Iñaki VIGOR-Martxelo DÍAZ
ZUASTI-IRUÑEA

La respuesta popular no dejó que el autobús tránsfobo parase en Iruñea

El autobús tránsfobo de Hazte Oír no pudo llevar a cabo la parada que tenía prevista ante el Parlamento navarro, que ya rechazó su presencia en una declaración institucional aprobada el 2 de marzo, porque cientos de personas se movilizaron en su contra.

Hazte Oír pretendía ayer llegar al Parlamento navarro para entregar una solicitud en la Cámara –que el 2 de marzo rechazó su presencia en Nafarroa– y realizar declaraciones a los medios. Pero no pudo cumplir su objetivo porque cientos de personas se congregaron ante la sede del Parlamento.

Entre los manifestantes, se encontraban parlamentarios de EH Bildu, Geroa Bai, Podemos e I-E e, incluso, la presidenta de la Cámara, Ainhoa Aznárez.

Estaba previsto que el autobús aparcase junto al Banco de España, al otro extremo del paseo de Sarasate, y que el presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, acudiera andando al Parlamento. El bus entró por la calle Yanguas y Miranda y empezó a subir por el paseo de Sarasate. En ese momento, le lanzaron huevos y patatas mientras varias personas golpeaban los laterales del vehículo. A la altura del Monumento a los Fueros, el autobús golpeó a una joven que protestaba y que tuvo que ser atendida por una ambulancia. La Policía Municipal obligó al autobús a abandonar el lugar a toda velocidad. Y ahí acabó su visita a Iruñea

Previamente, el autobús tránsfobo llegó hacia las 10.30 al área de servicio de Zuasti, donde fue recibido con pitadas y gritos de ‘‘Alde hemendik, utzi pakean’’ por varias decenas de personas. Miembros del sindicato LAB se colocaron junto al autobús portando una pancarta con el lema ‘‘Ez zarete ongi etorriak. Transfobiarik ez’’.

La plataforma E28J colocó otra pancarta con el lema ‘‘Nafarroa tierra de diversidad. Transfobiarik ez’’, mientras daban gritos de ‘‘Iruñetik ez dira pasako’’, y un grupo de mujeres también protestó con un cartel en el que podía leerse ‘‘Gora borroka feminista’’.

El único cartel de Hazte Oír tenía como lema ‘‘Los niños y las niñas tienen censurado el autobús de la libertad”. Arsuaga intentó hacer declaraciones a los medios que asistieron a Zuasti, pero los pitidos y gritos de rechazo apenas permitieron oír sus palabras.

Las personas que protestaban realizaron algunas pintadas con rotulador en el autobús y desinflaron a medias una de sus ruedas delanteras. También trataron de impedir que continuase hacia Iruñea, colocándose delante del vehículo con sus pancartas, pero la Guardia Civil les apartó y permitió que el autobús tránsfobo siguiera hacia la capital navarra.

Sin embargo, al llegar al límite de Iruñea, la Policía Municipal desvió al autobús al polígono de Agustinos, donde les obligaron a tapar el logo de Hazte Oír para hacer cumplir la normativa municipal.

El abogado Sergio Gómez Salvador calificó de «prevaricación» esta orden del Ayuntamiento y anunció que Hazte Oír «actuará en consecuencia».

La obligación de tapar el logo supuso un problema «logístico» para Hazte Oír, ya que nadie en el polígono de Agustinos estaba dispuesto a prestarles una escalera para proceder a realizar la operación. Finalmente, tuvieron que comprarla en un centro comercial.

El alcalde de Iruñea, Joseba Asiron, destacó que el Ayuntamiento hizo cumplir la normativa municipal y subrayó que «este tipo de circos no tienen que tener cabida en una sociedad que pretende garantizar la igualdad de las personas».