La libertad o la muerte
Surgió en medio de las noticias, sin ser información de portada y en algunos medios ni siquiera un breve de última página. Pero está ahí, entre las hojas de papel que se pasan rápido, antes de que la taza de café se quede vacía y la mañana continúe como si nada. El titular explica lo esencial: en Israel, un preso palestino, en huelga de hambre desde hace 65 días, mantendrá su protesta hasta «ser liberado o morir». Más que una noticia me ha parecido un grito desgarrador que estalla en plena cara para recordar la lucha del pueblo palestino y la iniquidad de la ocupación israelí. En cierto modo, la rapidez con que la actualidad de la muerte cambia de escenario, de personajes, de guerras, de tragedias y atrocidades humanas y políticas nos acostumbra también a la premura del olvido, nos distrae la solidaridad y la sensibilidad se vuelve apática. Una imagen sustituye a otra, un conflicto a otro, unos presos a otros, unos muertos a otros y la memoria selectiva hace el resto. Muhammad al-Qiq es un periodista palestino, encarcelado y brutalmente torturado por una ley que permite al Gobierno israelí retenerlo «indefinidamente» sin cargos y sin proceso judicial. Es uno más de los miles de presos políticos que esconden los estados «democráticos». Hablo de él para que la próxima barbarie del sistema no me distraiga de la solidaridad que merece.

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen

Sufrimenduaren zikloa ixteko etxeratzea, gazteenen eskaria

Bilbo se moja por el fin de la «injusta legislación de excepción» carcelaria

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo
