2016/12/15

El Senado respalda a Temer y Brasil limitará el gasto público durante 20 años

El Senado brasileño aprobó el martes de manera definitiva la congelación de los gastos públicos durante 20 años, la primera de las impopulares medidas de austeridad impulsadas por el presidente Michel Temer para tratar de sacar al país de la recesión.

GARA|brasilia
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El Gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, dio el martes una muestra de fortaleza política al logró que el Senado aprobase en forma definitiva una polémica propuesta que mantendrá en mínimos el gasto público durante los próximos 20 años, una medida que ha generado un enorme rechazo que quedó patente en las protestas que se produjeron después. Según el Gobierno, ese límite del gasto detendrá el proceso de aumento de la deuda pública en relación al PIB, lo que considera «indispensable» para recuperar el «insostenible» equilibrio fiscal, que ha alcanzado niveles históricos en los últimos años.

El proyecto tenía carácter de enmienda constitucional, por lo que debió ser sometido a dos votaciones en el pleno de la Cámara Alta, que le dio su segunda sanción con una abrumadora diferencia de 53 votos a favor y 16 en contra.

La nueva norma constitucional, que será formalmente promulgada el jueves y entrará en vigor en 2017, dice que el aumento del gasto público anual estará limitado durante los próximos veinte años a la tasa de inflación del ejercicio anterior y que ese techo sólo podrá ser revisado una vez transcurrida la primera de las dos décadas.

Según los críticos de esa medida, ese límite impondrá severos recortes del gasto público durante las próximas dos décadas en áreas en las que el país requiere de una ingente presencia del Estado, como son la salud, la educación y la atención de los más pobres.

Varios estados registraron protestas a lo largo del día contra la medida, denunciada por los impactos negativos que tendrá en esas áreas sociales.

La senadora Fátima Bezerra, del PT, señaló que el Gobierno «sólo quiere revocar por 20 años las inversiones para los más pobres, pero sin proponer un techo para pagar la deuda a los banqueros», lo que calificó de «delito de lesa patria» ya «condenado por la mayoría».

Aludió así a una encuesta publicada el mismo martes por el instituto Datafolha, según la cual al menos el 60% de los brasileños están en contra de imponer ese límite al gasto, que sólo cuenta con el apoyo del 24% .

Michel Temer celebró la aprobación de «la primera enmienda destinada a sacar al país de la recesión económica» que sufre desde años, al tiempo que agradeció su confianza a los senadores, aunque admitió que esta vez el apoyo ha sido menor. «El país tiene problemas que no podemos postergar indefinidamente», dijo, aludiendo a la necesidad de la norma. Temer re- cordó que a su llegada al cargo, tras el cese de Dilma Rousseff, prometió gobernar con «valentía» para solucionar la crisis, aunque «podría habérselo dejado al siguiente» Gobierno.

La oposición ya avanzó que la impugnará ante el Tribunal Supremo Federal.

PROTESTAS


Miles de brasileños tomaron de nuevo el martes las calles en ciudades de al menos 13 de los 27 estados del país para protestar contra la medida que restringe el gasto público aprobada en el Senado, en una jornada en que también mostraron su hartazgo por los casos de corrupción desvelados recientemente.