Irujo-Rezusta resisten con un golpe de fortuna
A Artola se le salió un dedo de su derecha en una escapada del zaguero de Bergara cuando mejor estaban.

MTZ IRUJO-REZUSTA 22
ARTOLA-ALBISU 16
Dicen que la vida son momentos y una escapada de un Beñat Rezusta que estaba sufriendo como pocas veces lo había hecho durante estas 16 semanas del Parejas tuvo una especie de «efecto dominó» en la trayectoria de este campeonato. Dos milímetros más abajo y Artola-Albisu hubieran alcanzado por segunda vez su mayor renta en todo el partido, pero el pelotazo del de Bergara eludió la chapa, Iñaki Artola se lanzó al suelo sin poder levantarla (14-14) y con la mala fortuna de que se le salió la falange superior de su tercer dedo, desatando una especie de pequeño Big Bang que dejó a la pareja guipuzcoana sin opciones de final, a los favoritos Irujo-Rezusta en puertas de una semifinal directa y pura ante los vigentes campeones y a Olaizola II-Urrutikoetxea esperando al desenlace del partido del domingo en Gasteiz para saber contra quién se jugarán la primera txapela del año.
Txema Urrutia le colocó al delantero guipuzcoano el dedo en su sitio, pero el que nunca volvió a la cancha fue el mismo Artola que hasta entonces había puesto en más que serios apuros a los claros favoritos para la cátedra. La forma en la que el de Alegia no pudo levantar desde el ancho un gancho de Irujo delató el miedo que el golpe había generado en Artola, el de Ibero lo percibió y ahí se acabó todo. El de Aspe comenzó a sacar corto y centrado, sabedor de que no habría respuesta de sotamano por el delantero azul, Albisu lo acusó y ahí abrieron los mejores de la liguilla previa la renta más amplia del partido, la que les valió para poder llegar vivos a una última jornada en la que se medirán a Bengoetxea VI-Untoria.
Un gran Albisu
Ese golpe de fortuna, buena para los colorados una vez que parece que la lesión de Iñaki Artola no parece nada grave, y mala para lapareja guipuzcoana fue el punto de inflexión de un partido cuyo desenlace no parecía nada claro. Es más, llegó en una fase en la que los de Asegarce parecían pasar por su mejor momento, gracias sobre todo al partidazo que Jon Ander Albisu, apenas unas horas después de haberse estrenado como aita, venía realizando.
La paternidad le sentó muy bien al zaguero ataundarra que, a pesar de cometer algún error, fue capaz de ir ahogando a un Beñat Rezusta al que le comenzaba a faltar el fuelle para superar a un pegador que estuvo a su altura y que encima le daba tanto de derecha como de izquierda. Apoyado en la solidez de su zaguero, Iñaki Artola también fue capaz de plantar cara a Juan Martínez de Irujo y olvidarse de la mala imagen del pasado domingo en el Atano III.
El primero de los dos errores que cometió Rezusta en todo el partido abrió un parcial de 8-4 para los azules que parecían ir a más según avanzaban los tantos en un partido quizá no demasiado brillante pero jugado a un ritmo endiablado que justificaba que el bagaje de los errores fuera algo elevado. Tras llegar con un tanto de ventaja al primer descanso largo (11-12) Artola hizo el 13-14 con mucha fortuna, toda la que le faltó en una jugada bastante similar pero a la inversa y ahí acabó todo.
Irujo y Rezusta, por su parte, parecen haberse dejado algo de la solvencia que habían mostrado en una primera fase en la que solo se habían dejado una derrota. Ayer se comprobó por qué el de Ibero no quería ni ver en pintura una pareja que, con Albisu en juego, es capaz de poner en aprietos a cualquiera y también que el de Ibero no está tan enchufado como lo estaba hace un mes.
Su gancho de izquierda sí que resultó letal, sobre todo en los primeros tantos, para el 6-4 había cruzado cuatro al ancho, pero su derecha sí que dejó alguna duda, sobre todo cuando entró de volea, que no fue tan mortífera como acostumbra, si bien es verdad que en varias ocasiones entró de esa postura para ayudar a Rezusta ante el rival que más puede hacer sufrir al de Bergara.
Ni Untoria, ni Urrutikoetxea, en una hipotética final, tienen el golpe del de Ataun y toda esta historia cambia sustancialmente con el de Bergara sometiendo a sus rivales con su zurda. El zaguero de Aspe no quedó satisfecho con su partido de ayer, pero el Ogeta gasteiztarra parece un escenario en el que puede hacer mucho daño.
Olaizola II-Urrutikoetxea, que ya lo sufrieron en Mendizorrotza, tienen tres semanas para preparar la final.

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