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BILBO

Los presos Andoni Ugalde e Imanol Vicente recuperan la libertad

El bilbaino Andoni Ugalde y el donostiarra Imanol Vicente dejaron ayer atrás 23 y 6 años de cárcel, respectivamente, al ser puestos en libertad en las prisiones de Badajoz y El Dueso, donde les esperaban familiares y amigos para emprender el viaje de retorno a Euskal Herria.

Cientos de personas recibieron ayer a la tarde en Portal de Zamudio, en pleno corazón del Casco Viejo bilbaino, al preso Andoni Ugalde, quien ha permanecido 23 años privado de libertad. Fue el broche a una jornada que arrancó pronto, con sus familiares y amigos esperándole en la carretera, a alrededor de un kilómetro aproximadamente de la cárcel de Badajoz, donde no les dejaron acercarse agentes de la Guardia Civil.

Su padre y otros familiares sí lo hicieron, siendo los primeros que tuvieron la ocasión de abrazarle. Más tarde, el resto de las personas que viajaron hasta tierras pacenses compartieron la alegría. Una vez en libertad, Ugalde Zubiri tuvo un primer recuerdo para quien fue uno de sus compañeros, Kepa del Hoyo, que murió el último día del mes de julio en esa prisión.

Más cerca de Euskal Herria, en Santoña, familiares y amigos aguardaron también a primera hora de la mañana a que saliera de la cárcel del Dueso el donostiarra Imanol Vicente. El joven ha permanecido seis años preso por su compromiso político.

Vicente fue uno de los ocho jóvenes donostiarras condenados a seis años de cárcel por su militancia. Seis de esas personas fueron arrestadas por la Ertzaintza en el Askegunea, en la capital guipuzcoana, mientras Imanol Vicente se presentó en la prisión de Martutene, arropado por familiares y amigos, al igual que Nahikari Otaegi, que hoy recobrará su libertad.

Tras el último accidente

La noticia de la liberación de los tres presos vascos se produce después de que el martes el Pleno del Ayuntamiento de Berango exigiese, con el único voto negativo del PP, la «inmediata desactivación» de la política de dispersión y alejamiento, «puesto que perjudica y condena a los familiares a un sufrimiento añadido». El pronunciamiento municipal tuvo su origen en el accidente camino a la prisión de Badajoz, a 706 kilómetros de su casa, de una vecina, compañera del preso Asier García Justo.

En la moción presentada por Etxerat se añade que si esta política de alejamiento y dispersión «nunca tuvo sentido, ni ha favorecido el arraigo social de las personas presas afectadas, sino que únicamente ha castigado a familiares y personas allegadas, tras el nuevo tiempo abierto por el cese definitivo de ETA, no tiene ningún sentido prolongarla por más tiempo».

Se añade que «ahora tenemos la gran oportunidad cambiar esta situación, es el momento de tener en cuenta todos los sufrimientos de respetar los derechos humanos de todas las personas y construir otro futuro mejor, tiempo de poner fin a la dispersión». «Es necesario –subrayan– finalizar con el sufrimiento de los familiares».

Por los presos vascos, ayer hubo movilizaciones en Arrosadia (17 personas) y Txantrea (54); el lunes en Iruñea (48), Altza (19), Ataun (24), Zaldibia (23), Astrabudua (13) y Euba (11); el miércoles fueron 97 en Santurtzi.