Grietas en los cimientos
El Eibar ha encajado once goles en la segunda vuelta, la mitad de los que le habían metido en las 19 jornadas anteriores.

Si los cimientos se deterioran, el edificio se tambalea. Y eso parece ser lo que le está pasando al Eibar desde que superó el ecuador de la Liga. Tres puntos en cuatro partidos le sitúan entre los peores equipos de la categoría en esta segunda vuelta y el motivo es evidente, los once goles que ha encajado ante Granada, Athletic, Málaga y Atlético.
Un punto en el que no hay duda. Ningún otro equipo ha recibido más goles en esta segunda vuelta. Solo Espanyol y Levante, precisamente el próximo visitante de Ipurua, se sitúan en los mismos números que los azulgranas. Cifras sorprendentes, más aún teniendo en cuenta que el Eibar alcanzó el ecuador liguero entre los mejores, también en esa faceta: solo seis equipos –los cuatro primeros de la clasificación, Málaga y Valencia– habían encajado menos. De hecho, los azulgranas casi han triplicado la media de ocasiones en que el rival ha perforado su portería: recibieron veinte goles en las 19 primeras jornadas (1’05 por partido) y ya son once en las cuatro de la segunda vuelta (2’75 por encuentro).
«Nos hemos dormido y hemos defendido horrible», lamentaba José Luis Mendilibar tras el encuentro frente al Atlético de Madrid. Pero, lamentablemente, no fue una cuestión puntual. «Hemos cometido errores que ya habíamos hecho en los últimos partidos. Nos meten goles de estrategia, nos meten goles de banda... Son cosas que tenemos que mejorar pero llevamos tres consecutivos que nos cuesta», explicó.
Algo tendrán que ver, en una línea que agradece especialmente la continuidad, los continuos cambios en defensa que se ha visto obligado a realizar el técnico. En los cuatro últimos partidos ha tenido que alinear cuatro zagas diferentes. Ocho futbolistas han tenido minutos, once si se incluyen los dos mediocentros, también con una evidente responsabilidad defensiva. Lo que es peor, Mendilibar ha tenido que cambiar sobre la marcha en tres ocasiones: ante el Málaga fue Luna el que abandonó el césped lesionado a la hora de partido; frente al Athletic le tocó a Ramis irse a la caseta cuando no se había cumplido el primer cuarto de hora; y contra el Málaga fue Pantic el que cayó lesionado a cinco minutos del descanso.
Lamentablemente, no parece que el panorama vaya a mejorar. Con Pantic a la espera de un diagnóstico definitivo y Luna y Ramis todavía convalecientes –no es seguro que estén en condiciones para el domingo–, Juncà tampoco podrá enfrentarse al Levante tras haber visto su quinta amarilla en Madrid.

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