El grupo del Baskonia muta en una locura impredecible
Zalgiris apabulla 75-55 a Olympiacos, y Khimki es el líder en solitario. Hay seis equipos con balance de 2-2.

Cuando se llevó a cabo el sorteo del Top 16 de la Euroliga, al grupo F, ese en el que se encuadradra Laboral Kutxa Baskonia, se le denominó como «grupo de la muerte». Lo cierto es que, por una vez, el vaticinio se está cumpliendo de cabo a rabo. Incluso más de lo esperado. A día de hoy Khimki es el líder en solitario con un balance de 3-1, y con 1-3, Zalgiris Kaunas el colista, pese a machacar por 75-55 a Olympiacos. Los seis equipos restantes empatan con 2-2.
Por culpa de los malos resultados en este arranque del Top 16, la directiva de Zalgiris Kaunas destituía a Gintaras Krapikas del cargo de entrenador jefe del cuadro lituano, y elevaba a Sarunas Jasikevicius a ejercer de cabeza visible del banquillo. Después de debutar con derrota, pero habiendo dado guerra al Real Madrid, «Saras» sumaba su primera muesca como primer entrenador, nada menos que por 75-55 ante Olympiacos.
Después de un inicio igualado, Zalgiris embarró el partido hasta el punto de atascar a Olympiacos. En el cuarto final, los helenos tardaban cinco minutos en estrenar su casillero. Zalgiris compensaba su pobre 2 de 6 en triples con 21 de 22 en tiros libres y se metía lleno en la pelea de un grupo de la muerte más impredecible que nunca.
Olympiacos, no; Khimki, sí
Ayer no hubo wrestling, y en el caso de Olympiacos, tampoco hubo juego. Después de ganar en Gasteiz, cualquiera hubiera apostado por la escuadra del Pireo. Pero sus dos últimos tropezones, en casa ante Bamberg y ayer en Kaunas ante Zalgiris, lo sitúan en una delicada posición, máxime cuando en la próxima jornada visita a un Real Madrid que, por su parte, lamenta los 16 puntos de ventaja desperdiciados ante el Barça, perdiendo el «clásico futbolero» por 86-87, con una canasta ganadora del «Capitán América» Doellman.
Spanoulis acabó con 6 tantos, 0 de 4 en triples y 4 pérdidas. Con 8 puntos, Othello Hunter fue su máximo anotador. El «mago de Larissa» debió ser sustituido después de que el conjunto heleno tirara la toalla.
Khimki y Brose Baskets Bamberg disputaban en Moscú un partido entre outsiders convertidos en líderes. El anárquico talento de los moscovitas frente a la alegre disciplina de los de Trinchieri. Después de 20 minutos tirando a sosos, los de Kurtinaitis se valieron de su talento puro para imponerse por 78-61.
Una vez más, el impredecible Alexei Shved reventó el partido con 22 puntos. Primero, cerrando el tercer cuarto con un triplazo desde más de 12 metros, y después liderando un parcial de 24-16 en el último período.
A diferencia de otras jornadas, los suplentes del Khimki dieron un paso adelante. Hombres como Koponen, Zaran Dragic o el ex de Bilbao Basket, Marko Todorovic, ofrecieron minutos de calidad, minutos en los que Tyrese Rice o Shved pudieron tomarse un respiro. Asimismo, conforme pasaban los minutos, los moscovitas cerraban los espacios y su canasta, provocando un sinfín de pérdidas entre los de Andrea Trinchieri.
«Según avanzaba el partido, nuestra defensa hombre a hombre ha ido mejorando, así como nuestro control del rebote», destacaba orgulloso Rimas Kurtinaitis, que ve cómo su equipo, a pesar de que todavía sufre mucho para mostrar cierta cohesión en defensa, lidera el grupo F en solitario, a base de hacerse fuerte en su cancha.
Buenos arbitrajes
Uno de los apartados más remarcables de esta jornada en el grupo F fue la labor arbitral. Si el jueves Dimitris Itoudis puso el grito en el cielo por permitir más dureza de la debida, lo cierto es que en los partidos de Kaunas y Moscú de ayer la labor arbitral fue impecable.
Naturalmente, hubo roces y jugadas abiertas a interpretación, pero lo cierto es que los colegiados mantuvieron los encuentros bien amarrados.
Bertans: «Volveré mejor que antes»
Davis Bertans llegó a Gasteiz el pasado miércoles después de un largo periodo de baja debido a una grave lesión en su rodilla derecha. El letón está encantado de volver a casa y saber que cada vez queda menos para sus primeros minutos de juego. «Me siento genial porque estoy de vuelta y sé que pronto volveré a jugar. Hice la sesión de tiro previa al partido –de Euroliga– con el equipo y fue genial», aseguraba ayer antes de realizar su segunda sesión de trabajo con el resto de compañeros.
Ha sido la segunda lesión en la misma rodilla pero Bertans afirmaba que «no tengo miedo y tengo confianza plena de que voy a volver mejor de lo que estaba. Mi objetivo es volver a la forma física y de juego posible y ayudar al equipo».
Sobre su vuelta a las canchas, el letón no quiso marcarse plazos. «Es una decisión del entrenador. Aún no me ha visto en un entrenamiento con contacto. Vamos a ver cómo voy y eso finalmente será decisión del entrenador», explicaba. A. G.
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