Pablo CABEZA
BILBO

Santana se une a Isley Brothers en el soulero «Power of peace»

Carlos Santana es uno de los guitarristas más personales de la historia del rock. Su sonido es reconocible al momento, tanto por su forma de digitar, estirar las notas, como por timbre y color. Santana debuta en 1969 con álbum homónimo y con el que ya consiguea ser platino. Un año después «Abraxas» consolida la carrera del grupo. El fin de semana pasado se publicaba «Power of peace», al tiempo que se reeditaba «Lotus», un clásico entre los directos.

Con la edición de Santana IV el año pasado, el guitarrista de Jalisco, afincado en San Francisco, apuntaba que esa reunión con los músicos originales se ampliaría con un “V”, “VI” o un “VII”. De momento lo que vierte el estilista de la guitarra es un álbum de “capricho”, ya que se une a dos músicos de los históricos Isley Brothers (Ronald y Ernie) para revisar un buen número de canciones relacionadas con la música negra: el soul, el blues o incluso el jazz. Además cuenta con el notable trabajo de su compañera Cindy Blackman, que toca batería y es responsable del arreglo de una canción. Carlos Santana le pidió matrimonio a Blackman durante un concierto en 2010 en la ciudad de Chicago. Tras la correspondiente pregunta en medio de una canción ella contestó que sí al tiempo que le daba un beso. Y juntos continúan. Santana se había divorciado en 2007 de Deborah Santana tras 34 años de matrimonio y tres hijos.

Sobre “Power of peace” Santana comenta: «Siento muy profundamente la gratitud, el aprecio, el agradecimiento. Hay un espíritu de creatividad que un día se presentó como una oportunidad de oro para hacer algo con y para un músico supremo, a quien yo considero el mejor del mundo. El hermano Ronney Isley ha estado en el centro de la unidad y armonía colectivas en las radios de todo el mundo desde 1962 con ‘Twist and shout’, la canción con la que los Beatles decidieron invadir Estados Unidos. Al igual que Michael Jackson, John Lennon, y Bob Marley, él es un icono supremo del orden más elevado. Cindy y yo nos sentimos afortunados de poder ofrecerle este regalo. De parte de Dios, a través de nosotros para ti, para el mundo… Mr. Ronnie Isley».

Carlos Santana le dedica de esta manaera un emotivo y espiritual discurso a Ronnie, quien ya colaboró en un par de canciones en “Santana IV”. Ambos ven la vida desde un punto muy espiritual. En el caso de Santana atravesando diferentes divinidades a lo largo de su historia, pero siempre entendiendo su palabra al lado de un ser superior, un ser de luz. No extraña que el amor, la paz, la amistad y ese creador sean parte de las trece canciones seleccionadas para este soulero “Power of piece”, elocuente desde su título.

«Ha sido un absoluto placer trabajar en este álbum con Carlos!», exclama Ronald Isley. «Espero que este disco lleve al mundo el espíritu de la esperanza, del amor y la paz que nos trajo a mi hermano, a Carlos y a mí».

Ernie Isley comparte el entusiasmo de su hermano apuntando que hacer este proyecto con Carlos Santana fue muy «divertido y revelador. Espero que nuestro trabajo les guste a los amantes de la música».

Con el legendario Ronald Isley en la voz principal y el productor/arreglista del álbum, Carlos Santana, en la primera y segunda guitarra, percusión y coros, “Power of peace” incluye nuevas versiones de canciones que hicieron conocidas los Chambers Brothers (“Are you ready,” “Love, peace, happiness”); Swamp Dogg (“Total destruction to your mind”); Stevie Wonder (“Higher ground”); Billie Holiday (“God bless the child”); Eddie Kendricks (“Body talk”); Curtis Mayfield (“Gypsy woman”); Muddy Waters/Willie Dixon (“I just want to make love to you”); Dionne Warwick/Jackie DeShannon (“What the world needs now is love sweet love”); Marvin Gaye (“Mercy mercy ne - The ecology”), Leon Thomas (“Let the rain fall on me”) y Sy Miller y Jill Jackson (“Let there be peace on earth”). Trece reinterpretaciones que comienzan de forma muy santanera con “Are you ready”: percusiones y riffs habituales de la guitarra de Santana. No obstante, el soul toma el mando del disco desde la siguiente canción, “Total destruction to your mind”, un tema que recuerda el lado más caliente de unos Sly and the Family Stone y una de las piezas claves del disco, álbum que viaja no solo por el soul, sino por el funk, el blues y el jazz, aunque en menor medida; de hecho, solo “Let the rainfall on me” cuenta con un empaque jazzístico.

