M.I.
MACBETH

Una adaptación fiel y de gran impacto visual

En Cannes esta nueva adaptación cinematográfica de la obra de Shakespeare fue muy bien acogida, a pesar de la existencia de precedentes tan bien considerados como los de Orson Welles, Akira Kurosawa o Roman Polanski. El australiano Justin Kurzel se une a tan selecto club con el respaldo del actor germano-irlandés Michael Fassbender, que protagoniza una lectura fiel del texto original, sobre el fondo de un tratamiento estético de gran impacto visual. Hace un uso muy estilizado de la violencia, y no extraña que el próximo proyecto en Hollywood del cineasta venido de las Antípodas sea el videojuego “Assassin’s Creed”.