Jon Rahm se despide de Erin Wills cosechando los peores resultados de su carrera
El de Barrika no pudo superar el corte, traicionado hasta por su mejor golpe, el «driver», al tiempo que espera recuperar las sensaciones en el circuito europeo.

Jon Rahm tendrá que esperar a otra edición del US Open para mostrar su verdadero nivel, porque en esta última no le ha salido nada. Pasó con apuros el corte de la primera jornada y en la segunda se quedó lejos del listón exigido: cuatro golpes más, para un total de cinco sobre el par supuso el adiós del golfista de Barrika, que ya piensa en las pruebas del circuito europeo para quitarse el mal sabor de boca de su actuación en Erin Wills.
«Espero que el cambio de continente ayude», dijo Rahm, que ha fallado muchas calles y ya tiene la vista puesta en sus próximas participaciones en los abiertos irlandés, escocés y británico, el tercer grande de la temporada y su segundo British Open. Lo que sea para que el mal trago vivido en los 36 hoyos que disputó quede en el olvido o como una lección para futuros regresos.
Rahm partía en las apuestas como quinto candidato a llevarse el US Open, pero no pudieron salirle peor las cosas. «Mi mejor palo en la bolsa, el driver, ha sido el peor esta semana», resumía sus calamidades el golfista vizcaino, que acabó frustrado y furioso consigo mismo y arrojando algún palo que otro.
Muchos candidatos a ser el líder
Pero la vida sigue y el US Open también. Al cierre de la edición, a los estadounidenses Brian Harman y Brooks Koepka y los ingleses Paul Casey y Tommy Fleetwood, todos con siete bajo el par al inicio de la tercera jornada, se le unió más compañía de lo que desearían.
El más espectacular, sin duda, fue el estadounidense Patrick Reed, que llegó desde atrás como un ciclón marcando 65 golpes para terminar con 8 bajo el par –y escapándosele el putt del hoyo 18 por milímetros–, una marca que compartían hasta seis participantes al cierre de esta edición.
El de Reed no fue la única remontada, ya que sus compatriotas Justin Thomas y Charley Hoffman también encadenaban un buen puñado de birdies –incluso algún eagle– para convertir la pelea por el liderato en un auténtico y genuino gallinero, con continuos cambios en la primera posición. El mentado Hoffman llegó a disfrutar de un -9 y el liderato en solitario, pero un mal hoyo le costó volver al redil de los empates, amén de perder posteriores oportunidades con remates que se le fueron escapando por los pelos.
El viento racheado, aunque suave, provocó varias malas pasadas y unos cuantos paseos por el rough, así como bastante frustración entre unos contendientes que llegan con mucho que decidir y mucha presión a la última jornada en los campos de Erin Wills en Wisconsin, en pos del US Open.
Ainhoa Olarra roza el éxito
En otro orden de cosas, la golfista donostiarra Ainhoa Olarra estuvo muy cerca de imponerse en el prestigioso Abierto Británico Amateur femenino, pero perdió en la final ante la número uno del mundo, la irlandesa Leona Maguire, por 3 -2.
Para llegar a la final, la guipuzcoana había superado con anterioridad a la noruega Stina Resen por un resultado de 4-3.
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