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La CUP lleva a Sabadell su asamblea con 3.577 inscritos para decidir sobre Mas

La asamblea de la CUP del domingo, en la que se tomará una decisión sobre la investidura de Artur Mas como president, se celebrará finalmente en la pista de atletismo cubierta de Sabadell (Barcelona), y no en Girona como estaba previsto, ante la masiva afluencia de participantes inscritos, un total de 3.577.

Xevi Generó, portavoz del Secretariado Nacional de la CUP, y Natàlia Sánchez, integrante del área de Organización, dieron ayer detalles de la asamblea extraordinaria, de la que depende que pueda formarse gobierno en Catalunya en las próximas semanas o se acaben convocando elecciones en marzo.

La asamblea de la CUP deberá decidir, con un sistema de votación que aún no está decidido si será secreto o a mano alzada, si acepta la propuesta global de acuerdo de Junts pel Sí (JxSí) para permitir la investidura de Mas antes de que termine el plazo legal, el 10 de enero. La primera de las cuatro votaciones previstas será al mediodía.

Además del aval de los 62 parlamentarios de JxSí, Mas necesita la colaboración de los diez diputados de la CUP en el Parla- ment: como mínimo, dos votos a favor y ocho abstenciones.

3.577 militantes y simpatizantes inscritos es la cifra que ha quedado tras cribar las 4.022 inscripciones registradas hasta la medianoche del martes, una vez eliminados los errores en formularios, las duplicidades y las personas sin aval de alguna asamblea local de la CUP o de las organizaciones que conforman la CUP-Crida Constituent.

El martes por la noche, tras la última oferta de acuerdo de JxSí a la CUP, Mas advirtió de que «el pacto y la cesión que comporta» alcanzarlo no debe equivaler a «una humillación» o a una «bajada de pantalones».

El coordinador general de CDC, Josep Rull, aseguró ayer que sería «difícilmente justificable» que la CUP rechace el acuerdo y «despilfarre la oportunidad histórica» de poner rumbo a la independencia», al tiempo que descartó un posible «candidato alternativo» a Mas.

Por su parte, el presidente del grupo JxSí, Jordi Turull, afirmó que unas elecciones «serían el peor escenario para todos».