La oposición siria en Riad decide sumarse al diálogo en Ginebra
El principal grupo opositor de Siria, el Alto Comité de Negociaciones, anunció ayer que finalmente asistirá al diálogo de paz que, auspiciado por la ONU, arrancó ayer en Ginebra con única presencia de la delegación del Gobierno y se llevará a cabo de manera indirecta.

El Alto Comité de Negociaciones (ACN) de la oposición siria decidió ayer participar en el diálogo de paz que arrancó entre la ONU y el régimen sirio en Ginebra, tras cuatro días de conversaciones en Riad y después de obtener, dijo, garantías sobre sus demandas. Una vez despejadas sus dudas y vacilaciones, que se habían convertido en el principal obstáculo para el comienzo del proceso, las negociaciones entre el Gobierno de Bashar al-Assad y parte de la oposición podrán empezar en uno o dos días en la capital helvética.
En una nota, el ACN aseguró haber logrado garantías internacionales de que se va a levantar en bloqueo a las «ciudades asediadas», suministrar ayuda humanitaria, cesar los bombardeos y liberar a los detenidos. Su portavoz, Salem Muslit, explicó a la cadena saudí Al-Arabiya que recibieron garantías de «Arabia Saudí, EEUU y del resto de países amigos de Siria».
Las conversaciones, que debían haberse iniciado el lunes y se estima que durarán seis meses, se desarrollarán de manera indirecta. Las delegaciones trabajarán en espacios distintos y la comunicación entre ellas estará a cargo del mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.
Ayer, los 16 delegados del Gobierno de Al-Assad se reunieron De Mistura, dando el pistoletazo de salida a la tercera conferencia de paz para intentar poner fin a cinco años de guerra en Siria, que ha dejado más de 260.000 muertos y millones de refugiados desde marzo de 2011.
Probablemente mañana
El mediador precisó que la reunión de ayer con la delegación de Damasco y que encabeza el embajador de Siria ante la ONU, Bashar Jaafari, fue «introductoria», como lo será la primera que sostenga con la oposición, probablemente mañana para que las negociaciones empiecen de lleno el lunes.
El ACN fue creado en diciembre para reunir a los principales grupos rebeldes, tanto a las organizaciones armadas como a las formaciones políticas, ante la perspectiva de estas negociaciones. Cuenta con el apoyo de Arabia Saudí, Qatar y el Estado francés, pero es impugnado por Rusia, aliado de Damasco, que denuncia la presencia de «terroristas» en su seno, principalmente el jefe negociador Mohamed Allush, representante del salafista Jaish al-Islam.
Otros opositores, que no cuentan con el apoyo de Riad pero fueron invitados a título personal por la ONU, se hallan en Ginebra y están determinados a participar en el proceso, lo que aumenta la confusión. Entre ellos se encuentra Haytham Maná, copresidente del Consejo Democrático Sirio (CDS), una alianza de la oposición kurda y árabe. Pero no estará, al menos de momento, el PYD, el principal partido kurdo, no fue invitado a las negociaciones, para disgusto de Moscú.
El PYD sirio –al que Turquía considera como una rama del PKK, su enemigo número– lucha en el terreno contra el Estado Islámico (ISIS), pero opositores sirios lo acusan de complacencia con Damasco.
La gente sigue muriendo de hambre en Madaya
Al menos 16 personas han muerto de hambre desde el envío de tres convoyes con ayuda hace dos semanas y media a la asediada localidad siria de Madaya, al noroeste de Damasco, pese a la llegada de varios convoyes de ayuda humanitaria, denunció Médicos Sin Fronteras (MSF). Su director de operaciones, Brice de Le Vingne, señaló que «es totalmente inaceptable que la gente siga muriendo de hambre y que los casos médicos graves permanezcan allí cuando deberían haber sido evacuados hace semanas». MSF estima que en Madaya, con 20.000 habitantes, hay unos 320 enfermos por desnutrición, 33 de ellos graves.
«Se necesita una presencia médica permanente e independiente en Madaya de inmediato, porque esperamos que la situación médica empeore dado que el acceso a la atención sanitaria para la gente que está dentro sigue siendo extremadamente limitado», indicó.
MSF recordó que Madaya fue bombardeada en verano y que este invierno el cerco se ha endurecido, con lo que asistencia humanitaria como suministros sanitarios esenciales no está disponible para la población. Fuerzas del régimen y de Hizbulah asedian la ciudad desde el julio. MSF calcula que entre 1,5 y 2 millones de personas viven atrapadas en zonas cercadas en Siria, bien por los leales al Gobierno o por grupos opositores. GARA

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