Rohani se juega en las elecciones el apoyo parlamentario a sus reformas
Casi 55 millones de iraníes están convocados a las urnas mañana en las primeras elecciones desde el acuerdo nuclear firmado el pasado julio, que el presidente Hassan Rohani quiere capitalizar para reforzarse frente a los sectores más conservadores.

Los iraníes renovarán en las elecciones de mañana el Parlamento y la Asamblea de los Expertos (los religiosos encargados de nombrar al guía supremo), ambas dominados por los conservadores. En 2012, los reformistas boicotearon los comicios en protesta contra la reelección del presidente ultraconservador Mahmud Ahmadineyad en 2009, que consideraban fraudulenta. Dejaron así vía libre a los conservadores y algunos viven desde entonces bajo arresto domiciliario.
Esta vez los reformistas participan y, para aumentar sus posibilidades, presentan listas comunes con los moderados (algunos conservadores) para ambas votaciones, aunque estas diferencias se difuminan en algunas cuestiones.
Pero el Consejo de los Guardianes de la Constitución, que supervisa la votación, eliminó en una gran criba a los candidatos reformistas más populares y dejó a los más desconocidos.
Reactivar la economía
Los comicios se celebran seis semanas después del levantamiento de la mayoría de las sanciones internacionales contra Teherán gracias al acuerdo con las grandes potencias sobre el programa nuclear iraní, que permite al país salir del aislamiento y reactivar una economía debilitada por casi una década de sanciones.
Rohani confía en que este avance invierta la tendencia en favor de reformistas y moderados y, junto a las inversiones extranjeras anunciadas, le ayude a aplicar una política de reformas económicas y sociales antes del final de su mandato en 2017.
Entre las clases populares, con un poder adquisitivo bajo y un desempleo alto, las expectativas son grandes. «Pido a los diputados que creen empleo para los jóvenes parados, más numerosos que antes. Muchos jóvenes acaban siendo vendedores ambulantes, ¡una vergüenza!», afirma Fatemeh Hodjati, un ama de casa de un barrio marginal del sur de Teherán. Pese a haber permitido el acuerdo nuclear, el guía supremo, Alí Jamenei, sigue desconfiando de las potencias occidentales, y con frecuencia advierte de una infiltración política, económica y cultural. Los conservadores aplauden este discurso y sus líderes piden el voto para los candidatos que proclaman «Muerte para EEUU» A modo de respuesta, los expresidentes Mohamad Jatami (reformista) y Akbar Hachemi Rafsanyani (moderado) pidieron el voto masivo para los candidatos pro Rohani con tal de cortarle el paso «al extremismo».
Moderados y reformistas forman listas comunes sin sus candidatos más conocidos
• «Gran coalición de conservadores». Los principales partidos conservadores han presentado una lista única para evitar la dispersión del voto y han descartado a los partidarios del expresidente Mahmud Ahmadineyad. La lista de Teherán la lidera Gholam-Ali Hadad Adel.
• «Lista de la esperanza». La coalición de reformadores y moderados apoya al presidente Hassan Rohani. Pese al rechazo masivo a sus candidatos, han presentado listas en todo el país. En Teherán la lidera Mohamad Reza Aref, que se retiró en 2013 para permitir la victoria de Rohani.
• «La Voz del Pueblo». Lista de moderados y reformistas presentada por Ali Motahari.
En cuanto a la Asamblea de Expertos, moderados y reformistas no tienen ninguna esperanza. La mayoría de sus candidatos han sido descalificados, entre ellos el nieto del fundador de la República, Hassan Jomeini.GARA

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