Pablo CABEZA
BILBO

«Luz de tormenta», fotografías de temporales en el Cantábrico

Julio Herrera, es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, lleva una larga trayectoria vinculado a la fotografía de paisaje, naturaleza y documental. Asimismo Herrera ha desarrollado una amplia labor docente con cursos, talleres y conferencias. Lleva publicados nueve libros sobre fotografía. El último, «Luz de tormenta», financiado en la plataforma Verkami, contiene numerosas imágenes captadas a lo largo de todo el Cantábrico.

El mar Cantábrico es un lugar apropiado para tomar fotografías en cualquier día, pero más aún si las tormentas, las olas agitadas, las luces tamizadas de esos días iluminan el paisaje. El experimentado fotógrafo Julio Herrera (Xixon, 1960) se propuso hace años recorrer el Cantábrico en busca de las luces y matices especiales, del mar roto, del cielo agitado... «Este mar –describe Herrera– está azotado por fuertes vientos que tienen su origen en las borrascas que se forman sobre las Islas Británicas y el mar del Norte. Estos vientos azotan la costa norte de la Península Ibérica y, cuando coinciden con las mareas vivas, las olas sobrepasan la altura de la costa, golpeándola con una gran fuerza. Pero estas borrascas también juegan con la luz del sol que se cuela entre los negros nubarrones: cielos gris plomizo se suceden a zonas despejadas de azules intensos. Con esta atmósfera, el mar adopta tonalidades verde esmeralda, marrones o matices cenizos y la costa se ilumina de colores saturados. Luz de tormenta es el resultado de más de cuatro años buscando estas tormentas».

Julio Herrera, es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, lleva una larga trayectoria vinculado a la fotografía del paisaje, naturaleza y fotografía documental en la que, además, ha desarrollado una amplia labor docente en cursos, talleres y conferencias. Ha publicado nueve libros y colaborado en más de una treintena, en algunos de los cuales también ha ilustrado sus portadas. Además cuenta con premios en diversos concursos nacionales e internacionales.

«Desde muy temprano siempre me ha apasionado la fotografía. Mi padre tenía un pequeño laboratorio de aficionado donde revelaba sus fotos de blanco y negro. Ahí empecé yo a hacer mis pinitos, pasándome muchas horas entre papeles, reveladores y fijadores. Posteriormente, tras licenciarme en la universidad fui orientándome profesionalmente hacia la fotografía, colaborando con revistas, folletos turísticos, encargos de todo tipo, carcelería y libros. Recientemente he fundado con unos socios la editorial Lente Azul orientada a libros de fotografía».

Para acometer el presente proyecto Herrera acudió a la plataforma Verkami para financiarlo mediante el proceso crowdfunding. La cantidad necesaria está conseguida, no obstante, aún se puede elegir una de las opciones presentes para recibir el libro en cuanto salga, o solicitarlo después en su web, julioherrera.com, donde repasa, además, cordilleras, valles..., en otros de sus nueve libros. La apuesta de Verkami concluye mañana viernes.

«Todos los libros que he publicado son de diferente temática, pero siempre dentro de la fotografía documental y de paisaje: los bosques, la montaña cantábrica, las villas marineras, lagos y lagunas de montaña, espacios naturales de la Península Ibérica, montañas del mundo, pueblos de montaña, etc. Solamente uno es didáctico: ‘La Luz de Asturias, el lenguaje expresivo de la fotografía’. En él desarrollo mi visión de la fotografía, mi forma de ver el entorno y de interpretarlo». Visión donde el encuadre resulta el oportuno y la luz, la magia final de la fotografía, está en el tono y tiempo adecuado, con fuerza, tensión e interés visual.

«Luz de tormenta»

«Este proyecto me ha llevado mas de cuatro años viajando de un extremo al otro del mar Cantábrico y siempre dependiendo de la situación atmosférica. Páginas como wetransfer donde te dicen la hora de máxima altura de las olas, de la marea, fuerza del viento, dirección etc., son fundamentales para preparar las salidas, pero a veces no consigues lo que tienes en mente, ya que la naturaleza en muchas ocasiones es impredecible y siempre te acaba sorprendiendo», explica Herrero, quien comenta asimimo la precisión necesaria de los detalles para conocer cuál es el lugar apropiado para situarse dentro de las múltiples opciones: «Sí, es un trabajo que me ha llevado muchas horas de preparación previa en la oficina antes de cada salida. Mapas muy detallados de la costa son el punto de partida para ir escogiendo los lugares más expuestos a los temporales y con características que mejor encajasen en el proyecto, así como programas como Google Earth, una herramienta imprescindible y con la que he escudriñado previamente toda la costa cantábrica en busca de los sitios más adecuados. También he rastreado fotografías que la gente cuelga en la red, con el fin de hacerme una mejor idea de las características y la orientación de ese faro, malecón o acantilado frente a los temporales del noroeste que suelen ser los más violentos».

Muchas veces el aficionado piensa que la edición fotográfica es sinónimo de retoque o transformación grotesca, en “Luz y tormenta” el revelado es natural, el preciso: «La edición de una fotografía es como el revelado analógico del negativo, al trabajar en formato RAW es imprescindible editar la imagen ya que si no, sería imposible llegar a la riqueza y matices de la imagen que queremos captar», sentencia Herrero.

“Luz de tormenta” recoge un buen número de fotografías de la costa vasca. Abarca el espacio que va de Bizkaia al río Aturri.