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BILBO

El Guggenheim muestra la búsqueda de libertad de Oehlen

El Museo Guggenheim Bilbao muestra al espectador la búsqueda de la libertad artística en la obra del pintor alemán Albert Oehlen, uno de los artistas abstractos más destacados del periodo de posguerra en su país natal. La muestra «Albert Oehlen: Detrás de la imagen», está compuesta por 23 cuadros de gran tamaño pertenecientes a tres grupos de su obra pictórica, realizados entre las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX y otros actuales.

Todas las piezas tienen el nexo común de la búsqueda por parte del autor de la libertad del artista para elegir por dónde encaminar su obra sin una idea concebida con antelación.

Según explicó el propio artista, que tiene un estudio en Ispaster, donde pasa algunas temporadas, «el problema en la pintura abstracta es por dónde va a ir el trazo». «Tú estás ante el cuadro con tu pincel y empiezas a trazar una línea y a pensar, por dónde sigo; por arriba, por abajo, por la izquierda, por la derecha?», cuestionó.

Oehler (Alemania, 1954) enfatizó que «esta es la libertad artística» que busca y que cree que «no se debe llamar libertad a secas porque ese un concepto más político. Habría que llamarlo contingencia porque se trata de la opción de tomar decisiones dentro de un terreno limitado, como es un cuadro».

La exposición está compuesta por dos autorretratos del autor y tres grupos de pinturas, entremezclados a lo largo de la sala del primer piso del museo.

El primer grupo de obras está compuesto por óleos abstractos realizados a finales de los años 80. Oehler explicó que estos cuadros, pintados a color, son de tipo abstracto porque hizo «un esfuerzo para salir de la simulación y de la representación», cuestiones que realmente nunca le han interesado.

El segundo grupo de obras que se muestran son las elaboradas por ordenador a principios de los años noventa en Los Ángeles.

Estas obras están realizadas mediante un programa informático que elabora “garabatos”, que luego amplió e imprimió, en blanco y negro, mediante la técnica de serigrafía.

El último grupo de obras tiene como tema los árboles y ha sido realizado entre 2013 y la actualidad aunque aún no lo ha concluido, en los que esquematiza la figura y raíces de estas plantas leñosas hasta el punto de asimilarlos a los “garabatos” creados en su serie de obras por ordenador. Oehlen explicó que cuando se enfrenta al óleo en blanco nunca tiene una idea preconcebida en la cabeza de lo que va a pintar, sino que deja que la obra fluya hacia el cuadro a través de su mano.

Aseguró también que en sus pinturas no busca «nada, lo que se ve es lo que hay, sin buscarle más vueltas». «A mi me da igual lo que el espectador encuentre en mis cuadros. Lo que yo hago es organizar un espacio con colores y formas y todo lo que tengo en mi cabeza», afirmó.

Oehlen también advirtió de que algunas de sus obras «son una trampa» para el espectador, porque «este puede pensar que tienen algún significado cuando no lo tienen», en referencia a dos obras en las que se puede apreciar la cabeza de un toro y de una persona.