El Gobierno de Hollande presenta la reforma laboral, contestada en la calle
Baiona se sumó ayer a las movilizaciones convocadas en el Estado francés con motivo de la presentación de la polémica reforma. A pesar de haber sido retocada, el descontento es un hecho. Los sindicatos piden su reescritura y la patronal lamenta que no sea «ambiciosa».

Con la convocatoria de elecciones presidenciales en 2017, François Hollande encara la recta final de su mandato y también la aprobación de una polémica reforma laboral que ha sido muy contestada dentro de la mayoría parlamentaria de izquierdas, así como por sindicatos y estudiantes, pero también por la patronal, pese a las concesiones efectuadas para evitar su bloqueo en el debate parlamentario. De hecho, una parte de la mayoría gubernamental encuentra el texto «demasiado liberal» y prevé corregirlo en su paso a partir de abril por la Asamblea Nacional y el Senado.
Las protestas se intensificaron en varias ciudades ayer, día en que el Gobierno francés presentó en Consejo de Ministros la llamada ley El Khomri, en alusión a la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, quien defendió que se trata de «una gran reforma social que transformará en profundidad el derecho laboral para favorecer la competitividad y el empleo».
La mencionada ministra también dijo que la reforma es «necesaria y valiente», y confió en que logre encauzar un paro que roza ya los 3,5 millones de desempleados.
La principal concesión es la renuncia a establecer un tope a las indemnizaciones por despido improcedente, sustituido por un baremo de tres a quince meses de salario, según la antigüedad, que servirá de referencia para los jueces de lo social. No obstante, también da a las empresas margen para flexibilizar las jornadas laborales y da prioridad a los acuerdos internos de cada empresa por encima de los del sector.
Los sondeos también reflejan una falta de apoyos a pie de calle. Una reciente encuesta cifraba en un 58% los francesas que se oponen a la nueva reforma.
Baiona se suma a las protestas
Baiona fue una de las localidades que se sumó a las protestas convocadas ayer. La plataforma Euskal Ikasleak, de la que forma parte Aintzina, alertó de que la reforma afecta de lleno a los jóvenes «tanto cuando somos estudiantes como después». Desde la concentración frente al ayuntamiento labortano llamaron a la unidad a la juventud, a trabajadores y a parados, y anunciaron que su tarea más inminente es preparar las movilizaciones de cara a la huelga general convocada el 31 de marzo en todo el Estado francés.
Los incidentes se registraron en París y Nantes, donde cerca de 40 personas fueron detenidas. Desde la capital francesa un joven criticaba que hayan sido los ajustes en los sueldos y en los derechos de los trabajadores la fórmula para intentar reflotar una situación insostenible.

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