Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

Una tarde excepcional

Una actuación magnífica permite a los azulgranas celebrar su segundo triunfo consecutivo con la mayorgoleada de la temporada. Capa abrió el marcador enseguida y Keko, Adrián y Bastón redondearon la tarde.

BETIS 0

EIBAR 4


Por si el triunfo ante el Sporting había dejado cualquier atisbo de duda, el Eibar dobló su apuesta en el Benito Villamarín, repitiendo resultado y añadiéndole una actuación espléndida.

En la dicotomía entre resultados y sensaciones en la que viene insistiendo los últimos días José Luis Mendilibar, el último partido del año había dejado mucho de lo primero y bastante menos de lo segundo. Dos chispazos permitieron a los azulgranas poner fin a su mala racha y despedir 2015 con alegría pero no bastaron para borrar su triste imagen del primer tiempo ante un rival que no se cuenta entre los más exigentes.

Como a este equipo le gusta hacer las cosas deprisa, tampoco se tomó demasiado tiempo para solucionarlo. Solo cuatro días después, y confirmando, como apuntaba su técnico la víspera, que el efecto de las rotaciones es habitualmente positivo y de hecho pilar fundamental de la magnífica trayectoria armera, firmó uno de sus mejores partidos de la temporada. Y armonizando, esta vez sí, fondo y forma. Porque celebraron su segunda victoria consecutiva, contundente –con la mayor goleada a domicilio de su corta historia en Primera y solo por detrás del 5-2 al Almería de la campaña pasada–, y además lo hicieron de manera absolutamente merecida.

Aun concediendo a la fortuna el primer gol, primera llegada y con rebote de por medio, los azulgranas fueron absolutamente superiores a su rival, que apenas fue capaz de hacer daño con Cejudo y en acciones esporádicas a balón parado. Presionaron como si disputaran la última jornada de Liga con la permanencia en juego y con eso les bastó para controlar a un Betis que no acaba de carburar, sobre todo en su estadio, y al que el mundo, liderado por su afición, se le vino encima en cuanto se torció la tarde. Pero es que además la banda derecha del Eibar se convirtió en un martillo percutor. Por si Capa y Keko entonados no se bastaran, las caídas de Enrich y el apoyo de Escalante acabaron de convertir ese ala en una autopista de cuatro carriles. Todos en el mismo sentido, para desgracia de Vargas y Figueras, en los que personalizó su frustración la grada verdiblanca. A ello hay que añadirle que los guipuzcoanos tiraron de una de sus mejores armas y que, además, respondieron al lamento expresado por su técnico tras el encuentro frente al Sporting: esta vez sí supieron jugar con ventaja, cerrando el partido con pausa para desesperar a su rival pero sin renunciar a los cambios de ritmo en busca de la sentencia. Un partido, en definitiva, al que resulta casi imposible encontrar algún pero.

A la primera

El Eibar lo encaró con cinco novedades. El lesionado Dos Santos –fuera del once por primera vez– , Lillo, Verdi, Saúl y Bastón dejaron su puesto a Pantic, Luna, Adrián, Inui y Enrich. Su respuesta fue heterogénea pero el rendimiento general del equipo apenas notó el cambio. Y si lo hizo fue para bien porque ninguno de los defectos que había acusado cuatro días antes en Ipurua aparecieron ayer.

Tuvo, además, la suerte de acertar a la primera. Aunque no todo fue cuestión de fortuna. Porque la jugada del 0-1, a los cuatro minutos de partido, ofreció una buena pista de lo que estaba por venir, con la distribución de Dani García y la combinación de Capa y Keko para que el portugalujo rematara un balón que rebotó en Pezzella antes de entrar. También el Betis ofreció entonces un avance de lo que iban a ser prácticamente sus únicos recursos ofensivos: una falta colgada al área cabeceada por Figueras y una acción por la derecha de Cejudo, que se marchó con facilidad de Luna y Ramis. Con idéntico final en ambas, fuera del rectángulo, como sucedería a lo largo de todo el partido.

Bastante más certero se mostró el Eibar, que a la segunda, justo después de que el árbitro se comiese un posible penalti sobre Adrián, también acertó. Llegando de nuevo por la derecha, con un balón largo para Enrich, que apuró hasta la línea de fondo para habilitar la perfeca volea de Keko, solo en el área. El gol dejó a los béticos muy tocados y la posterior respuesta de su rival los llevó directamente al hundimiento. Bien cerrado, tranquilo, el Eibar no ofreció la más mínima concesión. Como que hubo que esperar al 42 para ver la primera ocasión clara de los locales. Y entonces reclamó su cuota de protagonismo Asier Riesgo, con un paradón a remate a bocajarro de Rubén Castro, para desesperación del Betis.

Pepe Mel movió banquillo en el descanso pero hubo más de lo mismo. El único movimiento que permitieron los armeros fue el propio. Otra vez rápido y preciso para redondear la goleada. Adrián se sumó a la fiesta, empujando en el área pequeña un balón tras la enésima combinación de Keko y Capa y Borja Bastón, apenas seis minutos después de saltar al campo, cerró la goleada con un chutazo desde el vértice del área.

Su golazo y una doble parada de Riesgo en el 93 supusieron el broche idóneo para una tarde excepcional.

«El objetivo es sumar los 40 puntos lo antes posible»

El Eibar regresó encantado de Heliópolis pero no quieren despistes. «Hemos empezado bien pero lo llevamos diciendo desde el principio, tenemos que aprender del año pasado», aseguraba Adrián nada más concluir el choque. Y en la misma línea se expresaba José Luis Mendilibar.

El equipo azulgrana aspira claramente a «mantener la categoría, a librarnos». «Tenemos un ejemplo claro y reciente. Luego, otra cosa es que una vez conseguido ese objetivo empieces a pensar en otros pero ahora el objetivo no es otro que sumar cuarenta puntos lo antes posible». Y por eso abogó el entrenador zaldibartarra por «seguir así y aprovechar la situación porque ya vendrán todavía momentos malos».

Esos cuarenta puntos se alcanzarán más deprisa con partidos como el de ayer, en el que el Eibar fue claro vencedor. «No me imaginaba ganar 0-4 ni en el Villamarín ni en ningún lado –admitió Mendilibar– porque vencer fuera es complicadísimo. Pero tal y como ha ido el partido y pese a que el Betis también ha tenido sus ocasiones a las que ha respondido Asier Riesgo, sí hemos sido claros vencedores». Unido al triunfo del miércoles, evidentemente es «un buen inicio para un mes duro», que les servirá para ser «mentalmente más fuertes». A.U.L.

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