Las penas con pan dicen que son menos
Un gol del empate en el 47 y un segundo golazo de Griezmann sentencian el buen partido de los bilbainos.

ATLÉTICO 2
ATHLETIC 1
«Cocodrilo que duerme... es billetera», decía cierto comentarista deportivo. El del Calderón no era un partido para dormirse, sino para pensar rápido y jugar la pelota un segundo antes de decidir, un duelo de carácter en el que no cabía ninguna conducción más allá del tiempo reglamentario, no había treguas y fue ahí donde Mikel Rico, evidentemente falto de ritmo competitivo, ondeó la bandera blanca y acabó en billetera. Porque visto los derroteros que llevaba el choque de trenes mediada la segunda mitad, cualquier detalle podía decantar la balanza. Bien pudo caer del lado bilbaino si Aduriz en el minuto 51 hubiera atinado en su mano a mano ante el portero menos goleado de las principales ligas europeas, pero lo haría del lado madrileño apenas quince minutos después, cuando esa indecisión de Rico para despejar a la primera, la aprovechó un Griezmann hasta entonces desaparecido para firmar un nuevo golazo a su rival favorito. Quizá por algo el Atlético es el equipo que más goles suma desde fuera del área o, simplemente, quizá porque los colchoneros son eso, un grupo imbuido de sufrimiento que saca muchos partidos por accidentes o genialidades. «Al final todo depende de un detalle o de un jugador que vale 30 millones», asumía Ernesto Valverde.
El Athletic se viene de vacío de la ribera del Manzanares pero con la satisfacción de haber dado un paso adelante. No en lo cuantitativo, pero sí en lo cualitativo. Una derrota para seguir creciendo. Lo hemos visto muchas veces. Con Marcelo Bielsa, con Ernesto Valverde, este equipo no busca resultados exprés, ni objetivos cortoplacistas, sino consolidar un proyecto centenario y singular, que no es baladí. Y actuaciones como la de ayer avalan el potencial de este equipo ante lo que está por venir, que es mucho. Una derrota, seguramente lacerante por cómo se produjo, que habrá dolido en la ducha y en el avión de regreso, pero que debe hacerse buena el miércoles en Copa y el domingo ante el Levante.
Era una prueba de fuego, como decía el propio Txingurri, para este Athletic avalado por una magnífica trayectoria pero que le tocaba examinarse en un campo incómodo y ante un rival más indigesto aún. El técnico avisó de una atención especial a Griezmann y apostó por un carril derecho con De Marcos por delante de Bóveda, una idea ya ideada desde el momento en que dio la titularidad a Susaeta ante el AZ Alkmaar. Y acertó. Bóveda firmó un partido soberbio hasta su cambio. Como lo rubricó prácticamente todo el equipo bilbaino. Quizá Williams estuvo a un tono menor en la primera mitad por la exigencia defensiva y probablemente Raúl García ofreció ayer su versión menos consistente de la temporada, y eso que llegaba «especialmente motivado». Sin embargo, apenas tuvo incidencia más allá de provocar unas cuantas faltas al borde del área que Beñat no supo ejecutar con acierto.
El de Igorre fue también uno de los grandes destacados, sustentado en un buen Iturraspe que pidió el cambio por una sobrecarga, en un choque de máxima exigencia física y mental, sin concesión a las florituras. Porque desde el pitido inicial nadie estuvo cómodo sobre el césped, mucha intensidad, duelos en cada metro de terreno pero sin apenas faltas, salió apretando el Atlético pero pronto le tomó el pulso al duelo el Athletic. Sin resquicios en las respectivas zagas, una peinada de Aduriz fácil para Oblak, un tanto anulado a Vietto por claro fuera de juego y la jugada del gol bilbaino... o las jugadas. Impecable balón largo de Laporte a Aduriz, el donostiarra que lo mejora con su control y su inmediata vaselina lejana que Oblak envía a córner. Lo sirve Beñat al primer palo, un atlético peina forzado y en el segundo poste, Laporte, solo, la caza. Era el primer gol de saque de esquina que recibían los de Simeone esta liga.
Lejos de arrugarse, los de Valverde siguieron ejerciendo su estajanovista labor de pico y pala ante un rival que no sabía por dónde hincarle el diente a Iraizoz. Un par de balones que ataja Oblak rozando ya el descanso y justo en el descuento, paradón de Iraizoz a chutazo de Correa, que acaba en un saque de esquina que Saúl, en la primera posta, cabecea inapelable a la red. Córner va, córner viene.
