Póngase en sus manos
Si se enterase de que un estúpido tecnicismo legal ha evitado que se detenga a un peligroso terrorista, ¿qué haría usted? Sí, lo sé, suprimir inmediatamente esa absurda ley que en Bélgica prohíbe registrar una vivienda entre las 9 de la noche y las 5 de la mañana, y detener a Salah Abdeslam, uno de los supuestos implicados en la matanza de París. Según Koen Geens, ministro de Justicia belga, Abdeslam se había escondido en una casa de Molenbeek, pero no pudo ser detenido dado que la ley prohíbe los registros por la noche.
Se me ocurre que bien pudo la policía rodear el edificio y esperar que en algún momento saliera el terrorista o, simplemente, cercada la casa para evitar su huida, esperar que dieran las 5.01 y entrar en la vivienda y detenerlo. Demasiado fácil. Los medios cuentan que al día siguiente, al mediodía, la policía se presentó en la casa del sospechoso con una orden de registro pero el terrorista ya se había dado a la fuga.
Claro que, sólo así se justifica que ante la amenaza del terror nada más oportuno que ponernos en manos de Estados y policías. Al fin y al cabo, nos recuerdan los medios, nuestras libertades solo sirven para hacernos más vulnerables y la única función de nuestros derechos es amparar al enemigo.
(Euskal presoak Euskal herrira)

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