Txisko FERNÁNDEZ
DONOSTIA

El mercado del petróleo sigue sin encontrar suelo para los precios

Ya casi nadie duda de que el precio del barril descenderá hasta los 30 dólares en fechas próximas. Incluso hay quien se pregunta si no se alcanzarán los 20 dólares mucho antes de lo que habían anunciado algunos oráculos financieros que en otras ocasiones han fallado estrepitosamente en sus pronósticos, como la firma Goldman Sachs.

A estas alturas es difícil discernir si realmente cada día aparecen nuevos factores que justifican la caída sin freno de los precios del petróleo o si son los analistas quienes mueven el foco de un lado a otro porque no encuentran suficientes razones para explicar un escenario como el actual, que nadie anunciaba tan solo hace año y medio, cuando el barril se pagaba ¡a 110 dólares! Quien entonces apostara por el abaratamiento a medio plazo lo hacía sobre seguro, pero difícilmente habría vislumbrado que en los primeros días de 2016 iba a estar a punto de alcanzar los 30 dólares.

El aumento de la producción por cuestiones estratégicas del mercado, en el que incluso los socios de la OPEP pasan a competir entre ellos –el último caso, pero no el único, es el de Arabia Saudí e Irán–, no se ha frenado pese a la desaceleración económica global –que no es un problema causado por China, sino más bien por el resto de potencias que se habían subido al carro del gigante asiático–.

De ahí que casi todo el mundo coincida en resaltar que la etapa actual está marcada por el excedente de una oferta en constante crecimiento frente a una demanda mundial en contracción, lo cual solo es cierto respecto a las expectativas que se habían creado a corto y medio plazo.

Además, el panorama es tan complejo que cada día de la semana hay un protagonista distinto marcando el ritmo de los mercados petroleros y los titulares informativos: China, las potencias del Golfo, Libia, Rusia, Estados Unidos...

Regreso al pasado

En Nueva York, el barril del West Texas Intermediate (WTI) para entrega en febrero abría ayer perdiendo rápidamente 83 centavos, hasta los 33,14 dólares, y se esperaba que la jornada concluyera con un nuevo récord.

A primera hora de la mañana en Europa, el Brent, el crudo del Mar del Norte, había caído a 32,16 dólares, nivel que no alcanzaba desde el 7 de abril de 2004. Casi al mismo tiempo, el Texas se pagaba a 32,10 en los intercambios electrónicos del Nymex, lo que no ocurría desde el 29 de diciembre de 2003.

Los almacenes de EEUU

Dirigiendo el foco hacia Estados Unidos, las estadísticas sobre las reservas de crudo y sus derivados que hizo públicas el miércoles el Departamento de Energía apuntaron a «un importante descenso de la demanda», lo cual, como explicaron los analistas de Commerzbank, «no es particularmente inhabitual en lo que respecta a los stocks de gasolina durante los meses de invierno, pero sí lo es para los productos destilados (diesel y combustible para calefacción)».

Así, pese a que los stocks de crudo sufrieron una fuerte bajada en la semana que concluyó el 1 de enero (5,1 millones de barriles menos), esta vino acompañada de una fuerte subida de las reservas de gasolina (10,6 millones de barriles) y los otros destilados (6,3 millones de barriles).

Había quien esperaba que al haberse reducido el número de pozos que se encuentran bombeando en EEUU, esto hubiera repercutido de forma sustancial en las reservas, pero no ha sucedido así, por lo que, al parecer, los inversores están comenzando a perder la paciencia.

En este contexto particularmente bajista para el oro negro, el analista Michael van Dulken, de Accendo Markets, dejaba esta pregunta en el aire al ser requerido por AFP: «¿El barril a 20 dólares predicho por Goldman Sachs podría alcanzarse mucho antes de lo previsto?».

El litro de gasóleo, por debajo del euro

El precio del litro de gasóleo ha caído por primera vez en los últimos seis años por debajo del euro, situándose en mínimos de 2009, después de haber registrado un descenso del 4,27% con respecto a finales de 2015. En concreto, el litro de gasóleo se sitúa en una media de 0,962 euros, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. En cuanto a la gasolina, su precio ronda los 1,13 euros, un 0,7% menos que el último dato de 2015.

De esta manera, el llenado de un depósito medio de gasolina de 55 litros cuesta en la actualidad 52,91 euros, abaratándose en casi ocho euros con respecto a principios del año pasado.

En el caso de la gasolina, llenar el depósito del vehículo supone un desembolso de 62,2 euros, en torno a un euro menos que a principios de 2015.

No obstante, es posible encontrar otros más baratos aún.

La tendencia a la baja es global. En EEUU la gasolina cayó durante 2015 a su nivel más bajo desde 2009, al alcanzar una media de 2,43 dólares por galón. GARA