Intensa investigación en Roissy por la caída del avión de EgyptAir
La caída del avión de EgyptAir, aún envuelta en las dudas sobre sus causas y sin confirmar ninguna hipótesis, puso el foco de la investigación en el aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle, que se encontraba ya bajo vigilancia especial, donde se lleva a cabo una intensa investigación de todo su personal y de las imágenes de videovigilancia.

Después de la caída del avión de EgyptAir, los investigadores centraron su trabajo en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle, que ya se encontraba bajo vigilancia especial tras los atentados de 2015, para detectar si alguno de sus empleados tiene conexiones yihadistas. Las autoridades francesas ya investigaron 86.000 autorizaciones de acceso a la zona «reservada» del aeropuerto después de los ataques yihadistas del año pasado. Entre enero de 2015 y abril de 2016, se retiró o se negó la renovación del pase a más de 600 personas. Entre ellas, las autoridades sospechaban de 85.
A pesar de ello, aún mantienen sospechas sobre 400 personas. Las autoridades utilizan cualquier detalle: el rechazo de un hombre a dirigirse a una mujer o de recibir órdenes de ella es suficiente para ver retirada la autorización. Desde el jueves, el personal de tierra que ha tenido ocasión de acercarse a un avión de la compa&bs;ñía egipcia está siendo interrogado. Las pesquisas se extienden a la lista de pasajeros y a la tripulación. Además se analizan las imágenes de videovigilancia. El avión transportaba 66 personas y entre los 56 pasajeros figuraban 30 egipcios y 15 franceses.
Y eso a pesar de que las autoridades seguían ayer sin dar más peso a un atentado que a un fallo técnico entre las hipótesis. El propio ministro de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, advirtió de la necesidad de ser prudentes mientras no haya pruebas que determinen las causas del suceso.
Pero el ministro egipcio de Aviación civil, Ahmed Fathy, estimó el jueves que «la probabilidad de un ataque terrorista es más elevada que la de un fallo técnico». En estado de emergencia desde el 13-N, la posibilidad de un fallo de seguridad en territorio francés minaría la eficacia y la confianza en el dispositivo desplegado.
La Gendarmería de Transportes Aéreos, la Policía de Fronteras y los servicios de Inteligencia tratan de reconstruir los hechos de la escala del Airbus A320 de EgyptAir en Roissy. Procedente de El Cairo a las 19.55 GMT , despegó poco más de una hora después, un lapso de tiempo muy corto. Según una fuente del aeropuerto, no hubo ninguna carga en el aeropuerto parisino y «los equipajes fueron inspeccionados al 100%». Por ello, juzgan muy improbable la introducción de un artefacto explosivo. Pero la tarea se complica dado que, después de despegar de París, el avión pasó por Egipto, Eritrea y Túnez.
Aparecen los primeros restos
Los restos del aparato, algunos de los cuales ya se han avistado, podrían ayudar a esclarecer los hechos. Asientos de la aeronave, piezas del avión y objetos personales fueron recogidos por unidades navales militares en las costas egipcias a unos 290 kilómetros al norte de Alejandría.
Con el paso de las horas y el hallazgo además de algunos restos humanos disminuía la esperanza de que haya supervivientes entre los pasajeros y la tripulación del Airbus A-320, que se precipitó al mar desde 11.200 metros efectuando dos giros bruscos después de desaparecer de los radares y perder altitud a gran velocidad.
Además, satélites de la Agencia Espacial Europea detectaron una posible macha de petróleo a unos 40 kilómetros del lugar donde desapareció el avión. Junto a los investigadores franceses participan egipcios, griegos y de otras nacionalidades.

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