Araba inicia un cambio de cuentas para romper con la herencia del PP
Tras cuatro años con el PP al frente de la Diputación de Araba, las Juntas Generales avanzaron ayer la aprobación en comisión de unos presupuestos que acaban con la herencia de recortes y actitudes antisociales y antieuskaldunes, y abren la puerta al cambio de la mano de un acuerdo entre PNV y EH Bildu con el PSE de socio foral.

Las Juntas Generales de Araba dieron ayer un paso definitivo hacia el cambio de modelo presupuestario después de cuatro años de Gobierno del PP. Los socios en la Diputación –PNV y PSE– aceptaron en comisión todas las enmiendas presentadas por EH Bildu –que ya había condicionado el proyecto inicial–, lo que garantiza que el próximo martes las cuentas alavesas sean definitivamente aprobadas por el pleno.
El presupuesto foral de este año asciende a 438,2 millones de euros y desde un inicio las fuerzas que lo apoyan vieron la necesidad de buscar acuerdos que rompieran con la inercia antisocial y antieuskaldun que el PP había imprimido a las cuentas del territorio. No tenía ningún sentido haber desbancado a Javier de Andrés y Javier Maroto de las instituciones alavesas si después se mantenía su herencia en las partidas económicas que marcan la acción institucional. No alcanzar un consenso obligaba a prorrogar los presupuestos que ya venían de 2014.
Gobierno en minoría
A diferencia de lo que ocurre en el Parlamento autonómico y en las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa, el Gobierno de PNV y PSE se encuentra en minoría en las JJGG de Araba, y todas las partes han sido conscientes de ello y consecuentes. Según señaló el portavoz de EH Bildu Kike Ruiz de Pinedo a este diario, la posición de su coalición siempre ha sido la de intentar dar un cambio de orientación al presupuesto, y reconoció que también los jeltzales han actuado en este territorio de forma distinta a otros y han tenido predisposición al acuerdo.
Según el análisis de EH Bildu, compartido con sus bases en las asambleas, la situación de Araba se acerca –con todas sus diferencias– a la de Nafarroa. El objetivo en las elecciones fue desalojar al PP y después era necesario dotar de contenido a ese cambio. La coalición abertzale deja claro que este no es su presupuesto, pero que hay que leerlo en el contexto político.
Pese a que el PNV gobierna la Diputación en coalición con el PSE, siempre han sido los jeltzales quienes han desarrollado la negociación de las cuentas forales. El diputado general, Ramiro González, tras los contactos iniciales con los grupos junteros, detectó pronto que las posibilidades de acuerdo pasaban por EH Bildu.
Kike Ruiz de Pinedo recuerda que EH Bildu planteó cinco ejes para la negociación (políticas sociales, empleo, equilibrio territorial, cultura y un quinto apartado de igualdad, memoria histórica, medio ambiente...). Mantuvieron con el Gobierno jeltzale de la Diputación reuniones sobre cada uno de esos ejes y fueron acercando posturas.
Fruto de esos encuentros iniciales fue el proyecto que presentó el diputado general, Ramiro González, y que EH Bildu calificó de «buen punto de partida» que intentarían mejorar con enmiendas. Ya no aparecía, por ejemplo, el desdoblamiento de la carretera N124 en Zambrana, un proyecto clave para el PP, inicialmente bien visto por el PNV, pero que hipotecaba inversiones para toda la legislatura y era contestado en la localidad.
Enmiendas
En los debates de comisión celebrados anteayer y ayer se aprobaron todas las enmiendas presentadas por EH Bildu y algunas de las de Podemos e Irabazi, mientras que el PP se tenía que enfrentar a su soledad. Con los cambios introducidos, habrá más dinero para proyectos sociales, para Trebiñu y para el euskara, y cinco inspectores fiscales nuevos.
El dictamen se aprobó ayer con el voto favorable de PNV, PSE y EH Bildu, el rechazo de Irabazi y Ciudadanos, y la abstención de Podemos. La votación final tendrá lugar el martes en pleno de Juntas Generales.
El PSE divide de nuevo su voto en favor del presupuesto de Urkullu
Diez abstenciones y seis votos a favor, los suficientes para superar a la oposición, fue lo que el PSE votó para lograr la aprobación de los presupuestos de Iñigo Urkullu. EH Bildu, PP y UPyD criticaron que la formación de Idoia Mendia haya ofrecido su apoyo a cambio, sobre todo, de ayudas económicas a los nueve municipios que gobierna en la CAV, partidas para clubes de Barakaldo (y no de ninguna otra localidad) y subvenciones a fundaciones de su órbita política.
El PP llamó la atención sobre el hecho de que los 35 millones que el PSE ha modificado del presupuesto de 10.933 millones de euros no alteren las prioridades del PNV, puesto que salen de una partida de gastos generales, que es una bolsa de dinero para este tipo de contingencias.
EH Bildu denunció que los presupuestos pactados por PNV y PSE para 2016 «no sirven ni para satisfacer las necesidades de la ciudadanía». Su portavoz en la sesión, Leire Pinedo, criticó que mientras en declaraciones recientes representantes de ambos partidos se posicionaron abiertamente en contra de los criterios de austeridad, las cuentas autonómicas están basadas y condicionadas por ese principio, y la obediencia a los dictados del Gobierno de Rajoy y de la troika.I.I.

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