Todo un aborto
La diputada por el departamento de Vaucluse, nietísima del fundador del Frente Nacional y sobrina a su pesar de la candidata frentista Marine Le Pen tiene previsto un acto de campaña mañana en Euskal Herria. Pero a una semana de la fiesta, Marion Marechal-Le Pen sigue sin tener sala donde celebrarla, ya que la que tenían apalabrada se desapalabró cuando al propietario –que asegura «no compartir las ideas del FN» pero que «respeta la libertad de expresión»– le dio dos vueltas a la almohada y se quedó con lo del hambre para mañana. Y es que los vascos de ahora ya no tenemos palabra.
Pero no es algo intrínsecamente nuestro. Le sucede incluso a la propia Le Pen, quien, preguntada por su sobrina, respondió: «es joven y bastante rígida, ¿no es cierto?», en cualquier caso «inexperta» para ocupar cargos ministeriales. Y eso tiene que doler, palabra.
Pero Marion está acostumbrada al sufrimiento. Quizá por ello, ni siente ni padece. Entrevistada en una televisión, contestaba sobre la interrupción voluntaria del embarazo que «no es un derecho fundamental». Recordando que su padre no es el biológico, añadió que tuvo «la suerte de librarse» del aborto. «Soy un accidente, como suele decirse». Aunque, más que un accidente es todo un titular que, escrito en ese engendro que es la España nacional, llevaría a su autor a la cárcel.

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Un esquiador de Irun, entre los tres fallecidos por un alud en Panticosa
