2017/07/17

ALBERTO AZNAR Y SILVIA ROMERO
COFUNDADORES DE BESEIF

Él es ingeniero y ella tiene la doble titulación de empresariales e informática. Juntos han desarrollado un proyecto empresarial y han decidido dejar sus empleos para hacerlo realidad. Pese a la incertidumbre y a los altibajos que acompañan a los inicios empresariales, confían en su apuesta.

«Emprender es una montaña rusa, pero la valoración es buena»
Maitane ALDANONDO|DONOSTIA
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Una estafa fue el origen de Beseif, una plataforma segura para la compraventa entre particulares. El proyecto le valió a sus creadores el premio Fintech de Yuzz en Gipuzkoa en 2016 y un lugar en la aceleradora de Berri Up, lo que les aportó 50.000 euros a cambio del 10% de las acciones de la sociedad limitada. Tras dos años de desarrollo, lanzaron el servicio a finales de mayo.

No recibió su tabla de surf, pero logró una idea de negocio...

Alberto Aznar: Hace dos años compré una tabla de surf en un conocido portal de anuncios. Pasaban los meses y mi tabla no llegaba, mandaba emails al vendedor y lo aplazaba, hasta que dejó de contestar. Vi que no iba a recibir mi tabla y reclamé al portal de anuncios y en la oficina del consumidor… pero no conseguí que nadie me devolviese mi dinero. Investigando cómo podía haberlo gestionado para evitar la estafa, supe que no existía en el mercado ningún método de pago y envío que sea cien por cien seguro entre particulares. Viendo la oportunidad se nos ocurrió crearlo nosotros.

Facilita y acelera la compraventa entre particulares, pero no es un portal de venta. ¿Cómo funciona Beseif?

A.A.: Comprador y vendedor ya se ponen de acuerdo a través de Wallapop o cualquier otra plataforma y hacen el pago a través de Beseif. El comprador indica dónde quiere recibir el producto e ingresa el dinero en nuestro depósito seguro del Banco Sabadell. Avisamos al vendedor y acordamos cuándo pasamos a recoger el producto y le solicitamos el número de cuenta para hacerle el ingreso.

Protege tanto el pago como la mercancía. ¿Por qué?

Silvia Romero: Todos los métodos de pago que existen hoy en día se encargan de que el dinero llegue seguro, pero se olvidan del envío.

A.A.: Si trabajas con tiendas o empresas es suficiente; pero entre particulares hay mucho engaño: no es lo que esperabas, está medio roto… Tienes que gestionar esa parte para cerciorarte del artículo que se envía.

¿Cuál es su nicho de mercado?

A.A.: Nuestro nicho es la segunda mano, y luego, el coleccionismo, la artesanía... todo lo que sean particulares. Estamos orientados a desconocidos que necesita un plus de seguridad.

S.R.: Principalmente aquellos que ya están en los portales de anuncios, pero también hacemos la gestión más cómoda entre amigos.

¿Cuánto cuesta el servicio?

A.A.: Los usuarios se registran y el comprador paga 6,90 euros a cambio del transporte. Esto incluye el seguro de transporte, la apertura delante del mensajero, la verificación del producto y 24 horas para probarlo. Si todo ha salido bien, al hacer el ingreso al vendedor se le descuenta un 3% en concepto de coste financiero. En Correos el envió cuesta 18 o 20 euros. Nosotros te lo recogemos en casa y se lo entregamos al comprador por 6,90 euros. Tenemos un acuerdo con ASM y ellos se encargan del envío.

Lanzaron la plataforma a finales de mayo. ¿Qué respuesta está teniendo?

A.A.: Adquirir los clientes cuesta, pero quien lo prueba esta convencido.

S.R.: A la gente le gusta, le parece una buena idea. Algunos todavía no lo llegan a entender, porque es algo nuevo; y nos dicen que dónde suben las fotos… Piensan que somos el portal en el que se vende, no un complemento al portal de anuncios. La respuesta es buena, de momento nos quedamos con eso.

¿Cuál es el siguiente paso?

A.A.: Contactar con portales de anuncios pequeñitos e implementar directamente nuestro servicio en ellos. Para que sin tener que salir de la web, simplemente pulsando el botón de comprar, puedan gestionar con nuestro servicio la compra, el pago y el envío.

S.R.: Queremos mejorar la experiencia del usuario. Que igual de fácil que les es comprar en Amazon, les sea comprar un artículo de segunda mano. Cosa que ahora es lenta, costosa.

¿Por qué decidieron dejarlo todo y emprender?

S.R.: Fue a raíz de Yuzz. Cada uno tenía su trabajo y durante seis meses trabajamos dos tardes a la semana en el proyecto. Al acabar surgió la opción de Berri Up y decidimos probar suerte. Al final cuanto más desarrollas un proyecto, más ganas le tienes.

A.A.: Nosotros salimos de las carreras, de los másteres y estábamos bien colocados. Dejarlo todo por un proyecto que es una incertidumbre, tiene sus riesgos; pero yo siempre había tenido la cosa de emprender. Sabía que iba a tener algo mío y surgió esto.

S.R.: Es una montaña rusa, pero la valoración es buena.

¿Qué les han aportado ambos programas?

S.R.: En el programa Yuzz hicimos más que nada el plan de viabilidad. Entramos en Berri Up teniendo claro lo que queríamos hacer y lo hemos hecho.

A.A.: Salimos de Yuzz con un plan de negocio bastante elaborado y en Berri Up me han aconsejado sobre otros aspectos de la empresa. Además hemos desarrollado todo: la programación, contactos con el banco, con todas las compañías de transporte, ver con quién colaborar…

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«Entre particulares hay mucho engaño: no es lo que esperabas está medio roto... Tienes que gestionar esa parte para cerciorarte del artículo que se envía»