A.P.
IRUÑEA

El eje PSOE-Ciudadanos se blinda y mira hacia el PP

PSOE y Ciudadanos blindan su acuerdo y seguirán dialogando conjuntamente, lo que limita mucho las posibilidades de un pacto «de izquierdas». Podemos insta a volver a reunir la mesa con Compromís y Unidad Popular, pero sin demasiadas perspectivas ya que Pedro Sánchez insiste en que no dialogará si no está presente Albert Rivera. Los partidos toman posiciones de cara a dos meses de diálogo que, si no se cierran con acuerdo, llevarán a elecciones.

El acuerdo entre PSOE y Ciudadanos va más allá de la frustrada sesión de investidura. Pedro Sánchez y Albert Rivera se han convertido en matrimonio de conveniencia, han blindado su pacto y negociarán conjuntamente, lo que aleja todavía más la posibilidad de pactar con Podemos. Ambos iniciarán una ronda de contactos con el resto de grupos, pero no parece fácil el acuerdo, teniendo en cuenta que sin cambiar las posiciones originales no parece previsible que se modifique el resultado final. Por primera vez, el líder del PSOE buscó abiertamente la abstención del PP, aunque Pablo Iglesias sigue siendo el objetivo principal de sus presiones. Sin reuniones todavía convocadas, los líderes de las principales formaciones españolas dedicaron la jornada a lanzarse mensajes a través de los medios.

«Le digo, no tanto a Rajoy, pero sí a Iglesias, que o bien participe del cambio o que deje hacer el cambio a aquellos que queremos que España tenga gobierno», proclamó desde Ferraz, tras la reunión de la Ejecutiva. El propósito de Sánchez sigue siendo ser presidente de un gobierno de coalición con Rivera que se sostenga con el apoyo externo de Podemos. Por eso insiste en que la formación morada debería abstenerse, aunque no hace ninguna oferta concreta. Por la mañana, en una entrevista en Antena3, sí que planteó que podría comprometerse a llevar al Congreso asuntos que propusiese Podemos y que no viniesen reflejados en el acuerdo de PSOE y Ciudadanos. No obstante, no es lo mismo llevar a la Cámara que aprobar. Y lo firmado entre Sánchez y Rivera limita bastante las posibilidades de un avance en clave social.

Podemos pide pacto a cuatro

Mientras que la alianza de PSOE y Ciudadanos se blinda, Podemos intenta retomar el carril a cuatro con Compromís y Unidad Popular. Según anunció a través de una nota de prensa, la idea es reunirse mañana a partir de las 10.00 horas, aunque los detalles del encuentro, si es que se produce, se darán a conocer a lo largo de la jornada de hoy.

Lo cierto es que no parece que esta oportunidad tenga mucho futuro. Sánchez ha puesto como condición acudir a las negociaciones acompañado de Rivera, lo que dirige ese posible diálogo a un callejón sin salida. Poner en marcha estas conversaciones para un gobierno «a la valenciana» no está solo en manos de Podemos. Unidad Popular, por ejemplo, ha rechazado sentarse en el caso de que Ciudadanos también participe.

En este contexto, parece que el PP es una opción más fiable para el tándem Sánchez-Rivera. El presidente en funciones, Mariano Rajoy, anunció que iniciaría también su propia ronda de contactos. En este punto es muy posible que el principal escollo fuese quién lidera el ejecutivo de «gran coalición», ya que en Génova insisten en que ellos han ganado las elecciones y en Ferraz defienden que, a día de hoy, disponen de 131 diputados (PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria), ocho más que los 123 del PP. El previsible diálogo comienza desde las mismas posiciones que frustraron la investidura de Sánchez el viernes.

Felipe de Borbón no convoca todavía la ronda de contactos

El rey español, Felipe de Borbón, cree que tras la investidura fallida de Pedro Sánchez de la semana pasada ahora «es el tiempo de los partidos», a los que corresponde buscar un acuerdo que permita investir al nuevo presidente del Gobierno. Así lo explicó el presidente del Congreso español, Patxi López, que mantuvo un encuentro con el jefe del Estado en el palacio de la Zarzuela para informarle sobre el fracaso de Pedro Sánchez en la investidura. En una rueda de prensa posterior, López corroboró el comunicado en el que la jefatura del Estado español anunciaba que Felipe de Borbón no iba a emprender «por el momento» una nueva ronda de consultas políticas. López consideró que el jefe del Estado tiene «la voluntad» de que este sea «el tiempo de los partidos» porque «les corresponde a ellos tener la iniciativa para seguir trabajando en lo que todos esperamos, que es una investidura». Explicó también que en su entrevista con Felipe VI no se marcó un límite para este tiempo que se ofrece a los partidos, puesto que es algo que «dependerá del trabajo de estas formaciones políticas», e insistió en que la posibilidad de que el jefe de Estado abra una nueva ronda de consultas siempre está abierta. El plazo para que se configure un nuevo gobierno español expira el 2 de mayo. En caso de que no hubiese acuerdo para entonces, se disolverían las Cortes y habría elecciones el 26 de junio. GARA