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parís

Hostigado en su «califato», el ISIS extiende su red por el planeta

Mientras en los territorios que controlan en Siria e Irak el Estado Islámico se encuentra combatiendo a la defensiva, los atentados de Yakarta muestran la extensión de sus tentáculos por el sudeste asiático y, en general, por todo el mundo. Si bien, en gran parte de los casos, se trata de grupos o individuos aislados sin conexión directa con el «califato», pero inspirados por el movimiento yihadista, que consigue así un impacto más global.

A la defensiva en Siria e Irak, el Estado Islámico (ISIS) aprovecha su reputación mundial para sumar organizaciones yihadistas o individuos aislados que matan en su nombre. En la mayoría de casos, los autores de atentados no han tenido contacto directo con el Estado Mayor del «califato», que se asegura una presencia creciente en el planeta a bajo costo. &dcThree;Sería el caso de los atentados del jueves en Yakarta, que dejaron siete muertos.

El analista Michael Kugelman, del Woodrow Wilson Center, señala que el ISIS siempre tuvo intención de convertirse en un movimiento yihadista global, si bien hasta hace poco se contentaba con concentrar la gestión de los territorios que controla de Irak y Siria, pero «como ha comenzado a perder terreno, adopta un enfoque más global».

A su juicio, los autores no son enviados directamente por el ISIS sino solamente «inspirados» por el grupo yihadista. Se trataría de «combatientes descontentos, que luchaban en una organización diferente o que son atraídos por lo que consideran una causa más dinámica».

Así, grupos disidentes en Afganistán y Pakistán se presentan bajo al bandera negra en busca de una nueva identidad. «La ideología extremista del ISIS, el salafismo integrista, ya estaba presente. Los que se unen en busca de esa nueva identidad pueden no tener ningún lazo directo con el Estado Mayor del ISIS», al contrario que Al Qaeda, cuyos líderes sí estaban en esos países, opina el analista paquistaní Hassan Askari.

En el caso de los atentados de París de enero de 2015, la conexión de Amedy Coulibaly no era más que visitas a propaganda yihadista en internet. En cuanto a Indonesia, Kugelman señala que no había rastro de una presencia formal del ISIS antes de los atentados y son grupos que buscan ser «más impactantes, quieren obtener más atención».

El ISIS ha aceptado la fidelidad de grupos en ocho países, a los que denomina «provincias» del califato (Argelia, Nigeria, Libia, Egipto, Arabia Saudí, Yemen, Afganistán y Pakistán), pero ha dirigido o inspirado atentados en al menos 17 países, en los que ha muerto un millar de personas. En África, la expansión más rápida la ha tenido en Libia, donde ha aprovechado el vacío de poder. Sin olvidar el Sahel, un polvorín de conflictos y fronteras permeables, y donde Boko Haram ha conseguido en Nigeria una gran sofisticación en tácticas y propaganda.

Emergencia de un grupúsculo en el sudeste asiático

La Policía indonesia se encuentra en máxima alerta tras los atentados de Yakarta, sobre todo en puestos de la Policía, embajadas y edificios públicos. Ha identificado a cuatro de los asaltantes muertos y establecido lazos con el ISIS en un registro. Los atentados han dado relieve a un grupúsculo en el sudeste asiático y constituyen una nueva prueba de la extensión de las células yihadistas del ISIS en el mundo. Así, aunque no ha habido reivindicación directa, la Policía señala a Katibah Nusantara, un grupúsculo de militantes yihadistas que han combatido en Siria. Son indonesios y malasios que comparten cultura y lengua, y cobraron importancia en el terreno de combate en Siria e Irak, obteniendo el reconocimiento y alabanzas del ISIS en las redes sociales. Estaría dirigido por Bahrun Naim, que, según la Policía habría orquestado desde Siria los atentados del jueves. Estuvo brevemente en prisión y vinculado a otros grupos yihadistas. Sería el primer gran ataque de Katibah en su país y un desafío para las autoridades indonesias.GARA