Arnaitz Gorriti
Periodista
EL IMPACTO DE IOANNIS BOUROUSIS EN EL LABORAL KUTXA BASKONIA

El placer del enemigo que se vuelve a la causa propia

Fichado en el último momento después de dar de baja a Anosike, Ioannis Bourousis se ha revelado como el mejor pívot del Baskonia tras la salida de Splitter. Capaz de anotar desde el poste bajo y desde la distancia, lo que mejor está haciendo el pívot heleno es ejercer de «base oculto» a través de distribuir el balón. La única duda es su fondo físico.

Un jugador que ha militado en las filas del AEK de Atenas, Barcelona, Olympiacos, Armani Milano y, sobre todo, el Real Madrid en esta última década, indefectiblemente, ha ejercido de rival, e incluso de enemigo de Saski Baskonia. En ese sentido, la trayectoria de Ioannis Bourousis, campeón de Europa con la selección helena en 2005 y con el Real Madrid en 2015, no supone ninguna novedad. Pero que ese enemigo se haya vuelto a la «causa» gasteiztarra, eso sí ha supuesto un inesperado sobresalto. Y un éxito completo.

Oderah Anosike duró menos que un suspiro en las filas del Baskonia. El pívot africano venía avalado por su capacidad reboteadora, pero no terminó de convencer a Velimir Perasovic, y además Bourousis se puso a tiro. El pívot griego, después de quedar libre del Real Madrid, equipo en el que cada vez contaba menos, recalaba en Gasteiz para sorpresa de una afición que no las tenía todas consigo con un jugador de 32 años –los cumplió el pasado día 17–, evidentes problemas de movilidad y acumulación de faltas. Y además del Real Madrid.

Rendimiento desde el primer día. Después de una pretemporada llena de trompicones, los primeros partidos de Liga ACB mostraron que Bourousis había llegado para quedarse. El 58-85 sobre Estudiantes en el estreno competitivo diluyó en parte su aportación, aunque ya entonces aportaba 13 puntos y 11 rebotes, uno de los siete «doble dobles» que ha firmado ya a lo largo de la campaña en competición domestica y europea.

Pero su verdadera incidencia se mostró en los dos primeros partidos jugados en Gasteiz. Ante Olympiacos, Bourousis se iba a los 28 puntos y 12 rebotes, para lograr el MVP de la jornada con una valoración de 44. Frente a Obradoiro, el Baskonia conquistaba una victoria muy apurada, 82-75, gracias a que el pívot heleno liderara la remontada gasteiztarra en el último parcial –26-13–, gracias a anotar más de la mitad de sus 17 puntos. Los recelos de parte de la hinchada se fueron diluyendo desde el primer día.

En 14 partidos Bourousis promedia 14 puntos, 9,4 rebotes y 1,8 asistencias. Su valoración media es de 23, para un balance de 10-4, con todas las derrotas por menos de 10 puntos. Una aportación y dominio equiparable a Splitter más que a Pleiss, por citar a los dos últimos pívots dominantes del Baskonia.

Partiendo desde el banquillo. Varios de los referentes del baloncesto heleno de la última época han gustado de empezar el partido en el banquillo y comenzar su posterior dominio de la observación del encuentro. Theo Papaloukas, MVP del Eurobasket 2005 –torneo en el que Bourousis fue el jugador número 12 de la rotación–, fue el caso más acusado.

Bourousis ha sido titular en solo dos de estos 14 partidos, aunque promedia más de 25 minutos. A partir de jugar en el poste bajo, el heleno se erige en el «base oculto», no tanto por sus asistencias sino por su ascendente sobre sus compañeros de equipo, en especial los bases, principalmente con un Darius Adams con el que habla constantemente. De hecho, sus peores partidos, ante Cedevita Zagreb o el reciente frente a Olympiacos, Bourousis se ha mostrado más enojado con sus bases, a los que ha abroncado continuamente en el parqué.

La movilidad y el fuelle, sus puntos débiles. En la única derrota baskonista de la ACB hasta la fecha, frente a Valencia Basket, Bourousis padeció un calvario en la defensa del pick’n roll. La escuadra taronja explotó sus limitaciones en la movilidad –32 años y unos 120 kilos para mover sus 210 centímetros–, sacando a sus pívots a siete u ocho metros a bloquear al base y continuando raudos a la canasta. Los árbitros no lo castigan en exceso con las faltas, pero sus rivales no van a ser tan respetuosos.

Por otro lado, Bourousis viene de promediar 14 minutos en el Real Madrid y de golpe ya casi juega el doble. Sus sustitutos, Darko Planinic e Ilimane Diop, son jugadores demasiado secundarios en los esquemas de Perasovic, aparte de que Kim Tillie, su mejor socio para tapar sus carencias de movilidad, no domina el juego tan bien.

En todo caso, es mejor tener a Bourousis que no tenerlo.