GARA
TOKIO

La planta de Sendai no se vio afectada por la erupción de un volcán al sur de Japón

Los ciudadanos japoneses, víctimas de grandes catástrofes nucleares y naturales, miraban ayer con preocupación el futuro de la central atómica de Sendai, de la Kyushu Electric Power, a 50 kilómetros del volcán Sakurajima, que entró el viernes en una erupción con ríos de lava que se precipitaban cuesta abajo por sus laderas.

La erupción lanzó al cielo espectaculares chorros de lava incandescente, en medio de fumarolas de humo negro y ceniza, que hicieron levantarse de urgencia a los vecinos de Kagoshima, en la costa opuesta al volcán, del que está separado por una bahía. La ciudad de 600.000 habitantes está a mil kilómetros al sur de Tokio. La explosión volcánica provocó una columna de humo de 2.500 metros de altura. Por el momento no ha causado daños materiales en las localidades inmediatas.

La preocupación de los comentaristas en la televisión japonesa estaba centrada ayer en la cercanía de la planta nuclear de Sendai, que genera energía eléctrica y cuyos dos principales reactores volvieron a operar recientemente.