Agustín GOIKOETXEA
bilbo

Iniciativa ante el cónsul para que cese el castigo a las presas de Fresnes

Familiares de presos entregaron ayer una carta al cónsul francés en Bilbo en la que le solicitan que interceda para que acabe el aislamiento a la presa Itziar Moreno en Fresnes. Mientras, los cinco prisioneros en esa cárcel cumplen hoy once días en huelga de hambre para denunciarlo.

Familiares y allegados de los presos bilbainos Saúl Curto e Itziar Moreno acudieron ayer al consulado francés para trasladar a su titular la preocupación que tienen por la situación de ambos en la cárcel de Fresnes. Curto –junto a Ugaitz Errazkin, Xabier Goienetxe, Oier Ibarguren y Enrique López– inició una huelga de hambre para denunciar el aislamiento al que está sometida en el módulo de mujeres el 2 de mayo mientras sus compañeras Ekhiñe Eizagirre e Iratxe Sorzabal se encuentran en celdas de castigo.

En la misiva dirigida al cónsul Fabrice Delloye, le explican que el origen de la protesta de Itziar Moreno fue solidarizarse con la reivindicación de derechos básicos de las presas sociales. Ante un castigo que consideran «desproporcionado», los familiares piden al representante consular que facilite en la medida de lo posible el fin de la situación de aislamiento de la presa.

Mientras la delegación estuvo en la sede consular, en el exterior se llevó a cabo una concentración en solidaridad con la lucha de los presos de Fresnes por sus derechos, a la que se sumaron el miércoles los cuatro presos vascos recluidos en Osny.

En la delegación que entregó la carta al cónsul estaba la portavoz de Sortu Amaia Izko, que advirtió que con la actual política carcelaria los estados tratan de «malograr el proceso de paz abierto». Denunció que ese modo de actuar se basa «en la venganza hacia los presos políticos» para «dificultar la resolución del conflicto».

Izko abogó por «aunar fuerzas» para acabar con el aislamiento y la dispersión. «Es imprescindible fortalecer y aumentar la movilización popular, en primer lugar, para poner fin a esta cruel política penitenciaria, y posteriormente, para traer a todas las presas y presos vascos a casa», defendió.

Por la tarde, una manifestación recorrió Bilbo en solidaridad con los presos de Fresnes y Osny, en la que participaron centenares de personas.

Además, en Zarautz se concentraron 155 personas, Lekeitio (96), Arbizu (54), Amara (32), Barañain (39), Beasain (63), Getaria (35), Gasteiz (420), Agurain (45), Galdakao (105), Ondarroa (171), Ugao (53), Iruñea (220), Lazkao (67), Gatika (9), Algorta (300), Bergara (51), Deba (42), Lizarra (33), Mutriku (60), Legorreta (18), Mundaka (21), Hernani (250), Andoain (50), Donostia (183), Hondarribia (50), Errenteria (176). El viernes pasado 15 personas se concentraron en Ezkabarte, y el jueves hubo concentraciones en Donibane (38), Arrosadia (12), Txantrea (62), Antsoain (16), Eibar (75) e Iturrama (41) y el miércoles, en Santurtzi (54).