2017/07/18

Haimar Zubeldia decide dejar el ciclismo como deseaba

El usurbildarra anunció ayer que su última carrera será la Clásica de Donostia, donde pondrá fin a veinte años como ciclista profesional.

Joseba ITURRIA
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Haimar Zubeldia aprovechó la segunda jornada de descanso en Le Puy-En-Velay para anunciar ayer su decisión de abandonar el ciclismo profesional el 29 de este mes en la Clásica de Donostia, donde pondrá fin a los 40 años a una carrera de 20 en la élite marcada por el Tour.

El año pasado su agente Melcior Mauri ya desvelaba mientras comentaba una etapa del Tour en Teledeporte la intención del corredor de renovar un año para volver a correr el Tour y retirarse en la clásica guipuzcoana del World Tour. GARA le planteó en la entrevista publicada el pasado viernes que en su pueblo ya se sabía que hoy iba a aprovechar la jornada de descanso para anunciar su retirada y, aunque el usurbildarra prefería responder que no estaba decidido y que pensaba incluso disputar un decimoséptimo Tour, la decisión ya estaba tomada y quería comunicarla como él había querido, en la rueda de prensa de ayer de su equipo.

Acompañado de Alberto Contador, el guipuzcoano leyó un comunicado en el que señalaba que «viví en el Euskaltel años mágicos, luego corrí al lado de grandes líderes, campeones como Jan Ullrich, Lance Armstrong, Ivan Basso, Fabian Cancellara y Joseba Beloki, y me despido compartiendo pelotón con Chris Froome y Alberto Contador. Han sido 20 años de pocas palabras y muchos sentimientos. Llevo tiempo pensándolo, pero este invierno tomé la decisión definitiva. En este Tour lo he visto claro, por eso decidí poner punto final».

Se queda con dieciséis participaciones, a una del récord de Hincapie, Voigt, O Grady y Chavanel: «Hay que saber dejarlo. Han podido ser 17, pero ya está bien. Han sido 20 años inolvidables. Fui cinco veces Top 10. Se me puso el listón muy alto, pero hice lo que pude. Lo dejaré muy tranquilo en ese sentido».

Regularidad en el Tour

La pena es que su trayectoria no ha tenido el reconocimiento que merece porque son pocos los corredores que han acabado cinco Tours en el Top 10 y dos entre los cinco primeros, con el quinto puesto de 2003 y el cuarto de 2007. Solo ha ganado como profesional una etapa y la general de la Euskal Bizikleta en 2000 y una etapa y la general del Tour de l’Ain en 2010.

En el año 2000 también fue segundo de la Dauphiné por delante de Lance Armstrong, tercero, pero lo más destacado de su carrera han sido sus actuaciones en el Tour, que es donde ha sabido sacar partido de su resistencia y de su espíritu de sacrificio. No fue nunca un corredor explosivo para poder pelear por victorias de etapa, pero ha sido muy regular y resultó clave para que el Euskaltel, equipo en el que estuvo desde 1998 hasta 2008, consiguiera un hueco fijo en el Tour. Luego corrió en Astana (2009) y siguió con Johan Bruyneel en el Radio Shack (2010), que ha derivado en el Trek en el que acaba su carrera.

Además de los dieciséis Tours, ha disputado el Giro de 2005 y doce Vueltas, pero solo la acabó en el Top 10 el año 2000 en su primera grande. Al año siguiente conoció el Tour y desde ese momento fue su objetivo del año y solo faltó en 2010 por una caída. Estuvo a punto de perderse el de este año porque no entró en la selección inicial del Trek, pero el positivo de Cardoso le permitió anunciar su adiós ayer como quería, en su carrera, para despedirse ante sus aficionados. «Es la carrera de casa, la que veía desde pequeño en la puerta de mi casa», explicó ayer.

La tercera semana comienza con una etapa para una fuga o para un sprint

El Tour comienza hoy la tercera y última semana de la edición más igualada de toda la historia, con seis corredores separados por poco más de un minuto. La etapa de hoy será de transición entre el Macizo Central y los Alpes con una parte inicial en ascenso, con un puerto de Tercera en el kilómetro 20,5 (4,5 kms al 6,3%) en el que se espera que se forme una fuga numerosa con buenos corredores, en el kilómetro 65 se sube un puerto de Cuarta con 2,8 kms. al 5,6% y, a partir de ahí, hay 40 kilómetros de bajada y otros sesenta de llano en los que se verá si el Quick Step tiene la ayuda de las dos primeras semanas para conseguir una nueva llegada al sprint para Kittel.

A partir de mañana se entrará en la fase decisiva con una etapa de 183 kilómetros que presenta los 24 del ascenso de la Croix de Fer y los 29,6 que suman el Télégraphe y el Galibier, desde cuya cima quedarán 28 kilómetros en bajada hasta la meta en Serre Chavalier. Al día siguiente espera el último final en alto en el Izoard, 14,1 kilómetros al 7,3% tras superar antes el col de Vars con sus 9,3 el 7,5%. Los velocistas tendrán el viernes una penúltima oportunidad de llegar al sprint antes de la crono del sábado en Marsella de 22,5 kilómetros que terminará de decidir la general.

Probablemente sea la última semana con menos dureza que se recuerde, con solo dos etapas de montaña y tres días desde la última al final en los Campos Elíseos dentro de un recorrido atípico que no ha permitido sacar diferencias.J.I.