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BILBO

El TC admite que vulneraron los derechos de Irati Mujika

En una operación desarrollada contra la juventud independentista, la Guardia Civil detuvo a Iraki Mujika en noviembre de 2009, y la joven de Amezketa relató después haber sufrido torturas durante la incomunicación. Interpuso la correspondiente denuncia, pero sendos juzgados madrileños la archivaron. Ahora, el Tribunal Constitucional afirma que se le ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva y anula los autos que echaron tierra a su denuncia.

El Tribunal Constitucional ha dado la razón a Irati Mujika y ha resuelto que a la militante independentista vasca le «ha sido vulnerado el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva sin indefensión en relación con su derecho a la integridad física y moral y a no ser sometido a torturas ni a tratos inhumanos o degradantes», al no haberse investigado debidamente su denuncia de torturas.

De esta forma, en una sentencia fechada el 19 se setiembre y publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado, el TC ampara a la joven, que denunció torturas durante el tiempo que permaneció detenida e incomunicada a manos de la Guardia Civil, en una de las redadas masivas desarrolladas en aquellas fechas contra la juventud vasca.

En 2014 Mujika fue absuelta junto a otros 39 jóvenes independentistas, y es ahora cuando el Constitucional concluye que, efectivamente, «frente a la denuncia de torturas no se produjo una investigación judicial eficaz, ya que se clausuró cuando existían aún medios de instrucción disponibles para continuar con la investigación sobre la realidad de los hechos denunciados». El tribunal considera asimismo que «el restablecimiento de la recurrente en la integridad de su derecho exige, tal como se viene argumentando en la jurisprudencia constitucional en la materia, la anulación de los Autos impugnados y la retroacción de actuaciones para que se dispense a la recurrente la tutela judicial demandada», de modo que declara la nulidad de los Autos del Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid, así como el Auto de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Madrid, y ordena «retrotraer las actuaciones al momento anterior al dictado del primero de los Autos anulados para que el Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid proceda en términos respetuosos con el derecho fundamental vulnerado». La denuncia de torturas, por tanto, deberá volver a ser investigada.

Durante la incomunicación

Mujika relató que durante su detención fue objeto de prácticas como la bolsa, en repetidas ocasiones, obligada a hacer ejercicio hasta la extenuación, tirones de pelo, golpes, además de amenazas –sus captores le dijeron que la iban a violar tras haberla desnudado– e insultos de carácter machista.