2017/06/24

Pepe Mujica-Arnaldo Otegi, dos horas de encuentro en La Chacra

La Chacra, la modestísima vivienda del expresidente uruguayo y Lucía Topolansky en las afueras de Montevideo, fue escenario ayer del encuentro entre Pepe Mujica y Arnaldo Otegi. Durante dos horas, conversaron «sobre la vida». El líder independentista también departió con el expresidente ecuatoriano Rafael Correa.

R.S.|MONTEVIDEO
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En su gira por Uruguay, Arnaldo Otegi disfrutó ayer de una invitación muy especial. Pepe Mujica y Lucía Topolansky recibieron al coordinador general de EH Bildu en La Chacra, lugar donde viven a las afueras de Montevideo.

Fue un encuentro entre figuras de la izquierda que mantienen muchos puntos en común, tanto en lo ideológico como en lo vital. Mujica ha pasado casi quince años de su vida en prisión, durante cuatro periodos distintos, antes de llegar a la Presidencia de su país. En el caso de Otegi, han sido catorce años en seis encarcelamientos.

El exmandatario uruguayo ya visitó Euskal Herria y mantuvo una reunión de trabajo con los candidatos de EH Bildu en vísperas de las elecciones forales y municipales de 2015.

Otegi estaba entonces preso. En esta ocasión es él quien se ha desplazado a Uruguay para, entre otras cosas, participar en el X. Congreso del Movimiento de Participación Popular del que es militante Mujica.

La cita de La Chacra se prolongó durante dos horas de fructífero intercambio de ideas sobre aquí y allí, sobre el planeta entero: «Hemos hablado de la vida –resumía Otegi a la salida–. Y hemos aprendido de dos grandes sabios».

Además de Mujica y Otegi, en la modesta vivienda de las afueras de Montevideo compartió encuentro Lucía Topolansky, compañera del exlíder uruguayo y senadora con altas responsabilidades en la República, además de exprisionera como él. En el tiempo en que Otegi ha estado encarcelado, Topolansky ha trabajado por el proceso abierto en Euskal Herria, con implicación directa en algunas de las cumbres celebradas en Latinoamérica en su apoyo.

Junto a Arnaldo Otegi acudió a la reunión Gorka Elejabarrieta, responsable del área internacional de Sortu.

También con Correa

Posteriormente, Otegi tuvo ocasión de saludar a otra gran referencia de la izquierda latinoamericana: Rafael Correa, presidente de Ecuador durante una década entera, hasta el pasado mes de mayo. Coincidieron en una comida del X. Congreso. Correa expresó con elocuencia sus ganas de visitar Euskal Herria, citando Donostia y Biarritz, y Otegi le animó a ello.

Antes de estas dos citas, en una conferencia ofrecida en el Ayuntamiento de Montevideo, Otegi consideró que a escala planetaria «tenemos dos problemas que afectan a las condiciones materiales que hacen posible la vida de nuestra especie: el cambio climático y una conflagración nuclear». Y denunció «el miedo y la mentira» como herramientas del capitalismo.

Frente a ello, Otegi defendió que la izquierda necesita construir la alternativa con la gente, una idea-fuerza también muy presente en Mujica. A su juicio, las reformas que se hacen desde abajo con participación popular son «revolucionarias». «Si tú cambias las cosas con la gente, esos cambios ya no dependen de la aritmética parlamentaria; es decir, en caso de que la derecha se haga con el poder le resultará muchísimo más difícil revertirlos», subrayó. Y refiriéndose ya a Euskal Herria, explicó que EH Bildu busca «construir un Estado para proteger y cuidar a la gente».

TRAYECTORIAS


Antes de convertirse en dirigentes políticos muy destacados en sus países, Mujica pasó quince años preso en diferentes etapas, mientras que Otegi ha sumado catorce. Sus postulados ideológicos también resultan más que similares.