“Power of peace” también estrena una nueva composición: “I remember,” escrita y cantada por Cindy Blackman Santana. Cindy, además de tocar la batería, produce y arregla la canción “Higher ground”. En realidad, este disco es una cuestión de familia que incluye a dos Santana y cuatro miembros de la familia Isley: Ronald (voz) y Ernie (segunda guitarra), además de sus respectivas compañeras, Kandy Johnson Isley (la esposa de Ron, que canta los coros en “God bless the child,” “Body talk” y “Gypsy woman”) y Tracy Isley (la esposa de Ernie, que también canta los coros en “God bless the child”).

El soul recorre longitudinalmente “Power of peace”, pero la guitarra de Carlos Santana se muestra hiriente y rockera en algunos cortes. Deslumbra y rockea con fiereza en “Higher ground”, que aporta incluso un rapeado. Es un corte dinámico, duro, de aire muy actual.

El contraste más delicado llega con aportaciones como “God bless the child”, muy sentida, de sombras y lejanas luces, “Let the rain fall on me” y “Let there be peace on earth”, que busca con las percusiones y coros un ambiente propicio para una sesión de terapia.

Inicios y Trump

El periodista y escritor Simon Leng escribe sobre Santana: «Los mexicanos rara vez. compran las entradas de un concierto por anticipado: van y pagan. Por una vez tuvieron que dejar da un lado esta costumbre y se vendieron miles de entradas para una actuación especial antes de la fecha. Era el 21 de marzo de 1992».

Leng comenta más adelante, y sin prever que al mando de EEUU un día estuviera un tipo llamado Trump, «que la ciudad fronteriza de Tijuana, de la cual la Madre Teresa dijo que era más pobre que Calcuta, estaba preparándose para recibir a su hijo predilecto, Carlos Santana, quien se fue de allí en 1963 para comenzar una nueva vida en EEUU cuando era más fácil cruzar la frontera. Hoy en día la frontera es una llaga purulenta». Esta descripción corresponde a 2012, cuando Leng recopila piezas de la historia del sublime guitarrista, quien por fortuna vive en California, un Estado que apunta estar dispuesto a pasar de Trump. Dos son los temas que más preocupan a los críticos de Trump en California: la inmigración y el cambio climático. Un Estado con más de tres millones de indocumentados y que se ha destacado en el uso de energías renovables y limpias. De esta forma nace el Calexit (juego de palabras entre California y exit, salida). Sus seguidores proponen realizar un referéndum al respecto en 2019.

Retomando el concierto de Santana en Tijuana el guitarrista comenta ante la audiencia: «Es un honor estar en su presencia y de la misma manera que cayó el muro de Berlín, podría pasar algo similar en Tijuana».

En 2015, se graba “We're all mexicans”, una canción con múltiples artistas denunciando la política de Trump y solidarizándose con el pueblo mexicano. Allí encontramos a Carlos Santana.

Lotus

En la década de los setenta se publican cientos de discos en directo de un valor extremo. Las giras no son amplias ni existe tanta infraestructura como en la actualidad, así que los directos son la mejor fórmula de comunicarse con los oyentes. Hoy, el directo grabado ha perdido parte de su necesidad. Las giras son mundiales e incluso los poderosos editan grabaciones del directo de cada país y en tiempo récord.

En mayo de 1974 se edita el triple vinilo “Lotus”. Se graba en Osaka en el verano de 1973. Es un momento espiritual para Santana, por lo que la portada recoge la situación. Aún conserva la mayoría de miembros originales. Es su primer directo publicado, mágico, aunque en 1968 se graba un histórico concierto en el Fillmore que no saldrá hasta el 97.

“Lotus” se toma en cuadrafónico, sonido para cuatro altavoces, como un doble estéreo; una fórmula que no cuajaría. Incluye buena parte de sus éxitos con toda la fuerza del directo. El triple cedé se reedita remezclado, en surround sound y realizado también en SACD, el ultrasonido exquisito a precio de oro. Incluye inéditos y alguna composición nueva.