Cine en realidad virtual

Cómodamente sentados, con un casco en la cabeza que incluye gafas y auriculares, los espectadores del VR Pickup Cinema miran en simultáneo una selección de cortos en realidad virtual. Varias películas desfilan en media hora, entre ellas, una de horror espacial, un documental sobre Nueva York y un extracto del ‘‘El Rey Leon’’ vista desde el escenario.
«Queremos proponer un espectáculo en el lenguaje del futuro. Queda mucho camino por recorrer», explican a AFP los fundadores de Pickup VR Cinema, tres jóvenes distribuidores de cine. Para sus primeras funciones el cine se instaló en un restaurante, pero el dispositivo, muy liviano, se desplaza a cualquier parte.
En plena ebullición, el sector de la realidad virtual facturará mil millones de dólares en 2016, la mayor parte en la venta de las gafas y videojuegos, según la consultora Deloitte. Los costos aún elevados del material para una experiencia de realidad virtual «constituyen un obstáculo a su democratización y difusión generalizada», añade la consultora.
Para confeccionar sus programas los fundadores de Pickup Cinema visitaron festivales como el de Ámsterdam o Sundance, en EEUU. «Hay muchos largometrajes propuestos, pero muy pocos de buena calidad», señalan.