Agustín GOIKOETXEA
BILBO

Un exalcalde de Bakio será juzgado por prevaricación

Quien fuera alcalde de Bakio entre 1995 y 2011, el jeltzale Txomin Renteria, se sentará en el banquillo acusado de los delitos de falsedad en documento oficial, prevaricación y fraude a la Administración pública en relación al frustrado proyecto de la talasoterapia.

Tras seis años de una farragosa tramitación, la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Gernika ha acordado la apertura de juicio oral contra Txomin Renteria Fernández, alcalde de Bakio por el PNV entre 1995 y 2011. El proceso tiene su origen en la denuncia interpuesta en 2009 por un edil de Eusko Alkartasuna, a la que se adhirieron los corporativos de ANV y Aralar, por presuntas irregularidades, entre otros, en el frustrado proyecto de un centro de talasoterapia.

El jeltzale es acusado de delitos de falsedad en documento oficial cometida por funcionario público en concurso medial con un delito de prevaricación o, alternativamente, un delito de falsedad en documento oficial cometido por funcionario público en concurso medial con un delito de fraude a la Administración pública y otro de prevaricación administrativa. Por ello, se enfrenta a penas de cárcel de 3 años y 6 meses, inhabilitación, multa e indemnización.

Los concejales de la oposición acusaron a Renteria de modificar «por su cuenta y riesgo» el contrato que se había rubricado en abril de 2008 con la empresa Talasoterapia Kiura SL para la construcción del equipamiento en el centro del paseo marítimo, propiedad del Gobierno español. El Ayuntamiento pagaba un canon de 60.000 euros anuales a la Demarcación de Costas.

Las acusaciones, ejercidas por la Fiscalía y los concejales de la oposición, sostienen que el entonces alcalde modificó el contrato con el único propósito de beneficiar a la concesionaria a pesar de conocer que debía proceder a la rescisión y a la reclamación de las cantidades que no había abonado.

El balneario de agua marina, según las previsiones del Gobierno municipal, estaría listo a mediados de 2008, lo que no se produjo. Es más, en agosto de ese año cesaron las obras. Renteria defendió que el proyecto no iba a tener coste alguno para las arcas públicas, que además iban a recibir anualmente 145.168 euros. Lo cierto es que no pagó nunca el canon, pues se le adjudicó el proyecto el 28 de febrero y ya no lo abonó en marzo.

La talasoterapia iba a estar ubicada en la parte baja del paseo marítimo de Bakio, un espacio que permanecía en desuso. La superficie construida prevista era de 540 metros cuadrados, de los que iban a ser útiles alrededor de 460. En las instalaciones se pensaba ofertar tratamientos de sauna, baño turco, fuente de hielo, tumbonas de salud térmicas y camas de agua, entre otros servicios.

Kiura Talasoterapia SL iba a gestionar el centro durante catorce años y a cambio iba a correr con los gastos tanto de las obras de acondicionamiento del recinto como del nuevo área de servicios de la playa.

Renteria cambió el contrato

Dos años después de la adjudicación, no se había ejecutado trabajo alguno y la concesionaria no había pagado el alquiler anual de 120.000 euros. En abril de 2009, el alcalde, con el informe desfavorable del secretario municipal, cambió el pliego de condiciones sin consultar a nadie, como se recogió en la denuncia interpuesta por el corporativo de EA Alberto Bilbao.

El acusado dio a la cláusula segunda del contrato un contenido diferente al que debía figurar conforme al pliego de condiciones del concurso que se adjudicó a Talasoterapia Kiura SL en 2007, de tal forma que en lugar de hacer constar que el canon de cesión se devengará mensualmente a partir de la adjudicación y se pagará por meses anticipados, pasó a indicar que el canon se abonaría desde la firma del contrato –que fue en abril de 2008– y que el pago no empezaría a realizarse hasta el momento del inicio efectivo de la explotación.

 

Tras su retirada en 2011, se rescindió el contrato

Tuvo que dejar Txomin Renteria la Alcaldía de Bakio para que la nueva Corporación municipal, presidida por el jeltzale Aitor Apraiz, rescindiera el contrato con Talasoterapia Kiura SL. El Ayuntamiento le reclamó 471.146,48 euros, importe que la mercantil no abonó a las arcas locales en concepto de canon (746.940,51 euros), más la fianza depositada por el Consistorio en la Demarcación de Costas, que era de 74.714,41 euros. La empresa solo había depositado avales por 96.189,75 euros y había invertido en las obras del balneario de aguas marinas en torno a 54.300 euros, según la estimación oficial.

La talasoterapia no fue si no una más de las iniciativas polémicas que impulsó Renteria en los 16 años al frente del Ayuntamiento de Bakio. Su sucesor trató de aminorar el lastre que le había dejado, que ha convertido a esta localidad costera en uno de los municipios más endeudados de Bizkaia. Tras las elecciones locales de 2015, Amets Jauregizar, de EH Bildu, lidera un gobierno de cambio gracias al apoyo de la plataforma independiente Bakio Bai. A.G.