El PNV aguarda a Rajoy con la enmienda a la totalidad en la mano
El PNV tiene preparada la enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado y esperará a Mariano Rajoy hasta el límite, las 2 de la tarde de hoy, para ver si la registra o no. En todo caso, aunque la acabe presentando, dispondrá de plazo hasta el jueves para poder retirarla. Fuentes jeltzales sostenían ayer por la tarde que las posiciones seguían distanciadas y, por tanto, su opción en ese momento era la de rechazar las cuentas del Gobierno del PP.

Ayer por la tarde el PNV insistía en que su opción en ese momento era la de presentar la enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado que la formación ya tiene redactada y lista para ponerle el sello. Sin embargo, esperarán hasta la hora límite, las 14.00 horas, para ver si entran o no en el registro del Congreso de los Diputados. Hasta ese momento siguen abiertos a la negociación, aguardando una decisión política de Mariano Rajoy. Porque como dijo el portavoz jeltzale en la Cámara Baja, Aitor Esteban, «en realidad aquí las cosas que están absolutamente atascadas se suelen desatascar en el último segundo, por arte de magia»
En la confusión de papeles que en esta negociación se está dando entre el Ejecutivo de Lakua y el PNV, desde el Ejecutivo de Iñigo Urkullu se ha constatado que lo que falta para alcanzar un acuerdo sobre el Cupo –que los jeltzales dicen imprescindible para aprobar las Cuentas– es «voluntad política en el Gobierno central para imprimir a esta negociación el impulso político necesario».
Fuentes próximas al PNV han venido deslizando que sus negociadores están esperando a una decisión política del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que desatasque las posiciones en las que se enroca el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Un plazo extensible
Que el plazo para la presentación de la enmienda a la totalidad se cierre a las 14.00 de hoy no supone que las posibilidades de negociación acaben en ese momento. El debate de las mociones presentadas se celebrará el miércoles de la semana que viene y la votación tendrá lugar el jueves. Por lo tanto, hasta ese momento el acuerdo con el Gobierno de Rajoy resulta posible, y el PNV podría retirar su enmienda o limitarse a no apoyar el rechazo común a los presupuestos, que es lo que finalmente se vota.
El PP tiene que lograr el apoyo del PNV, además del ya garantizado de Ciudadanos, Coalición Canaria y de los grupos como UPN que se presentaron en coalición con ellos, para sumar los 175 que necesita para rechazar las enmiendas a la totalidad.
En todo caso, este escollo podría superarse también con un acuerdo de simple compromiso entre el PP y el PNV, puesto que una vez salvado el pleno de las enmiendas a la totalidad se abre un periodo de casi dos meses para negociar las enmiendas parciales y la aprobación final de los Presupuestos Generales del Estado está prevista para entre el 27 y el 29 de junio, según el calendario del Congreso.
Esto quiere decir que con un mínimo acuerdo antes del jueves, el PNV dejaría la puerta abierta a seguir todavía negociando unas cuantas semanas más. Y para la aprobación final de los presupuestos el Gobierno de Rajoy necesitará sumar 176 escaños, por lo que debería contar también con el diputado de Nueva Canaria.
Ortuzar no ve débil al PP
El PP se ha vuelto a ver envuelto en las últimas semanas en nuevos casos de corrupción, que por un lado han obligado a dimitir al presidente de la región de Murcia y han acabado con el expresidente de la Comunidad de Madrid en la cárcel. Preguntado sobre si esto debilita la posición negociadora del Gabinete de Rajoy, el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, respondió ayer en RNE que «si está débil, no se le nota».
El líder jeltzale desveló que «están negociando con mucha dureza y a cara de perro, podría decir, porque también estarán convencidos de que es lo que tienen que hacer, como nosotros estamos negociando con mucha dureza para seguir nuestros planteamientos».
Apuntó también que «nuestra vocación es la de negociar hasta el último minuto y a nosotros, cuando entramos a las negociaciones, nos gusta llegar a acuerdo. No entramos a las negociaciones como una pose, pero, a día de hoy, con honestidad, tengo que decir que estamos lejos».
En la misma emisora, el delegado del Gobierno español en la CAV, Javier De Andrés, dijo creer que pese a las «muchas diferencias» que separan al PP y al PNV, y a que «no es fácil entenderse» con los jeltzales, ambas formaciones llegarán a un acuerdo porque existen «importantes retos» que obligan a «buscar puntos de encuentro».
La primera incógnita se resolverá hoy al mediodía. Luego habrá un largo «puente» en Madrid hasta el 3, aunque algunos, quizá tendrán que trabajar.
Otegi ve venir el cierre de la alianza PNV-PSE-PP y avisa de sus efectos
Arnaldo Otegi, líder de EH Bildu, señaló ayer en rueda de prensa que «no es baladí» el presumible apoyo final del PNV a los presupuestos estatales, que sucedería al brindado por el PP vasco a los de Urkullu. Incide en su importancia, por un lado porque con ello se consumaría la alianza PNV-PSE-PP sobre la que ya advirtió EH Bildu en la campaña de las autonómicas de setiembre pasado. Y por otro, porque a partir de ese momento «el PNV ya no podrá decir que esto lo dice Madrid o esto otro lo impone Madrid» cuando no pueda subir el salario más de un 1% a los funcionarios o cuando se desaten los ataques estatales a las instituciones y el pueblo de Catalunya. «No lo podrá decir porque el PNV estará apoyando a ese gobierno. Aprobar las cuentas es dar estabilidad a ese gobierno», recordó, haciendo hincapié además en la inestabilidad que deberían provocarle los escándalos que se van sucediendo.
Recordó Arnaldo Otegi que cuando en vísperas de las autonómicas alertaron de esta alianza a tres bandas, «algunos nos calificaron de diversos modos», pero sin embargo esa previsión va camino de materializarse totalmente. Y trajo a colación que en aquel mismo momento EH Bildu planteó otra alianza alternativa junto a PNV y Podemos, «que pusiese las instituciones al servicio de la mayoría del país» e hiciera una apuesta clara por más autogobierno y una sociedad más igualitaria. Como es sabido, el PNV declinó la oferta y se ha decantado luego primero «por el Gobierno de Lakua que quería el lehendakari», en coalición con el PSE, y ahora por este probable respaldo al Ejecutivo de Rajoy, al que Otegi definió como «corrupto» y cuyas conexiones con el franquismo advierte en los recientes honores al general golpista José Sanjurjo o los vivas a Franco dados en el funeral del exministro franquista José Utrera Molina.
Para Otegi, resulta significativo además que todo esto se produzca en el contexto del 80º aniversario del bombardeo de Gernika o en el 40º de las conversaciones de Txiberta, donde se sondeó también una alianza entre el PNV y la izquierda abertzale que no se materializó finalmente.
El líder de EH Bildu insistió en que la apuesta jeltzale tiene gravedad porque la política de alianzas «marca la dirección» que cada uno prefiere tomar. Y porque en momentos cruciales como este, que ve caracterizado por la encrucijada definitiva del proceso catalán o por la probabilidad de nuevos ajustes impuestos por el FMI, «ante los retos de país las naciones serias adoptan soluciones estratégicas, trazan acuerdos de mínimos», justo en sentido contrario al que apuntan el PNV e Iñigo Urkullu. Ramón SOLA

Aerosorgailu bat zure esne kaxan

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»

«Dirigiremos Venezuela hasta la transición», proclama Trump
