Agustín GOIKOETXEA
durango

Imputan a 50 personas por una breve protesta en un juicio en la AN

Un juzgado de Coslada, en Madrid, está llamando a declarar a cincuenta personas a quienes acusa de un supuesto delito de «desórdenes públicos» por una protesta pacífica en el transcurso de un juicio en la Audiencia Nacional. Se trata de los ocho jóvenes independentistas que la protagonizaron y de quienes acudieron a la vista como público.

Una veintena de jóvenes comparecieron ayer a la mañana ante el Palacio de Justicia de Durango para dar a conocer el nuevo proceso judicial abierto contra la juventud independentista y quienes se solidarizan con ella tanto en Euskal Herria como en Madrid. A instancias de la Fiscalía y de la jueza Angela Murillo, se instruyen diligencias contra cincuenta personas a las que se imputa por un presunto delito de «desórdenes públicos» tras una breve protesta en una vista oral en la Audiencia Nacional.

Se trata de una causa abierta en un juzgado de Coslada, en Madrid, por un acto de protesta contra los juicios políticos que consistió simplemente en mostrar unas camisetas con los rostros de siete jóvenes condenados en un proceso anterior y dar la espalda al tribunal, al tiempo que gritaban ‘‘Euskal gazteria aurrera’’ y se entrelazaban con los brazos, que fue saludado por algunas personas de entre el público. Entonces, la iniciativa motivó la suspensión de la vista aquel 28 de mayo y la advertencia desde el tribunal de que les iba a acusar por ese acto de desobediencia.

A raíz de aquellos hechos han comenzado a llegar citaciones para que los ocho juzgados –absueltos en aquel proceso– y otras 42 personas del público, entre ellos tres solidarios de la plataforma Madrid Libre, declaren. Algunos ya lo han hecho y otros lo harán en los próximos días, según avanzaron ayer. Se enfrentan a multas de hasta 4.000 euros y a penas de 3 a 6 meses de cárcel para cada uno de los imputados.

Ante la sede judicial, en Durango, Irati Sienra e Iraitz Salegi dieron detalles de la nueva causa, inédita en los últimos años, resaltando que con aquel acto en el corazón de la Audiencia Nacional quisieron demostrar que «la desobediencia es la herramienta para acabar con los juicios políticos». Además, incidieron en el hecho de que no solo se actúe contra los militantes independentistas sino también se pretende criminalizar la solidaridad y la denuncia de las dinámicas represivas.

A pesar de que confesaron que con esta imputación masiva desde la Audiencia Nacional española tratan de amedrentarles por su disidencia política y por haber realizado un ejercicio de desobediencia ante el tribunal que les juzgaba, no tienen intención de quedarse quietos. No es su intención. Por eso, volvieron a decirles a los jueces que «son disidentes y rebeldes pero sobre todo somos libres».

Desde Libre Madrid, tres de cuyos compañeros han sido denunciados, respondieron a través de un comunicado que seguirán ejerciendo la solidaridad con Euskal Herria y el activismo en favor de los derechos civiles y políticos. «porque las persecuciones judiciales no nos amedretan sino que nos dan más motivos si cabe para seguir con nuestra labor».