Los Warriors alcanzan el récord del 16-0 a costa de ridiculizar a los Lakers
Los de Oakland establecen el mejor arranque de la historia de la NBA trasbatir a los angelinos por un apabullante 111-77 en el Oracle Arena.

«Camino del 16-0», aparecía escrito en uno de los carteles que sostenía uno de los casi 20.000 espectadores que asistían al Oracle Arena en el histórico encuentro entre los vigentes campeones y Los Angeles Lakers. «Golden State Warriors: 15-0, contra 2-11. ¿Quiénes son estos?», satirizaba otro. «15-0 y ni rastro de que esto vaya a parar», decía un tercero, y el cuarto buscaba un «autorregalo»: «Hoy es mi cumpleaños. ¡Haced historia!», les decía a los de Oakland. ¡Y vaya si lo hicieron! Los Golden State Wariors firmaban el famoso balance de 16-0, el mejor arranque de la historia de la NBA después de ridiculizar a los Lakers por 111-77.
En la rueda de prensa posterior al partido, el técnico interino de los Warriors, Luke Walton –en sustitución de Steve Kerr, que se recupera tras las complicaciones surgidas después de dos operaciones de espalda– buscaba mantener los pies en el suelo, al recordar que «con el tiempo, al final llegará un momento en el que perdamos algún partido». «Permítame que lo dude mucho», le contestaba jocoso Stephen Curry.
Y es que los de Oakland no debieron hacer hazaña alguna para apabullar a unos Lakers que, con un balance de 2-12, son el segundo peor equipo de la Liga, los peores del Oeste, solo por delante de unos Sixers de Philadelphia que todavía no saben lo que es ganar un partido.
Draymond Green, con 30 minutos y 16 segundos en la cancha, fue el jugador que más tiempo puso Luke Walton sobre el parqué, seis segundos más que un Curry que, con 24 puntos y 9 asistencias, no precisó hacer el mejor partido de su carrera. El propio Green, con 18 tantos, 7 rebotes y 5 asistencias, o los 13 de Leandrinho Barbosa, fueron de sobra.
De hecho, el duelo quedaba visto para sentencia con el parcial de 30-11 del primer cuarto. Como los Lakers se negaban a rendirse en tiempo de descanso, 54-38, los Warriors les endosaron otro parcial bestial, 35-17 –89-55–, para que el cuarto período quedara a título de inventario, y nada más.
«Siempre es un logro especial haber sido capaces de hacer algo que nadie ha conseguido antes», reconocía Curry tras el duelo. «Pero sabemos que dominar los 82 partidos de la Liga Regular va a ser imposible», añadía la estrella de los Warriors.
Lejos de conformarse, Klay Thompson se mostraba ambicioso. «Somos un equipo joven y hambriento. Además nuestros veteranos no van a dejar que nos acomodemos», afirmaba.
El peor día de Kobe Bryant
Los Lakers, y en especial Kobe Bryant, fueron la cruz de la moneda. Con cuatro puntos y una horrible carta de tiro de 1 de 14, la «Mamba» firmó el peor partido de su carrera.
Muy contrariado, la estrella de la franquicia angelina declaraba que «hubiera podido meter 80 puntos, que en lo que se refiere al transcurso del partido, no hubiera habido ninguna maldita diferencia».
El técnico angelino, Byron Scott, prefería pasar página. «Nos enseñaron a no quedarnos mirando lo que hicimos la jornada anterior», dijo.
Moreno y Lisci, dos trayectorias de menos a más en Osasuna

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA
