La patronal, totalmente contraria a la mancomunidad Ipar Euskal Herria
El nuevo presidente de Medef-Pays Basque aprovechó la presentación de su equipo y programa para manifestar, de forma contundente, la oposición de la organización patronal a la creación de una mancomunidad única en Ipar Euskal Herria. «Es un suicidio, una locura», declaró tras afirmar que el proyecto no está ni maduro ni claro.

«Estamos contra la creación de la mancomunidad única». Así de tajante se pronunció ayer, en Baiona, Philippe Neys, el nuevo presidente de Medef-Pays Basque. Aclaró, a renglón seguido, que no se trata de una posición «antiidentitaria ni antivasca porque nosotros también somos vascos; aunque no hablemos euskara, amamos el País Vasco. Es una cuestión de falta de preparación suficiente del proyecto».
Para Neys, que también es teniente-alcalde de Baiona, cuyo alcalde es uno de los promotores de la mancomunidad única para Ipar Euskal Herria, hay un sinfín de temas sin clarificar o con «respuestas ambiguas». Argumentó buen número de ellas, en particular, las que afectan a la organización de la nueva entidad supramunicipal, a lo que pasará con las actuales estructuras, con los empleados de las diez mancomunidades que existen ahora, con el «complicado» modo previsto para gobernar, con el desequilibrio que se generará entre las zonas urbanas y rurales «a favor de estas últimas», etc.
Fiscalidad
Puso especial énfasis en el apartado fiscal ya que considera que repercutirá «negativamente» sobre los particulares y las empresas. En opinión de Neys, los mecanismos previstos para «contrarrestar o armonizar» los impuestos y tasas locales, las deducciones sobre las mismas que se conceden a unidades familiares con recursos insuficientes «que dejarán de aplicarse a medio plazo» o los ajustes en las tasas que las empresas pagan (sobre el transporte público o sobre la actividad económica) no harán más que ahondar en las diferencias entre los territorios. «Nos proponen unos años para ajustarlos pero, pasado ese tiempo, al final la mancomunidad única supondrá más carga fiscal para cualquier actividad empresarial de más de once empleados e, incluso, para pequeñas empresas o profesiones liberales», advirtió.
Neys criticó que se «haya hecho desaparecer la noción de ‘cuenca de vida’» sustituyéndola por la de «solidaridad territorial», porque el primero es el marco «natural» y porque las empresas «tienen en estos tiempos, más que nunca, necesidad de proximidad». Ilustró su argumento con la cercanía del sur de las Landas: «¿Qué pasará con una mancomunidad única vasca? ¿Se convertirán en desconocidos? Eso sí, tendremos una bella bandera vasca y hablaremos euskara, pero nos vamos a quedar aislados» añadió.
Manifestó, rotundo, que «partimos hacia una aventura en la niebla total», que «nos piden un cheque en blanco» y que «es un suicidio y una locura».
A preguntas de los periodistas, afirmó que apoyan la fórmula del Polo Metropolitano Flexible propuesto por algunos alcaldes «porque, por ahora, no hay otra alternativa». Sin embargo, el Medef preferiría otra «solución intermedia» que, creen, «convendría también a los sectores vasquistas»: el de tres mancomunidades que coincidiesen con el perímetro de las tres provincias vascas. «Sería más coherente», apostilló.
Nuevo equipo
El nuevo presidente presentó a los miembros del Comité Ejecutivo y del Comité de Dirección. Informó de que pondrán en marcha varias comisiones específicas: la de “Misiones” para temas puntuales o específicos, la de “Empresas en dificultad” y la de “Empresa y Juventud”.
Además, han creado una comisión especial para las elecciones a la Cámara de Comercio e Industria (CCI) de Baiona que tendrán lugar este mismo año.
Neys anunció que el Medef está dispuesto a apoyar la candidatura de André Garreta, el actual presidente de la CCI, pero reclamó que su organización tenga mayor presencia (ahora tienen 13 representantes). «Queremos la mitad de los 36 miembros», recalcó.
La reforma laboral, «indispensable para ser competitivos»
Las modificaciones al proyecto de reforma de la Ley del Trabajo anunciadas el lunes por el primer ministro francés, Manuel Valls, que han apaciguado relativamente a los sindicatos, también estuvieron en boca del presidente del Medef-Pays Basque.
Centrándose en «el espíritu de la ley más que en los detalles técnicos», Philippe Neys declaró que, «contrariamente a la idea que está extendida, las disposiciones de la ley El Khomri [apellido de la ministra de Trabajo] no son para facilitar el despido». Aseguró que despedir a trabajadores no es plato de gusto para los empresarios pero comentó que una «armonización» de la normativa laboral «a lo que ya se ha hecho en otros países del entorno» resulta indispensable para «ser competitivos» y no estar «penalizados» respecto a los nuevos mercados.
Arremetió contra «quienes se oponen» a la ley acusándoles de ser «gente que quiere que haya más paro, un crecimiento cero y que no evolucionan ante los cambios económicos a los que hay que adaptarse». Refiriéndose a los gobernantes políticos, lamentó que, «por razones electoralistas, tendremos que quedarnos, desgraciadamente, sin una ley que vaya en ese sentido».
«De todos modos –dijo–, el Medef va a seguir luchando para que el máximo de propuestas que hemos realizado desde el principio sean inscritas en el proyecto de ley».A.M.

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