Merkel busca el apoyo turco mientras el Egeo sigue tragándose refugiados
Angela Merkel intentó ayer lograr la cooperación de Turquía para reducir el flujo de refugiados mientras tres nuevos naufragios en el mar Egeo dejaban casi medio centenar de víctimas mortales. La canciller alemana garantizó a Ankara el apoyo financiero que espera de Bruselas para atender en su territorio a más de dos millones de refugiados, al tiempo que insistía en la necesidad de dar una «solución europea» a la crisis migratoria.

Los cuerpos de al menos 44 refugiados, entre ellos veinte menores, fueron recuperados ayer en el mar Egeo, mientras Turquía, en la que los europeos confían para resolver la crisis migratoria, se comprometía a «hacer todo lo posible» para reducir el número de los que salen de allí con destino a Europa.
Angela Merkel, criticada en su país y aislada en Europa por su política migratoria, sigue negándose a cerrar sus fronteras y a poner límite a la acogida, y promete una solución internacional que pasa por un mejor control de los flujos desde Turquía, y un reparto mediante cuotas. Alemania recibió en 2015 un millón de refugiados.
Bruselas prometió a finales de noviembre 3.000 millones de dólares a Turquía a cambio de controlar mejor sus fronteras y luchar contra los traficantes, pero los socios europeos no logran financiar esa promesa y acusan a Ankara de incumplimiento.
«No está sola»
Merkel garantizó ayer a Turquía ese apoyo financiero e insistió en la necesidad de dar una «solución europea» a la crisis. Elogió la decisión de Ankara de conceder permisos de trabajo a los refugiados sirios y confió en que para el 18 de febrero se habrán definido los proyectos a los que se destinarán esos fondos.
La canciller «no está sola», dijo el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, que aseguró que su Gobierno mantendrá una política de «puertas abiertas» y hará «todo lo posible» por reducir el flujo hacia Europa, mientras combate la inmigración irregular. Davutoglu se comportó como la «mano amiga» que Merkel precisa, mientras la canciller evitó hablar de derechos humanos.
Ambos anunciaron que estudian la supresión de visados, de aquí a octubre, para los turcos que viajen al espacio Schengen.
Mientras, el Egeo se volvió a tragar más de cuarenta vidas en tres naufragios. La mayoría de los fallecidos –11 niños y 16 mujeres– se ahogaron al hundirse frente a las costas de la isla griega de Kalolimnos un velero de madera que partió la noche anterior de la región turca de Bodrum. 26 personas fueron rescatadas, pero se desconoce el número de desaparecidos.
Otros seis niños y una mujer murieron al naufragar su barco frente a las costas de la isla de Farmakonisi y la guardia costera turca recuperó los cuerpos de tres niños que perecieron en un tercer naufragio frente a Didim.
Acnur planea repatriar a 50.000 refugiados somalíes
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados planea repatriar este año a un mínimo de 50.000 somalíes que habían sido acogidos en el campamento keniata de Dadaab, en el que viven unas 350.000 personas, aunque muchos están preocupados por los problemas que sigue sufriendo su país. El representante de Acnur en Kenia, Raouf Mazou, afirmó que para que esto sea posible, será necesario proporcionarles una asistencia adicional específica dentro de Somalia. Unos 6.000 somalíes fueron repatriados desde Dadaab en 2015 en el marco de un programa de voluntariado de repatriación, mientras que otros 1.200 han dejado el campamento este año. Los que han decidido no volver a Somalia afirman que la seguridad es su mayor preocupación. Kenia quiere cerrar el campamento, ya que afirma que los milicianos somalíes han utilizado el lugar para lanzar ataques al país. El año pasado, amenazó con trasladar a los refugiados de no hacerlo la ONU.GARA

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