La tropa de Valverde, lejos de notar el varapalo, salió mucho más decidida que los locales en la reanudación. Un par de peligrosos centros laterales avisaban a los huestes de Simeone de que el Athletic no se conformaba con el empate. Los colchoneros sufrían en el inicio, la grada trataba de animar, y en mitad de esa mejor predisposición visitante, Aduriz desaprovechó el balón filtrado por Beñat que Williams dejó pasar, y que Oblak le sacó con las piernas. Y de lo que pudo ser, a lo que finalmente fue. Minutos de equilibrio en el juego solo roto por los primeros movimientos de piezas de los entrenadores, que Griezmann, ausente, iba a hacer saltar por los aires. Desde la frontal se soltó un zapatazo parabólico que se coló pegado al palo de un Iraizoz impotente en su estirada. Rico no despejó, Correa mordió y el ‘francesito’ la aprovechó.
Era el minuto 66. Susaeta entró por Bóveda pero sin resultados, Sola hizo lo propio por Williams ya al final y Simeone reaccionó con línea de tres centrales. El Athletic multiplicó sin acierto los balones al área pero por algo los madrileños apenas encajan. Derrota final. Dicen que el rival siempre viste la actuación de uno y en este caso no cabe duda de que este Athletic se viste por los pies. «Ésta es la dinámica a seguir y así llegarán los resultados», dijo luego Beñat. Nada más que añadir.
Valverde: «No pensaba que íbamos a irnos de vacío»
Sensaciones encontradas de Ernesto Valverde que vio un «partido igualado, donde ellos han empezado bien con presión alta, pero luego lo teníamos bastante controlado y parecía que no pasábamos apuros hasta ese momento final en que han empatado. El segundo tiempo lo hemos encarado bien, la ocasión de Aduriz, varias llegadas y de la nada nos han hecho un golazo. ¿Las pérdidas? Esto es fútbol, cada cual trata de generar pérdidas al rival. Pero es verdad que nos está costando mucho en jugadas en nuestro campo, situaciones de peligro o goles, a mejorar». Admitió que «no pensaba que nos íbamoa a ir de vacío tal y como discurría el partido». Y sobre los suyos, «no hay más que darse cuenta de la valoración del rival, cómo han celebrado la victoria y cómo se han metido atrás tras ponerse por delante. Es el colíder. Hemos estado bien en juego, intensidad, en ir a por el partido. Nada que reprochar».J.V.
Protagonistas
Iraizoz. Nada que hacer en ninguno de los dos goles, su única intervención fue el paradón que hizo previo al córner del primer tanto local.
Bóveda. Partidazo el suyo. Espectacular marcaje, jugó con enorme confianza, cortó alguna llegada muy peligrosa.
Etxeita. Sobrio en defensa, bien por arriba, también a los cortes, muy atento y seguro todo el partido.
Laporte. Marcó su cuarto gol, el primero que no es de cabeza, y en tarea defensivas se mostró muy seguro, como toda la zaga bilbaina.
Balenziaga. Firme en tareas defensivas como siempre, sin conceder nada, se incorporó con asiduidad al ataque pero sus carencias ahí son evidentes.
Iturraspe. Trabajo gris pero muy efectivo, en esa tarea de contención en la medular, de apoyo a Beñat, sorprendió su cambio, aunque fue motivado por una sobrecarga muscular.
Beñat. Se teme cuándo baje el pistón, pero demuestra que todavía no. Se fajó en la primera mitad como un obrero, gobernó el juego en la segunda, lástima de las varias faltas de que gozó. Magnífico otra vez.
Williams. Mejor en la segunda mitad que en la primera.
Raúl García. Su partido con menos peso en el juego.
Aduriz. En su debe, el gol fallado; en su haber, sus controles, su presencia, su aporte. Sobreexcitado al final.
Hoy, sorteo y rueda de prensa de Josu Urrutia
Los aficionados rojiblancos estarán hoy pendientes del sorteo (13.00) de los 1/16 de la Europa League y también de la comparecencia habitual anunciada por el presidente Josu Urrutia justo para después de que se sepa el rival de los bilbainos en el bombo europeo.
El gol de córner en el descuento, jugada legal
El excolegiado vizcaino Eduardo Iturralde aclaró sobre el primer gol del Atlético de Madrid en el tiempo extra que «desde hace ya un par de años los árbitros dejan sacar córner y faltas peligrosas si estas se han cometido antes del tiempo. Jugada legal por lo tanto».

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