenía y lo grabé. Así nació “Herio”. Me he quedado muy a gusto con la letra , su significado y en como Asier Serrano ha dibujado “la muerte”, tema que entiendo se trata poco, cuando la realidad es que todos moriremos.

¿«Herio» representa a sus querencias directas con la década de los ochenta? Quizá en especial la británica: con esos ambientes oscuros , en espiral, pero dinámicos a la vez. Guitarrera, pero con un toque dulce de teclados/sinte.

La música que más me ha influido desde los 80 es la británica, tanto en el punk como en el pop o la electrónica.

«Mutu dira libreak» es como la continuación de «Herio», ochentas, pero tomando esa otra faceta más desenfadada que tuvo esa década: baile, melodía, esparcimiento... (aunque también las distorsiones tienen su peso) y otra gran canción que tiene su universo dentro del disco.

«Mutu dira libreak» la empecé “enredando” con una caja de ritmos, unos sintes... Se me ocurrió alguna parada y esto me condujo a la melodía de la voz. Luego vendrían las guitarras junto a la entrada de la batería.

Esta canción deriva hacia al tema más explosivo del álbum, la fiesta dance del rock electrónico. Un corte de baile que para sí quisieran expertos internacionales como David Guetta, Armand Van Helden, Avicii, Flo Rida… ¡Si la pillaran para un remix!

Un compositor está influenciado por todo lo que ha escuchado y va escuchando durante su vida y reordena esas influencias llevándolas a su terreno. Es curioso, compongo pero apenas oigo música, el único cedé que he escuchado últimamente es “The next day”, de David Bowie, una obra maestra que cada vez que le doy una vuelta me encuentro con alguna sorpresa. Fascinante.

Se le ve muy suelto en este entorno electro-rock, ¿pero cómo serle fiel si se le ocurre un corte pop-punk tan impecable como «Hor zaude laguna»?

Este tema surgió una fría mañana de invierno, me sorprendió mientras tocaba el bajo. Es una de esas canciones que nacen con mucha fluidez y naturalidad, sin comerse mucho la cabeza.

Inseparable del escritor Asier Serrano. ¿Conoce si tiene abandonada su carrera musical o le queda gusanillo?

Me siento muy cómodo con Asier y se adapta muy bien tanto al grupo como a mi persona. A pesar de que ya hace un tiempo que dejó su proyecto musical en solitario [antes Lorelei] y últimamente haya estado muy metido en la escritura, sí, todavía le queda el gusanillo.