Koldo LANDALUZE
DONOSTIA

Retroceso evidente de la libertad de prensa en Europa

Reporteros Sin Fronteras ha presentado su Informe de la Libertad de Prensa 2016 y entre sus conclusiones principales destaca el retroceso que padece Europa en materia de libertad de prensa. El documento también critica medidas como la «ley mordaza».

El Informe de la Libertad de Prensa que elabora anualmente Reporteros Sin Fronteras incluye en el referente a 2016 algunas conclusiones preocupantes. En palabras de sus redactores, Europa «retrocede a pasos agigantados en materia de libertad de prensa», especialmente por su persecución en Turquía, convertida en «la mayor cárcel del mundo para periodistas».

El informe también hace especial hincapié en algunas legislaciones como la Ley de Seguridad Ciudadana o «ley mordaza» impuesta en el Estado español. En cuanto a los datos que aporta este escrito, el pasado año 59 periodistas, 9 internautas y 8 colaboradores fueron asesinados; y fueron encarcelados 179 periodistas, 157 internautas y 12 colaboradores. 

Si Turquía parece haber acaparado buena parte de los titulares en este informe –se ha situado por delante de China, Siria, Egipto e Irán en lo concerniente a la persecución de periodistas–, Reporteros Sin Fronteras también ha criticado severamente las medidas «de espionaje y vigilancia» implantadas en Gran Bretaña y Alemania y ha tildado de «nefasto» el año 2016 para tanto las fuentes como los periodistas que trabajan en los rotativos de Luxemburgo, Estados Pontificios, Italia, Polonia, Ucrania, Rusia o el Estado español.

Apartado especial merece la llamada «ley mordaza». En su primer y polémico año de vigencia, ha provocado que varios periodistas fuesen multados por fotografiar manifestaciones, sucesos y acontecimientos en la calle y que otros hayan sufrido medidas judiciales contrarias al derecho a informar.

Entre los ejemplos que menciona el escrito figuran los casos de Axier López, de la revista “Argia”, por publicar en Twitter la foto de una detención; el de Esther Yáñez, de Canal#0, por fotografiar una cacerolada ante la sede del PP y no entregar las fotos a la policía; o el de Mercè Alcocer, de Catalunya Ràdio, por acercarse al ex presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol, cuando iba a declarar ante la Audiencia Nacional.