2015/12/28

CARLOS ERICE
ESCRITOR

La última novela del escritor de la calle Estafeta, «Orán ya no te quiere», mantiene su sello personal, vuelve a ser un thriller político ambientado en el África colonial, en este caso la Argelia bajo dominación francesa, pero esta vez también retrata su propia ciudad, la Iruñea de 2105 o nos lleva hasta los sanfermines de 1936.

«La historia de alguien que ha vivido tres guerras tenía que ser negra»
Patxi IRURZUN|IRUÑEA
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“Orán ya no te quiere” es la tercera novela de Carlos Erice, tras “Beautiful Rhodesia”, ganadora del premio López Torrijos en el año 2011, y de “La granja de Perla”, que publicó hace solo unos meses. Caprichos del mundo literario. La editorial granadina Traspiés le buscó para inaugurar su colección de novela criminal y él sacó del cajón esta historia de intriga, a caballo entre tres guerras, que nos lleva desde los kebabs de la Iruñea de hoy en día a la Orán colonial con plaza de toros y en la que se comía paella.

Pero usted no ha estado nunca en África…

No, pero soy un poco tramposo, porque me voy a otro continente, a Argelia, sí, pero utilizo la época en que estaba bajo dominio francés. En Orán la mayoría de los habitantes eran de origen europeo y de estos la mayoría españoles, almerienses, alicantinos…Es arriesgado intentar recrear esa época que ya no existe, pero a la vez resulta muy interesante, muy literario, y si además la imaginación del autor ya se las apaña para inventar la peripecia de un chaval de Pamplona, que en los años cuarenta acaba en Orán, es cuando encajan todas las piezas del puzzle de esta historia, en la que una de las protagonistas, Leire, va a visitar a su abuelo a una residencia de ancianos en Pamplona, La Meca, y este, Peio Aranguren le cuenta su historia: cómo huyó de Pamplona después del golpe de Mola, cómo combatió en la guerra civil, en la segunda guerra mundial y cómo acabó finalmente exiliado en Argelia.

¿Cómo ha sido su método de trabajo para recrear el Orán de esa época?

Por una parte me gusta leer mucha literatura ambientada en los lugares y en los periodos que quiero retratar. En este caso por ejemplo, Albert Camus, que era argelino y allí, en su Orán natal, ambientó libros como “La peste” o “El extranjero”; o a otros como Yasmina Kadra. Y por otra parte, recurrir a las fuentes. Por ejemplo, con mi precario francés envié un mensaje al Ayuntamiento de Orán solicitando un plano con las denominaciones de las calles de entonces, que me enviaron y contrasté con las actuales…

Otros pasajes, sin embargo, transcurren en Iruñea, y hay quien ha dicho incluso que el libro es una guía de bares de la ciudad.

De bares y de librerías, ¿eh? Sí, quería describir la Pamplona actual que también hoy se está convirtiendo en una ciudad mestiza, como aquel Orán, y por eso el tercer personaje de la novela es Mehdi, un argelino que tiene mucho interés en conocer al abuelo de Leire… Pero sobre eso no puedo contar mucho más… Todo ello me sirve para retratar cómo vemos nosotros a nuestros vecinos, venidos de otros países, y también cómo ellos nos ven a nosotros…

En la novela ha utilizado diferentes técnicas y voces narrativas…

Quería dosificar la trama jugando con el lector, e ir soltando las diferentes piezas de información desde la perspectiva de cada personaje, por ejemplo el diario de Leire, en donde cuenta sus problemas laborales en el bar en que trabaja, sus conflictos con su cuadrilla, sus amores o desamores. O la historia de su abuelo, Peio Aranguren, para la que he utilizado la tercera persona y me ha permitido contar su historia, que es una historia que va dejando cabos sueltos, que los otros dos protagonistas van atando, y que es también la que da el componente de intriga o negro a la trama, porque Peio Aranguren es alguien que ha vivido tres guerras y es inevitable que una vida así haya tenido que ser negra, muy negra.

Un personaje, el de Peio Aranguren, levemente inspirado en el dirigente comunista Jesús Monzón.

Sí. Monzón era pamplonés, tenía su cuadrilla, muy variopinta, entre la que había establecido un pacto de amistad y protección, porque en los sanfermines del 36 ya se intuía que algo iba a pasar, y de ese modo pudo huir y él también acabó refugiado en Argelia, por eso digo que mi protagonista está levemente inspirado en él, aunque Peio Aranguren no es comunista, sino nacionalista. Si hay esa leve inspiración es porque la trayectoria de Monzón es desde luego novelesca, y sobre todo por el viaje vital. Y eso es en definitiva lo que nos vamos a encontrar en este libro: peripecia vital, misterio y una historia de venganza.

Quería dosificar la trama jugando con el lector, e ir soltando las diferentes piezas de información desde la perspectiva de cada personaje